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Somos perfila 100 alcaldías mexiquenses y mide fuerzas rumbo a 2027
El partido instaló su coordinación territorial en Metepec y anunció que buscará presidencias municipales en 100 de los 125 ayuntamientos del Estado de México, además de competir en los 45 distritos locales y 40 federales.

El partido Somos instaló una coordinación territorial en Metepec y su delegada nacional en el Estado de México, Carolina Monroy, anunció que buscará presidencias municipales en al menos 100 de los 125 ayuntamientos mexiquenses, además de competir en 45 distritos locales y 40 federales. Los registros internos de aspirantes serán en noviembre y diciembre. Es una apuesta por territorio y estructura r
El partido Somos instaló su Coordinación Territorial en Metepec y fijó una meta ambiciosa para 2027: postular candidaturas a las presidencias municipales en al menos 100 de los 125 ayuntamientos del Estado de México. La delegada nacional de la fuerza en la entidad y exalcaldesa de Metepec, Carolina Monroy, encabezó el acto en el que se aprobó por unanimidad la integración de la estructura municipal, conformada por enlaces de organización, operación electoral, educación y cultura, juventud, campo y sectores productivos.
La cifra no es un detalle: cubrir ocho de cada diez ayuntamientos mexiquenses exige una estructura de operación que el partido aún no acredita tener completa. Monroy reportó un avance de entre 60 y 65 por ciento en la meta de organización territorial en la entidad y reconoció que no hay una cifra actualizada de afiliaciones porque el registro de militantes sigue abierto en los municipios. Es decir, el anuncio de las 100 alcaldías convive con una estructura en construcción, no consolidada.
El partido también pretende competir en los 45 distritos electorales locales y en los 40 federales, lo que supone una presencia simultánea en los tres niveles de disputa. Para ello, durante noviembre y diciembre desarrollará sus procesos internos de registro de aspirantes. Monroy precisó que la selección de candidaturas se hará mediante revisión de trayectorias y antecedentes, y aclaró que esa etapa es independiente de la conformación de las coordinaciones territoriales, cuya función inmediata será ampliar la organización y el contacto con la ciudadanía.
El acto en Metepec tuvo un componente explícito de reparación de imagen. Monroy advirtió que existe "una crisis severa de confianza hacia los partidos políticos" y pidió a los integrantes de la coordinación recorrer las comunidades y construir una relación con los vecinos que no se limite a las campañas. "Tienen en sus manos la oportunidad de ser diferentes, de no replicar prácticas viejas", dijo. Buena parte de quienes integran la nueva coordinación, según la propia delegada, mantienen vínculos de trabajo con ella desde hace más de dos décadas.
La lectura política
En la práctica, el acto de Metepec funciona como el arranque de una operación territorial con lógica de posicionamiento anticipado, no como una candidatura formal. Ninguna de las personas mencionadas está registrada como aspirante: lo que existe es una estructura partidista en formación y un calendario interno de registro para noviembre y diciembre. La distinción importa porque el lenguaje de "coordinación" y "organización" permite construir presencia sin activar todavía las reglas de precampaña.
El incentivo de Somos es claro: en un sistema donde los partidos pequeños suelen sobrevivir por arrastre de coalición, la apuesta por 100 alcaldías y 85 distritos es una forma de volverse interlocutor necesario en las negociaciones de 2027, no solo de ganar. Quien controla estructura municipal controla votos, casillas y capacidad de movilización, y eso se traduce en peso para pedir espacios en una eventual alianza o para condicionar apoyos.
El perfil de Monroy agrega una capa relevante. Exalcaldesa de Metepec y con una red de colaboradores de más de dos décadas, su liderazgo se sostiene en capital territorial local más que en una marca partidista consolidada. Eso la coloca en posición de negociar candidaturas desde la lógica del arrastre personal, pero también expone la fragilidad de un partido que depende de liderazgos locales para cubrir un territorio tan amplio.
La mención a la desconfianza ciudadana no es solo retórica: es el diagnóstico que el propio partido usa para justificar su estrategia de contacto permanente. Si esa narrativa se traduce en estructura verificable, Somos puede ganar margen entre electores cansados de las fuerzas tradicionales; si se queda en discurso, el anuncio de 100 alcaldías será una meta sin operación detrás.
Qué sigue
El calendario inmediato es el registro interno de aspirantes durante noviembre y diciembre, del que dependerá qué tan realista es la meta de 100 municipios. Después vendrá la revisión de trayectorias y la definición de candidaturas, proceso que Monroy describió como independiente de las coordinaciones territoriales. El dato a seguir es la evolución del 60-65 por ciento de avance organizativo y el número de afiliaciones actualizadas, que el partido aún no reporta. Sin esos indicadores, la ambición municipal de Somos seguirá siendo, por ahora, una declaración de intenciones.
