RUTA 27 · LOW
Tribunal Electoral de Campeche estrena presidencia provisional a días del proceso 2027
El Pleno designó a Ingrid René Pérez Campos para un interinato sin fecha de caducidad, mientras el Senado define quién ocupará la magistratura por los próximos siete años. El órgano llega al arranque del proceso electoral con 19 sentencias pendientes.

Francisco Javier Ac Ordóñez concluye el 24 de octubre siete años al frente del Tribunal Electoral de Campeche y deja 19 asuntos sin resolver. La magistrada Ingrid René Pérez Campos presidirá de forma provisional mientras el Senado nombra al titular definitivo, en plena antesala del proceso electoral de 2027.
El Tribunal Electoral del Estado de Campeche (TEEC) cambia de manos este 24 de octubre. Ese día concluye el periodo de siete años del magistrado presidente Francisco Javier Ac Ordóñez y, por acuerdo del Pleno, la magistrada Ingrid René Pérez Campos asumirá la Presidencia de forma provisional. No es un relevo administrativo cualquiera: ocurre a semanas de que arranque, en diciembre, el proceso electoral de 2027, y deja la conducción del órgano que resuelve las impugnaciones locales en un interinato cuya duración no depende del tribunal, sino del Senado de la República.
Ac Ordóñez explicó que la ausencia definitiva debe notificarse a la Cámara alta, autoridad facultada para designar a los integrantes del órgano jurisdiccional. Mientras eso ocurre, la legislación prevé mecanismos de suplencia para garantizar la continuidad de las funciones. La persona que resulte designada ocupará la magistratura vacante por otros siete años, previa convocatoria pública. El magistrado saliente sostuvo que este tipo de vacantes "no representa una situación inédita", pues existen antecedentes de ausencias atendidas conforme a las disposiciones constitucionales y legales.
Un balance con cifras propias y 19 expedientes abiertos
En su informe de cierre, Ac Ordóñez reportó una efectividad del 95 por ciento: de 161 sentencias emitidas, 153 se mantuvieron firmes, siete fueron revocadas y una tuvo revocación parcial. También afirmó que el 100 por ciento de los juicios de inconformidad del proceso electoral 2023-2024 fueron confirmados. Son datos de la propia autoridad saliente, no de una auditoría externa, y conviene leerlos así.
El propio magistrado reconoció el flanco abierto: 19 asuntos en trámite —juicios de la ciudadanía, procedimientos especiales sancionadores, recursos de apelación y juicios generales— que se resolverán, dijo, próximamente. Y advirtió que la carga puede crecer: el Instituto Electoral del Estado (IEE) mantiene 64 quejas pendientes que eventualmente podrían derivar en medios de impugnación. A eso suma la incorporación de la nueva Junta Municipal de Los Laureles, que amplía el mapa de autoridades cuyos actos pueden ser impugnados.
La lectura política
El interinato de Pérez Campos es, en términos formales, un mecanismo de continuidad: una suplencia prevista en la ley para que el tribunal no quede acéfalo. En la práctica, funciona como una posición de resguardo con dos características incómodas. La primera es que su horizonte es indeterminado: no hay fecha para la convocatoria del Senado, de modo que el tribunal puede entrar al proceso electoral de 2027 —el de mayor magnitud en el estado, según el propio Ac Ordóñez— con una presidenta que no ha sido ratificada para el cargo. La segunda es que esa misma provisionalidad la coloca en una posición ambigua frente a la persona que el Senado designe y que llegará con un mandato de siete años.
Para el Senado, la vacante es una decisión con costo político diferido. La designación de magistraturas electorales locales no suele aparecer en la conversación nacional, pero define quién arbitra las disputas de 2027 en Campeche. Los partidos que litigarán ante el TEEC tienen incentivos para influir en ese nombramiento o, al menos, para calcularlo; el interinato, en tanto, tiene incentivos propios para mostrar orden, resolver los 19 expedientes heredados y no abrir frentes nuevos.
El mensaje que Ac Ordóñez envía a aliados y adversarios es de continuidad: 95 por ciento de efectividad y cero revocaciones en las inconformidades del proceso anterior. Es un legado declarado, también una forma de pedir que el Senado no reinicie el tribunal desde cero. Lo que la evidencia no permite afirmar es que exista ya un nombre favorecido para la designación definitiva, ni que el interinato busque consolidarse: para sostener cualquiera de esas dos lecturas faltaría conocer la convocatoria, su fecha y la lista de aspirantes.
Hay, además, un precedente verificable que conviene no perder de vista: el propio magistrado saliente subrayó que las vacantes no son inéditas. Ese antecedente sugiere que el riesgo no es la acefalía, sino la interinidad prolongada: un tribunal que resuelve la antesala de 2027 sin titular confirmado.
Qué sigue
Tres pasos verificables ordenan la agenda. Primero, la notificación formal de la ausencia definitiva al Senado, condición para que el proceso de designación arranque. Segundo, la emisión de la convocatoria pública y la elección de la persona que ocupará la magistratura por siete años; hasta hoy no hay fecha conocida para ninguna de las dos. Tercero, la resolución de los 19 expedientes en trámite y el desahogo de las 64 quejas del IEE, cuyo desenlace puede convertirse en la primera prueba real de la presidencia provisional, con el proceso electoral de 2027 ya en marcha desde diciembre.