RUTA 27 · MEDIUM
Sheinbaum defiende las encuestas de Morena rumbo a 2027 y niega dedazo
La presidenta respaldó el método con el que se definieron coordinadores estatales y ofreció abrir los resultados. Varios aspirantes no seleccionados ya cuestionan públicamente el proceso.

La presidenta Claudia Sheinbaum defendió las encuestas con las que Morena definió a sus coordinadores estatales rumbo a 2027 y negó que exista dedazo, luego de que aspirantes no seleccionados protestaran. Prometió abrir los resultados. Su respaldo convierte un conflicto interno en asunto presidencial y adelanta la disputa por las candidaturas de 2027.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el método de encuestas con el que Morena definió a sus coordinadores estatales rumbo a 2027 y negó que esas designaciones sean “dedazo”. Lo hizo en la conferencia matutina del 21 de septiembre, después de que varios anuncios generaran inconformidad pública entre aspirantes que no resultaron seleccionados. La defensa trae un matiz que importa: la mandataria planteó que los resultados de esas encuestas deberán abrirse en su momento para que la ciudadanía los conozca. Es decir, respalda el instrumento y admite que su legitimidad depende de cuánto pueda verificarse.
El argumento y los nombres que lo tensionan
Sheinbaum sostuvo que “siempre va a haber algún descontento del que no quedó” y ofreció “quitarse un poco la investidura presidencial” para explicar el mecanismo interno. Puso como ejemplo Guerrero, donde la designación de Beatriz Mojica —senadora con licencia— fue cuestionada: recordó que se incorporó a Morena en 2024 y no en 2015, año fundacional, y comparó con gobernadores como Américo Villarreal, Alejandro Armenta, Rubén Rocha e Indira Vizcaíno, quienes llegaron en 2018. El argumento es que el partido se construyó con adhesiones de distinto origen, no con un linaje único.
El punto es que la discusión ya no versa sobre un encargo organizativo. En Guerrero, la designación de Mojica la perfila como candidata a la gubernatura, y desde Acapulco la alcaldesa Abelina López criticó el proceso y lo describió como “una crónica de una muerte anunciada”. En Querétaro, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, dio a conocer los resultados que colocaron al extitular de la UIF, Santiago Nieto, al frente de la coordinación; en Michoacán, Carlos Torres Piña fue designado con respaldo del Partido Verde.
La aritmética cambia estado por estado, y ahí está buena parte del ruido. En Baja California, Julieta Ramírez obtuvo el respaldo de Morena y el Verde, pero no del PT, y su contendiente, la excaldesa de Tijuana Monserrat Caballero —respaldada por el exgobernador Jaime Bonilla— quedó fuera. En Zacatecas, Verónica Díaz, cercana a la familia Monreal, asumirá sin acuerdo con el PT. En Sinaloa, Imelda Castro encabezará la coalición con Morena, PT y Verde. También se anunciaron Nora Ruvalcaba en Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche, Rosa María Bayardo en Colima y Eugenio Segura Vázquez en Quintana Roo.
La lectura política
En la práctica, un “coordinador de comités de la cuarta transformación” funciona como precandidatura de facto: es el nombre con el que el movimiento evita, por ahora, el registro formal, mientras coloca a una persona en posición de ser la candidata. Lo que no ha ocurrido, y la propia presidenta lo recordó, es que el proceso de inscripción de candidaturas todavía no arranca formalmente y que nada impide a los coordinadores asistir a eventos. La distancia entre función política y condición legal es, justamente, el terreno donde se libra la disputa.
El incentivo del método es claro: traslada la decisión del dirigente a un instrumento técnico diseñado, según la propia versión oficial, para evitar el dedazo de la dirigencia nacional. El costo es simétrico: quien pierde no tiene un adversario al que reclamar, sino un resultado. Sheinbaum, al validarlo desde la mañanera, convierte un conflicto partidista en asunto presidencial y entrega a la dirigencia el aval más costoso de conseguir; su llamado a “serenarse” busca contener el descontento antes de que se transforme en impugnaciones o rupturas. La señal hacia la coalición es igual de relevante: el PT queda fuera de varios arreglos y el Verde aparece en otros, lo que confirma que la alianza se negocia estado por estado, no como bloque.
Falta un dato para medir la profundidad de la fractura: si los aspirantes no seleccionados presentaron recursos ante las instancias internas del partido. Sin eso, la inconformidad puede leerse tanto como un ajuste previsible como el inicio de salidas por la puerta de atrás.
Qué sigue
El primer paso verificable es la apertura de los resultados de las encuestas que la propia presidenta ofreció, sin fecha definida hasta ahora. Después viene el arranque formal del proceso de inscripción de candidaturas, el punto en el que la precandidatura de facto tendrá que convertirse en precandidatura reconocida o quedar fuera de la ruta. En paralelo, la decisión de los inconformes: aceptar la coordinación, buscar acomodo en otro cargo o impugnar. El calendario de 2027, con las gubernaturas como premio mayor, es el reloj que mide cada uno de esos movimientos.
Actualización
El hecho nuevo confirma y detalla la defensa de Sheinbaum sobre el mecanismo de encuestas de Morena y la ausencia de dedazo, mencionada previamente como una promesa de abrir resultados. Leer el nuevo desarrollo.