RUTA 27 · MEDIUM
Bonilla amarra coalición opositora en Zacatecas y busca sumar a MC
El aspirante del PRI confirma que la alianza con PAN y PRD está casi cerrada para 2027 y negocia con Movimiento Ciudadano un bloque que enfrente a la candidata de Morena, Verónica Díaz.

Adolfo Bonilla, aspirante del PRI a la gubernatura de Zacatecas, confirmó que negocia una coalición con PAN y PRD —que describe como casi un hecho— y que aún dialoga con Movimiento Ciudadano para formar un bloque opositor rumbo a 2027. La alianza busca capitalizar el descontento interno de Morena por la designación de Verónica Díaz y disputar un estado gobernado por la familia Monreal desde hace m
Adolfo Bonilla Gómez, aspirante del PRI a la gubernatura de Zacatecas, confirmó que negocia una coalición con el PAN y el PRD —alianza que describió como "casi un hecho"— y que mantiene conversaciones con Movimiento Ciudadano (MC) para integrar un bloque opositor de cara a las elecciones de 2027. La declaración, hecha en entrevista, convierte en información pública un proceso que hasta ahora se cocinaba en mesas partidistas y que define el tablero opositor en una de las entidades donde Morena enfrenta mayores cuestionamientos por su gestión de seguridad.
La coalición con PAN y PRD está prácticamente cerrada, mientras la negociación con MC definirá si el bloque opositor compite unido o fragmentado en Zacatecas. Bonilla explicó que aún hay "un par de meses" para registrar primero la intención de coalición y después el acuerdo, que podría ser total, parcial o flexible. El aspirante priista se asume como artífice de la alianza que en 2021 llevó a Claudia Anaya a las urnas y ahora busca repetir la fórmula con él como abanderado.
El contexto importa: Zacatecas es gobernada por David Monreal, parte de un clan familiar que domina la política estatal desde hace más de 20 años, en un fenómeno que el propio entrevistado llama "monrealato". La entidad acumula ocho ataques con explosivos y una narcomanta colocada afuera del Palacio de Gobierno, hechos que Bonilla vincula con dudas sobre la estrategia de seguridad estatal. Ese deterioro es el combustible político de la coalición opositora.
El cálculo de Bonilla no es solo sumar partidos: es capitalizar la fractura interna de Morena por la designación de Verónica Díaz Robles, una candidata que despertó resistencias dentro de su propio partido por su cercanía con los Monreal. El priista afirma que lleva meses conversando con fundadores de Morena y con militantes que migraron del PRI, PAN y PRD a la 4T y que hoy se declaran decepcionados. "Se van a llevar varias sorpresas: van a estar en mi equipo personas que estuvieron en Morena", adelantó.
La ruta de Bonilla hacia la candidatura también tiene lecturas internas. El 26 de septiembre, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, lo presentó como "coordinador de los Defensores de Zacatecas", una figura que en la práctica funciona como precandidatura de facto, aunque formalmente no exista aún registro ante el Instituto Nacional Electoral (INE). El propio Bonilla justifica la designación: los tres aspirantes que competían por la nominación declinaron y las encuestas lo colocaban como el mejor posicionado.
La lectura política
La coalición que anuncia Bonilla cumple una función de ordenamiento sucesorio: fija un abanderado opositor temprano y reduce el margen de disputa interna entre PRI, PAN y PRD en un estado donde la fragmentación del voto opositor ha sido el principal activo de Morena. Al presentarse como coordinador de la alianza, Bonilla se coloca en posición de negociar directamente con MC y de administrar los tiempos de registro, lo que le da ventaja frente a cualquier competidor interno que quisiera reposicionarse.
El incentivo de MC es distinto. Jorge Álvarez Máynez, dirigente nacional del partido, es originario de Zacatecas, y Bonilla apela a ese vínculo para atraerlo. Si MC se suma, el bloque opositor gana un componente urbano y juvenil que el PRI no tiene; si se resta, Bonilla queda con una alianza más tradicional pero con el argumento de que el PRI es competitivo por sí solo. La decisión de MC también envía una señal nacional sobre la estrategia del partido naranja rumbo a 2027: si se suma a coaliciones estatales o si prefiere perfilarse como alternativa independiente.
El equilibrio interno del PRI es otro factor. La designación de Bonilla sin encuesta oficial, aunque avalada por la declinación de sus rivales, deja heridas que el partido necesitará cerrar para que la coalición no llegue dividida a la boleta. La promesa de incorporar perfiles provenientes de Morena busca ampliar el atractivo, pero también puede generar tensiones con las estructuras locales que se sienten desplazadas.
Qué sigue
Los próximos pasos son verificables: el registro de la intención de coalición ante el organismo electoral local, la definición del tipo de alianza —total, parcial o flexible— y la eventual incorporación de MC. Bonilla calcula "un par de meses" para esos trámites, lo que coloca la definición a finales de 2026 o principios de 2027. En paralelo, el PRI deberá formalizar su método de selección y resolver si la precandidatura de facto se convierte en candidatura registrada. La respuesta de Morena a la fractura interna y la postura final de MC serán los dos indicadores que permitan medir si el bloque opositor llega unido o fragmentado a la elección.
