RUTA 27 · MEDIUM
Burgueño aclara que solo busca coordinar Morena en Tijuana, no una diputación
El alcalde de Tijuana afirmó que su registro en el proceso interno de Morena es únicamente para la coordinación municipal, con la mira puesta en la reelección de 2027. La aclaración busca despejar versiones sobre un supuesto salto al Congreso federal.
Ismael Burgueño Ruiz, alcalde de Tijuana, desmintió haberse registrado para una diputación federal y aclaró que su inscripción en el proceso interno de Morena es solo para la coordinación municipal. Con ello busca la reelección en 2027 y evita que versiones sobre un cambio de cargo generen confusión entre la militancia y la ciudadanía.
El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, desmintió haberse registrado para buscar una diputación federal y aclaró que su inscripción en el proceso interno de Morena corresponde únicamente a la coordinación municipal del partido en esa ciudad, con la que busca la reelección a la alcaldía en 2027. La aclaración, publicada en sus redes sociales la noche del domingo 1 de noviembre, responde a versiones que circularon en redes y en algunos medios sobre un supuesto registro para otro cargo.
“Mi decisión es clara y contundente: les reafirmo que únicamente me inscribí en la convocatoria para participar por la Coordinación Municipal de Morena en Tijuana”, expresó el presidente municipal. En el mismo mensaje descartó buscar una posición en el Congreso del Estado: “No me inscribí para participar en la Coordinación Distrital Federal, ni tengo contemplado inscribirme para alguna Coordinación Distrital Local”.
El pasado 18 de octubre, Burgueño hizo público su registro para la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Tijuana, como parte del proceso con el que busca volver a contender por la presidencia municipal. La convocatoria interna de Morena contempla distintas coordinaciones —municipales, distritales federales y locales—, y la confusión sobre el cargo al que aspiraba el alcalde se originó en la ambigüedad de esas figuras.
La aclaración no es un detalle menor: en la práctica, la coordinación municipal funciona como el vehículo formal para posicionarse de cara a la candidatura por la alcaldía, aunque no constituya todavía una candidatura registrada. El propio Burgueño lo enmarcó como parte de su intención de repetir en el cargo. La figura de coordinador no equivale legalmente a una precandidatura, pero en el lenguaje interno de Morena opera como antesala de las definiciones electorales.
El respaldo externo también pesa. El coordinador nacional de Elecciones del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar y Vega, expresó en entrevista su apoyo a una eventual candidatura de Burgueño para la reelección: “Hay claridad de que el puntero es Ismael Burgueño”, afirmó. Ese pronunciamiento, aunque proviene de un partido aliado y no de una encuesta, sugiere que la reelección del alcalde se percibe como una ruta viable dentro de la coalición gobernante.
La lectura política
El movimiento de Burgueño cumple una función de ordenamiento interno: fija su posición en Tijuana y desalienta especulaciones sobre un salto a otro cargo que podrían debilitar su base municipal. En un proceso interno donde las coordinaciones distritales y municipales compiten por atención y recursos, la claridad sobre el cargo buscado evita que aliados y adversarios interpreten su registro como una señal de salida.
La aclaración también responde a un incentivo de contención. Si el alcalde hubiera dejado abierta la posibilidad de una diputación federal, habría alimentado la incertidumbre sobre quién gobernará el municipio en los hechos y habría abierto espacio para que otros aspirantes de Morena se posicionaran. Al cerrar esa puerta, Burgueño preserva su margen de maniobra y envía una señal de continuidad a la militancia.
El respaldo del PVEM, sin embargo, no es neutral: la referencia de Escobar a que “el puntero es Ismael Burgueño” coloca al alcalde como el activo más visible de la coalición en Tijuana y anticipa una negociación entre partidos sobre la candidatura municipal. Esa negociación aún no ocurre formalmente, pero el pronunciamiento la insinúa.
El límite es claro: no existe una candidatura registrada ni una precandidatura formal. Lo que hay es un posicionamiento dentro del proceso interno de Morena que, en la práctica, funciona como una precandidatura de facto a la alcaldía. La diferencia importa porque las reglas internas del partido todavía pueden modificarse y porque la coalición con el PVEM no está cerrada.
Qué sigue
El proceso interno de Morena para las coordinaciones municipales continuará en las próximas semanas, con definiciones que podrían confirmar o ajustar la posición de Burgueño. La militancia y la ciudadanía tijuanense estarán atentas a si el alcalde mantiene su registro únicamente para la coordinación municipal o si surgen nuevas versiones sobre otros cargos. La negociación con el PVEM y otros aliados de la coalición gobernante será el siguiente filtro para definir la candidatura por la alcaldía rumbo a 2027.
