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Regidora de Morena acusa uso electoral del predial en Durango
Stephanie García niega un aumento al impuesto y atribuye la confusión a la manipulación de información en pleno calendario electoral. El debate fiscal municipal se cruza con la disputa por el presupuesto 2027.

La regidora de Morena en Durango, Stephanie García, negó que la propuesta de Ley de Ingresos 2027 contemple un aumento a la tasa del predial y sostuvo que solo hay actualización inflacionaria. Acusó que la información se manipula con fines electorales. El caso importa rumbo a 2027 porque el debate fiscal municipal se convierte en terreno de disputa política y anticipa la negociación del presupuest
La regidora de Morena en el Ayuntamiento de Durango, Stephanie García, negó que la propuesta de Ley de Ingresos municipal para el ejercicio fiscal 2027 contemple un aumento a la tasa del impuesto predial y acusó que la información sobre un supuesto incremento está siendo manipulada con fines electorales. La declaración traslada una discusión técnica —la actualización de un impuesto— al terreno de la contienda política y coloca al cabildo capitalino en el centro de una disputa que anticipa el calendario electoral.
García sostuvo que la propuesta solo contempla una actualización conforme al índice inflacionario, sin modificar la tasa del predial ni aplicar incrementos adicionales a los conceptos de ingresos municipales. La regidora precisó que, aunque esa actualización puede reflejarse en el monto que pagan los contribuyentes, no representa un aumento a la tasa del impuesto, por lo que consideró importante informar con claridad a la ciudadanía para evitar confusiones.
La distinción no es menor: en términos legales, una actualización inflacionaria y un aumento de tasa son operaciones distintas, con efectos distintos sobre el bolsillo del contribuyente y sobre el debate público. La regidora reiteró que el debate sobre los ingresos municipales debe conducirse con responsabilidad y transparencia, evitando que las diferencias políticas y los intereses electorales distorsionen la información que recibe la ciudadanía.
"No se ha aumentado el predial; lo que existe es una actualización inflacionaria. Manipular esta información por tiempos electorales solamente genera confusión entre las familias de Durango", señaló la entrevistada.
El señalamiento de García no identifica a un responsable específico de la manipulación, ni aporta evidencia documental sobre el origen de la versión que atribuye a intereses electorales. Esa ausencia es relevante para calibrar el alcance de la acusación: se trata de una declaración política, no de una imputación sustentada en un documento o en una resolución. La evidencia disponible tampoco permite verificar si la propuesta de Ley de Ingresos ya fue presentada formalmente al cabildo, en qué etapa de discusión se encuentra ni si existe un dictamen programado.
La lectura política
El movimiento de García funciona, en la práctica, como un posicionamiento público en un año que ya se lee en clave electoral. Al negar el aumento y acusar manipulación, la regidora busca fijar la versión oficial de su partido sobre un tema sensible —el predial— antes de que la discusión presupuestal entre al cabildo y se convierta en material de campaña. No es una candidatura formal ni una precandidatura registrada: es una toma de posición que ordena el relato fiscal de Morena en la capital duranguense.
El incentivo es doble. Por un lado, la regidora gana margen para desactivar una acusación que, de circular sin respuesta, podría erosionar la posición de su partido entre contribuyentes que asocian cualquier ajuste al predial con un golpe al bolsillo. Por otro, coloca a la oposición local en la necesidad de responder con documentos —la propuesta de Ley de Ingresos, el dictamen, la tasa vigente— si quiere sostener la versión del aumento. Quien no aporte el documento queda en desventaja narrativa.
El costo político está en el flanco de la transparencia. La acusación de manipulación electoral, sin señalar responsable ni aportar evidencia, puede leerse como una forma de descalificar por anticipado cualquier crítica al presupuesto municipal. Esa ambigüedad es el punto débil del movimiento: si la propuesta se discute en cabildo y la actualización inflacionaria efectivamente eleva el monto que pagan los contribuyentes, la distinción técnica entre tasa y monto será difícil de sostener ante la ciudadanía.
Rumbo a 2027, el episodio envía una señal a aliados y adversarios: el presupuesto municipal será terreno de disputa política, no solo administrativa. El equilibrio interno de Morena en Durango y la relación con la oposición en el cabildo se medirán en la votación de la Ley de Ingresos, no en las declaraciones. Lo que falta para una lectura más firme es el documento formal de la propuesta, la fecha de su presentación y el sentido de las votaciones en comisión y en pleno.
Qué sigue
La discusión de la Ley de Ingresos municipal para 2027 en el cabildo de Durango es el próximo punto verificable: la presentación formal de la propuesta, su paso por comisión y la votación en pleno definirán si la actualización inflacionaria se aprueba como está o se modifica. También queda pendiente que la regidora o su grupo parlamentario identifiquen públicamente el origen de la versión que atribuyen a fines electorales, y que la oposición local responda con el documento que sustente su posición. Sin esos elementos, la acusación de manipulación queda como declaración política sin sustento documental verificado.
