RUTA 27 · LOW
Zepeda reparte efectivo en Cuyutlán y se posiciona rumbo a 2027
La diputada local de Morena en Colima entregó dinero a comerciantes afectados por la tormenta tropical Vance sin precisar monto, origen ni criterios, mientras compite por una coordinación distrital de su partido.
Diana Zepeda Figueroa, diputada local de Morena en Colima, repartió dinero en efectivo a comerciantes de playa de Cuyutlán afectados por la tormenta tropical Vance, sin detallar monto ni origen de los recursos. Ocurre mientras busca la coordinación de defensa de la transformación en el distrito federal 02, una figura interna que en la práctica funciona como plataforma rumbo a 2027.
La diputada local de Morena en Colima, Diana Zepeda Figueroa, entregó dinero en efectivo a comerciantes afectados por la tormenta tropical Vance en playa de Cuyutlán, en el municipio de Armería. La propia legisladora difundió fotografías y un video de la entrega en sus redes sociales, donde se le observa distribuyendo billetes entre personas damnificadas. No precisó el monto repartido, el origen de los recursos ni los criterios con los que seleccionó a los beneficiarios, tres datos que cualquier ejercicio de rendición de cuentas exigiría a un cargo público que administra dinero ajeno.
El gesto no ocurre en el vacío. Zepeda participa en el proceso interno de Morena para encabezar la coordinación de defensa de la transformación y la soberanía nacional en el distrito federal electoral 02, una de las etapas con las que el partido define a sus representantes rumbo a los comicios de 2027. La entrega de efectivo, documentada por ella misma, funciona en la práctica como un acto de campaña anticipada, aunque formalmente no constituya una candidatura registrada ni un acto de precampaña en los términos del calendario electoral.
El movimiento político de la diputada comenzó a principios de octubre, cuando dejó la dirección del Sistema DIF estatal de Colima para incorporarse al proceso interno de su partido. El 3 de octubre presentó su renuncia al organismo y después solicitó reincorporarse a sus funciones como diputada local, cargo que había dejado temporalmente para integrarse a la administración estatal. El 6 de octubre presentó formalmente la solicitud ante el Congreso de Colima; la comisión de justicia, gobernación y poderes revisó el expediente y determinó que cumplía con los requisitos legales. El 14 de octubre, el pleno aprobó su reincorporación con efectos a partir del día 16, de modo que retomó sus responsabilidades como representante del distrito local electoral 09.
Esa secuencia —salir del DIF, volver al Congreso, recorrer el distrito federal— dibuja un mismo propósito: recomponer su base territorial y su perfil público mientras avanza en la estructura partidista. La entrega en Cuyutlán, en zona de desastre, añade un componente de visibilidad que difícilmente se explica sólo por la emergencia.
La lectura política
En el lenguaje de Morena, una "coordinación de defensa de la transformación" no es un puesto administrativo: es la figura con la que el partido ordena a sus cuadros antes de que el calendario electoral permita hablar de precandidaturas. En los hechos, competir por esa coordinación coloca a Zepeda en posición de salida hacia una candidatura federal, aunque el registro distrital no equivalga jurídicamente a una candidatura formal. La distinción importa: no hay aún acto de autoridad electoral, ni precampaña reconocida, ni derechos adquiridos.
El reparto de efectivo en una zona afectada por Vance envía una señal doble. Hacia adentro del partido, muestra capacidad de movilizar recursos y presencia territorial en un municipio costero donde el agravio por el temporal es reciente. Hacia afuera, expone el flanco más vulnerable de ese tipo de posicionamiento: la opacidad sobre el origen y el destino del dinero convierte un gesto de auxilio en un pasivo político y, potencialmente, en un asunto de fiscalización. Si los recursos provinieron de su dieta legislativa, de su patrimonio o de terceros, cada escenario tiene consecuencias distintas frente a las autoridades electorales y de transparencia.
Colima es un estado pequeño donde las estructuras locales de Morena se disputan con intensidad y donde el control de los distritos federales define el peso de cada grupo en la negociación estatal. La reincorporación al Congreso le devuelve a Zepeda fuero, plataforma legislativa y visibilidad; el proceso interno le ofrece la vía para traducir esa posición en una candidatura. Quien gana la coordinación distrital gana también un lugar en la mesa de reparto de 2027, y eso explica por qué el gesto se produce ahora y no después.
El límite de la lectura es claro: la evidencia disponible no permite afirmar que el reparto de efectivo sea parte de una estrategia coordinada con la dirigencia estatal ni que exista una sanción en curso. Lo que sí está documentado es que la propia legisladora difundió el acto, que no informó monto ni origen, y que ocurre en plena competencia interna.
Qué sigue
El proceso interno de Morena en Colima deberá definir en las próximas semanas los mecanismos y fechas para elegir a sus coordinaciones distritales, incluida la del distrito federal 02. En paralelo, la ruta verificable es la fiscalización: si los recursos entregados provinieron de origen público, corresponde a las instancias de transparencia y al Congreso local pronunciarse; si se trata de aportaciones privadas en contexto de posicionamiento, la autoridad electoral estatal tendrá la última palabra sobre su calificación. El Congreso de Colima, que ya avaló su reincorporación, conserva la facultad de revisar el uso de recursos vinculados al cargo. Y en el calendario partidista, la definición de la coordinación distrital será la primera prueba medible de si el posicionamiento de Zepeda se traduce en estructura o se queda en gesto.
