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RUTA 27 · LOW

Sánchez Barrios elogia a Cravioto y deja pasar el pulso de ambulantes

La diputada evitó pronunciarse sobre el reordenamiento de la Alameda Central, el conflicto que enfrenta a su base comercial con el gobierno de Clara Brugada, y usó la tribuna para respaldar al secretario de Gobierno.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Diana Sánchez Barrios, diputada local de Morena, fue la única aspirante a gobernar una alcaldía que intervino en la comparecencia de César Cravioto el 20 de octubre de 2026. Elogió al secretario de Gobierno y omitió el conflicto por los puestos ambulantes en la Alameda Central. Busca encabezar la coordinación de Morena en Cuauhtémoc y competir por la alcaldía en 2027, pero el partido condiciona to

El 20 de octubre de 2026, durante la comparecencia de César Cravioto ante el Congreso de la Ciudad de México, Diana Sánchez Barrios fue la única legisladora con aspiraciones a gobernar una alcaldía en 2027 que tomó la palabra. Lo hizo para elogiar al secretario de Gobierno, no para confrontarlo. La escena tiene lectura territorial precisa: la diputada busca encabezar la coordinación de Morena en Cuauhtémoc, la misma demarcación donde su base política —comerciantes del Centro Histórico— mantiene un pulso abierto con la administración de Clara Brugada.

En tribuna, Sánchez Barrios reconoció los proyectos sociales del gobierno capitalino y las acciones de búsqueda de personas desaparecidas, y destacó la disposición del Ejecutivo local para escuchar a la ciudadanía. Puso como ejemplo los mecanismos de participación ciudadana en el desarrollo de las Utopías y resumió su postura con una frase: "Esa es una parte fundamental de la tarea de gobernar. No solamente decidir desde las oficinas, sino escuchar a quienes viven diariamente los problemas de la ciudad".

El silencio como decisión

Lo que no dijo es igual de relevante. El 17 de agosto, Cravioto anunció que el gobierno capitalino limitaría a 70 los puestos autorizados en la Alameda Central —además de los espacios de colectivas feministas—, cuando la presencia de vendedores superaba los 200. La medida derivó en cuatro jornadas de protestas entre el 16 y el 24 de agosto, con bloqueos en Eje Central Lázaro Cárdenas, avenida Juárez y avenida Hidalgo. El 24 de agosto, comerciantes indígenas mazahuas y personas con discapacidad bloquearon avenida Hidalgo y exigieron la presencia del secretario, quien respondió: "No vamos a ceder porque la Alameda le pertenece a la ciudad".

Sánchez Barrios, lideresa histórica de comerciantes del Centro Histórico, no tocó el tema. Su intervención, en cambio, coincidió con una jornada en la que el funcionario comparecía justamente por la política que afecta a su base.

La disputa interna por Cuauhtémoc tampoco está resuelta. La legisladora ha manifestado su intención de encabezar la coordinación de Morena en esa demarcación, una de las cinco que el oficialismo busca arrebatar a la oposición —hoy encabezada por la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega—. El 22 de septiembre sostuvo que se mantendría en el proceso y que respetaría el resultado de la encuesta. Su permanencia contrasta con los reacomodos recientes: el diputado federal Arturo Ávila declinó para respaldar a Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena; Dunia Ludlow expresó su apoyo a la misma figura y optó por la coordinación del Distrito 12 federal; la senadora Cynthia López Castro se retiró.

El dirigente de Morena en la Ciudad de México, Paulo García, no le reconoció ventaja alguna por su liderazgo entre comerciantes: "si quiere participar, pues tendrá que pasar por la encuesta como todas y todos nuestros compañeros", dijo. El dato incómodo, ya documentado, es que en el Proceso Electoral Local Ordinario 2023-2024 Sánchez Barrios estuvo vinculada a la alianza PAN-PRI-PRD y en 2026 se afilió a Morena.

La lectura política

La intervención del 20 de octubre funciona, en la práctica, como un gesto de posicionamiento dentro del proceso interno morenista, no como una precandidatura formal: no existe candidatura registrada, no hay método publicado con fechas y la propia interesada ha subordinado su aspiración a la encuesta. Lo que sí existe es una aspirante que utiliza una comparecencia para hacer dos cosas a la vez: mostrar lealtad al gobierno que controla el territorio que quiere gobernar y evitar el costo de pelear en público con ese mismo gobierno.

El cálculo es transparente. Sánchez Barrios tiene en los comerciantes su principal carta política, pero ese sector está en conflicto con la Secretaría de Gobierno que ella elogió. Elegir la tribuna para respaldar a Cravioto y no para reclamarle implica que, en su balance, el aval del aparato pesa más que la movilización de su base. Es el tipo de decisión que ordena una sucesión interna: señala a la dirigencia que la aspirante no será un problema, y a los comerciantes que su representación tiene límites.

Para Morena, el movimiento también envía una señal doble. La encuesta opera como mecanismo de disciplina: todos los aspirantes quedan sujetos al mismo procedimiento, incluida una legisladora de incorporación reciente y trayectoria opositora. El riesgo para la dirigencia no es la competencia, sino que el conflicto de la Alameda contamine la candidatura en una alcaldía que consideran recuperable. Para Rojo de la Vega, el mensaje es que la oposición recibirá a una contendiente con estructura comercial y con el costo de haber callado ante quienes protestaron frente a su propio gobierno.

Qué sigue

El elemento decisivo que falta es la fecha y las reglas de la encuesta de Morena para Cuauhtémoc: la evidencia disponible no las fija. Hasta entonces, Sánchez Barrios no es candidata ni precandidata registrada; es una aspirante que se sostiene en el proceso. Los próximos pasos verificables son la publicación de la convocatoria y el método por parte de la Comisión Nacional de Elecciones que preside Citlalli Hernández, la respuesta de la dirigencia capitalina a la presión de los comerciantes de la Alameda Central y la definición de si el reordenamiento de puestos se revisa o se mantiene en 70.