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RUTA 27 · HIGH

Sheinbaum avala nombramientos colegiados en el INE rumbo a 2027

La presidenta respaldó a Blanca Cruz García y sostuvo que no puede haber cambios electorales ahora. En paralelo, cuestionó la autoridad moral de Lorenzo Córdova y Luis Carlos Ugalde para opinar sobre la renovación del Instituto.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre organización y votación electoral
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Claudia Sheinbaum respaldó que el INE haga sus nuevos nombramientos de forma colegiada, decisión anunciada por la consejera presidenta provisional Blanca Cruz García. La presidenta descartó cambios electorales de fondo en este momento y criticó a Lorenzo Córdova y Luis Carlos Ugalde. El respaldo presidencial pesa porque define quién gana margen en la conducción del árbitro electoral a un año de 20

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó que el Instituto Nacional Electoral (INE) resuelva sus nuevos nombramientos de manera colegiada, como anunció la consejera presidenta provisional Blanca Cruz García. El respaldo no es un detalle administrativo: define desde Palacio Nacional quién conduce la etapa más delicada del árbitro electoral y con qué método se reparte el poder interno a un año de la elección de 2027.

“Hoy no puede haber cambios electorales en este momento”, dijo la presidenta en su conferencia matutina. Añadió que la decisión de buscar consenso “está muy bien” y que se garantizarán los comicios de 2027. El aval presidencial convierte una decisión interna del INE en un mensaje político: el gobierno federal no empujará una reforma electoral en el tramo previo a la jornada de 2027.

La presidenta aprovechó el tema para ajustar cuentas con dos expresidentes del organismo. Sobre Lorenzo Córdova sostuvo que, sabiendo del duopolio de empresas proveedoras de material electoral, no hizo nada para evitar que se concentrara la producción de urnas y mamparas. El señalamiento busca trasladar el costo del desgaste del INE a las gestiones anteriores y no a la actual conducción provisional.

Sobre Luis Carlos Ugalde, expresidente del Instituto Federal Electoral (IFE), dijo que carece de autoridad moral para opinar de la renovación, porque él mismo reconoció haber sido nombrado por el PRI y recomendado por Elba Esther Gordillo. También lo señaló como ejecutor del “fraude electoral” que atribuyó a Vicente Fox y Felipe Calderón. Se trata de una acusación política sin resolución judicial citada en la evidencia disponible.

La mandataria pidió además que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) haga su parte con “el estudio y las auditorías que tengan que realizarse”, y vinculó el nombramiento de Guadalupe Taddei como consejera electoral de Sonora con el consejo presidido por Córdova. Con ese trazo, la presidenta coloca a Taddei dentro de la herencia que critica, no fuera de ella, y así despeja el terreno para la nueva etapa del Instituto.

La lectura política

El movimiento tiene dos capas. La primera es de método: al respaldar la vía colegiada, Sheinbaum avala que el consenso interno —y no una imposición de la presidencia provisional— defina las vacantes del INE. Eso le da a Blanca Cruz García un margen de maniobra que antes no estaba claro, pero también la compromete: si el consenso falla, el costo político recaerá en la conducción provisional.

La segunda capa es de encuadre. Al concentrar la crítica en Córdova, Ugalde y Taddei, la presidenta desplaza el debate de la crisis actual del Instituto hacia las gestiones pasadas. La pregunta de fondo —cómo se renueva un árbitro electoral sin que el poder ejecutivo parezca capturarlo— queda en segundo plano. En la práctica, el respaldo funciona como una señal a los consejeros en funciones: hay espacio para negociar, siempre que no se traduzca en una reforma electoral de fondo antes de 2027.

El límite es claro: no hay aquí una candidatura ni una precandidatura, ni un cambio legal consumado. Lo que existe es un posicionamiento presidencial sobre el método de renovación y una ofensiva retórica contra los expresidentes del organismo. Ese patrón importa rumbo a 2027 porque el INE organizará la elección más grande de la historia reciente y su credibilidad dependerá de que los nombramientos no parezcan cuota de nadie.

Qué sigue

La decisión colegiada deberá concretarse en el Consejo General en las próximas sesiones, con el calendario y los criterios de selección de las vacantes. La ASF tiene pendiente definir el alcance de las auditorías que la presidenta reclamó. La consejera presidenta provisional enfrenta la prueba de que el consenso anunciado se traduzca en acuerdos verificables y no solo en declaraciones. Y el INE deberá sostener su ruta institucional hacia 2027 mientras el debate público sigue centrado en sus expresidentes.