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RUTA 27 · MEDIUM

Somos crea comité nacional para candidaturas y apuesta al 10% en 2027

La dirigencia municipal en Tijuana anunció filtros, posibles primarias y un comité nacional que definirá candidaturas. Por estatutos, su líder local no competirá: supervision, pero arbitra.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El partido Somos, de reciente creación, anunció en Tijuana la formación de un comité nacional que definirá sus candidaturas rumbo a 2027, con posibilidad de elecciones primarias y filtros para aspirantes con "historial malo". Su dirigente municipal, Gerardo Rodríguez Ruiz, dijo que por estatutos no competirá y solo supervisará. El partido fija como meta 10% de las preferencias y admite desventaja

El partido Somos quiere llegar a 2027 con 10 por ciento de las preferencias electorales y, para ordenar esa apuesta, anunció la creación de un comité nacional que definirá sus candidaturas, con elecciones primarias como posibilidad. El anuncio lo hizo Gerardo Rodríguez Ruiz, dirigente municipal en Tijuana, en una conferencia de prensa del 20 de octubre en un restaurante local, donde se presentó la nueva dirigencia municipal como "alternativa a Morena".

El dato relevante no es la meta —que es una expectativa del propio partido, no un resultado de encuesta alguna— sino el instrumento: un órgano nacional de selección creado en una convocatoria municipal y anunciado por un dirigente que, según dijo, no podrá competir por ninguna candidatura interna y se limitará a supervisar el proceso. En términos formales no existe todavía candidatura, precandidatura ni convocatoria publicada; lo que existe es la decisión de construir el árbitro antes de que haya jugadores.

Rodríguez añadió que quienes tengan un "historial malo" serán filtrados y que, de ser necesario, habrá primarias. El partido también comprometió medidas de distribución equitativa de candidaturas para jóvenes, personas de la comunidad LGBTTTIQA y comunidades indígenas y afrodescendientes. Imelda Arellano, una de sus representantes, llamó a la ciudadanía a sumarse "para vigilar las urnas", y Ángel Urrea, en nombre de las juventudes, pidió espacios de decisión reales y no solo representación visible en actos públicos.

El dirigente reconoció dos frentes abiertos: impugnaciones en curso y falta de reglas claras del Instituto Estatal Electoral (IEE) de Baja California sobre bloques de competitividad y acciones afirmativas. "Estamos en desventaja", dijo. No es una queja menor: sin esas definiciones, un partido nuevo no puede calcular cuántos espacios reservar ni cómo integrar sus planillas.

La secuencia interna tampoco es improvisada. El 27 de septiembre, en Monterrey, Somos acordó reglas y plazos para seleccionar candidaturas y reportó 51 comités municipales en consolidación; el 15 de octubre anunció la preparación de un registro nacional de candidatos. En paralelo acumula litigio: impugnó ante la Sala Regional Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) la revocación de su registro local en San Luis Potosí, que además anuló la entrega de financiamiento público, y reclamó al Instituto Nacional Electoral (INE) que el trámite de su cambio de nombre obstaculiza la entrega de recursos en nueve entidades.

La lectura política

Un comité nacional de candidaturas es, en la práctica, el órgano que reparte el activo más escaso de un partido sin gubernaturas ni bancada propia: los lugares en la boleta. Somos no tiene obra pública que ofrecer ni presupuesto probado —tiene una franquicia electoral y la facultad de decidir quién aparece en ella—, de modo que el comité funciona como casa de cambio política. La referencia del propio dirigente a considerar líderes de otros partidos, con filtros para evitar vínculos con la corrupción, describe una aduana: recibir cuadros ajenos sin heredar su desgaste.

El segundo movimiento es de equilibrio interno. Rodríguez se excluye por estatutos de la competencia interna y se coloca como supervisor. Eso no lo hace candidato —no lo es, y él mismo fijó el límite—, pero sí lo instala como quien aplica el filtro del "historial malo", es decir, como árbitro con veto. En partidos en formación, ese papel suele valer más que una candidatura: define a otros sin exponerse.

El tercer punto es la ruta legal. Somos competirá en su primera elección sin posibilidad de alianza, como reconoció su dirigencia en Michoacán, así que el 10 por ciento tendría que construirse en solitario, con estructura propia y con el umbral del 3 por ciento como piso real de supervivencia, no como meta. La insistencia en "vigilar las urnas" anticipa además que la disputa de 2027 se librará tanto en la casilla como en la boleta: el partido ya celebró una resolución del TEPJF que excluye del conteo las llamadas "boletas planchadas".

En Baja California el cálculo es exigente: en 2027 se renueva la gubernatura en un estado donde Morena domina el panorama, y el propio Somos se presenta como alternativa a ese dominio. Falta un elemento para sostener que el comité nacional sea preludio de una candidatura específica: no hay nombres, fechas ni convocatoria. Lo verificable, por ahora, es la construcción del aparato que las decidirá.

Qué sigue

La instalación del comité nacional y la publicación de la convocatoria de selección son el primer paso comprobable; ninguna de las dos tiene fecha pública en el anuncio. Después deberá resolverse la impugnación ante la Sala Regional Monterrey del TEPJF sobre el registro potosino y el financiamiento. En Baja California, el punto de verificación es el IEE: sus criterios sobre bloques de competitividad y acciones afirmativas determinarán cuántos espacios puede reservar Somos y con qué margen llega al arranque formal del proceso.