RUTA 27 · MEDIUM
Sheinbaum sostiene 69% de aprobación, pero seguridad y economía se enfrían
La encuesta nacional de octubre de El Financiero confirma un piso alto para la presidenta, aunque los rubros de seguridad, crimen organizado y relación con Estados Unidos registran caídas que anticipan presión rumbo a 2027.
La encuesta nacional de El Financiero de octubre de 2026 registra 69% de aprobación para la presidenta Claudia Sheinbaum y 31% de desaprobación. El dato sostiene su capital político, pero seguridad cae de 27 a 17%, economía baja a 46% y la opinión sobre la relación con Trump cae de 42 a 34%. Ese contraste marca el terreno rumbo a 2027.
La aprobación ciudadana al trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum se mantuvo en 69 por ciento en octubre, con 31 por ciento de desaprobación, según la encuesta nacional telefónica de El Financiero levantada entre el 15 y el 20 de octubre de 2026 a 800 adultos en las 32 entidades, con margen de error de +/-3.5 por ciento. El dato confirma que la mandataria conserva un piso de respaldo amplio a mitad de su sexenio, pero el mismo ejercicio muestra grietas en los rubros que suelen anticipar el desgaste: seguridad, economía y relación con Estados Unidos.
La aprobación general se mantiene alta, pero los rubros de gestión muestran un deterioro desigual que puede marcar la conversación pública hacia 2027. En apoyos sociales, la opinión favorable bajó de 68 a 66 por ciento. En manejo de la economía cayó de 49 a 46 por ciento, empatando el nivel más bajo del año, observado también en junio. La caída más pronunciada está en seguridad: de 27 a 17 por ciento, un desplome de 10 puntos que revierte el brinco de septiembre. Crimen organizado pasó de 20 a 13 por ciento y corrupción de 22 a 18 por ciento.
El contraste importa porque la aprobación presidencial no se traduce automáticamente en respaldo a todas las políticas. La encuesta sugiere que una parte del electorado puede mantener una buena opinión de la presidenta mientras desconfía de su manejo en áreas específicas. Esa brecha es relevante para Morena, que en la encuesta de septiembre de El Financiero aparecía con 46 por ciento de preferencias rumbo a los comicios de junio de 2027, cuando se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados.
La lectura política
El 69 por ciento de aprobación funciona como un escudo para Sheinbaum y para su partido, pero no borra el costo político de seguridad y economía. En un sistema presidencial como el mexicano, la aprobación del Ejecutivo es un activo que los gobernadores y aspirantes de Morena buscarán capitalizar en 2027. Sin embargo, la caída en seguridad puede convertirse en el eje de ataque de la oposición y en un límite para los candidatos que pretendan desmarcarse del gobierno sin romper con la base morenista.
La encuesta también registra un cambio en la percepción sobre la relación bilateral. La opinión de que Sheinbaum lleva una buena o muy buena relación con Donald Trump bajó de 42 a 34 por ciento, y la de que las negociaciones del T-MEC van bien pasó de 60 a 54 por ciento. Aunque la mayoría sigue optimista sobre el tratado, el deterioro en la percepción presidencial sobre el vínculo con Washington puede tener consecuencias electorales si la campaña de 2027 se polariza en torno a la soberanía y la cooperación con Estados Unidos.
El crecimiento de quienes creen que México debe colaborar más con Estados Unidos contra el crimen organizado, de 23 por ciento en enero a 35 por ciento en octubre, sugiere un cambio lento pero verificable en la opinión pública. Al mismo tiempo, la mayoría que defiende la soberanía y rechaza la intervención estadounidense bajó de 76 a 59 por ciento en el año, y el desacuerdo con el uso de fuerzas militares estadounidenses cayó de 78 a 64 por ciento. Estos datos no implican un giro ideológico, pero sí una mayor disposición a discutir la cooperación en seguridad, un tema que puede ordenar la agenda de 2027.
La aprobación de 69 por ciento no es una candidatura ni una precandidatura, pero coloca a Sheinbaum en posición de árbitro en la sucesión legislativa de 2027. Su capital político le permite influir en la definición de candidaturas y en la narrativa de campaña de Morena. El límite es claro: la encuesta mide aprobación presidencial, no intención de voto ni respaldo a un proyecto sucesorio. Cualquier lectura sobre una candidatura de facto carece de sustento en esta evidencia.
Qué sigue
El Financiero publicará en los próximos meses nuevas mediciones que permitirán verificar si la caída en seguridad se estabiliza o se profundiza. La evolución de la relación con Estados Unidos y de las negociaciones del T-MEC será un indicador clave para la percepción presidencial. En el terreno electoral, la encuesta de preferencias partidistas de septiembre, que ubicó a Morena en 46 por ciento, anticipa un escenario competitivo para junio de 2027, aunque la ventaja no es definitiva. La próxima prueba será el arranque formal de los procesos internos de los partidos y la definición de las candidaturas a la Cámara de Diputados.
