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Citlalli Hernández critica alianza PRI-PAN en Chihuahua rumbo a 2027
La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena calificó de "traición a la patria" el acercamiento entre Alito Moreno y Maru Campos. El episodio anticipa el tono de la disputa por una de las gubernaturas más competidas del calendario 2027.
Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, criticó en redes sociales el acercamiento entre el PRI de Alito Moreno y la gobernadora panista Maru Campos en Chihuahua, al que calificó de "traición a la patria". La posible coalición opositora busca retener la gubernatura en 2027. Morena responde con señalamientos sobre injerencismo y las indagatorias federales en l
La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, recriminó públicamente el acercamiento entre el dirigente nacional del PRI, Alejandro "Alito" Moreno, y la gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos, con miras a una posible coalición opositora para las elecciones de 2027. La crítica, difundida en redes sociales, calificó el entendimiento como "traición a la patria" y colocó la disputa por Chihuahua en el centro del conflicto verbal entre las dirigencias nacionales.
El detonante fue la visita de Moreno a la capital del estado para respaldar el informe del diputado priísta Alejandro Domínguez, un acto que, en la lectura de Morena, perfila una alianza con la administración panista. El PRI y el PAN exploran concretar un bloque opositor unificado en Chihuahua para retener la gubernatura en el proceso electoral de 2027, con figuras como el alcalde Marco Bonilla mencionadas como posibles abanderados. La respuesta morenista no se limitó al terreno electoral: Hernández vinculó el acercamiento con las indagatorias de la Fiscalía General de la República (FGR) en torno a operativos de agentes extranjeros en la Sierra Tarahumara, un expediente que el oficialismo ha utilizado para cuestionar a la administración estatal.
La crítica de Hernández no es un episodio aislado: forma parte de una estrategia más amplia de Morena para deslegitimar las alianzas opositoras antes de que se formalicen. En semanas recientes, la propia presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones confirmó que Morena, PT y PVEM contenderán unidos en 16 de las 17 gubernaturas en disputa para 2027, lo que anticipa un mapa electoral de bloques confrontados. La dirigente también ha celebrado la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del INE, argumentando que evitaba afectaciones al órgano electoral rumbo a los comicios.
La lectura política
El movimiento de Hernández cumple una función práctica que va más allá de la declaración: posiciona a Morena como el actor que define el marco legítimo de la contienda, mientras la oposición aún negocia en privado. Al calificar de "traición a la patria" el acercamiento PRI-PAN, la dirigente no solo ataca a los adversarios; también envía una señal a los aliados internos sobre la línea discursiva del partido y eleva el costo político de cualquier entendimiento opositor.
El incentivo es claro. Chihuahua es una de las plazas donde la oposición tiene posibilidades reales de retener el gobierno, y una coalición PRI-PAN podría complicar las aspiraciones de Morena. La crítica anticipada busca desgastar la alianza antes de que se registre formalmente, sembrando dudas sobre su legitimidad y vinculándola con intereses externos. El vínculo con las indagatorias de la FGR añade un componente de presión institucional que Morena ha utilizado en otros estados.
Sin embargo, el episodio también revela un límite: Hernández habla como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, no como candidata ni como autoridad electoral. Su posición es de posicionamiento político y defensa del proyecto, no de precandidatura formal. La evidencia disponible no permite sostener que exista una candidatura registrada ni una precandidatura de facto en Chihuahua; lo que hay es una estrategia discursiva para ordenar el terreno antes de que las reglas electorales se activen.
El equilibrio interno de Morena también está en juego. La dirigente ha sido cuestionada por acusaciones de encuestas amañadas en procesos internos como el de Quintana Roo, y su papel en la definición de candidaturas la coloca en una posición de arbitraje que requiere mantener la cohesión del partido. La crítica a la alianza opositora funciona como un mecanismo de cohesión interna: unifica el discurso y desvía la atención de las tensiones por las candidaturas locales.
Qué sigue
La posible coalición PRI-PAN en Chihuahua aún no se formaliza. Los partidos deberán definir sus reglas de selección y registrar sus plataformas ante el Instituto Estatal Electoral en los plazos que marque el calendario 2027. Morena, por su parte, deberá resolver sus propios procesos internos en la entidad, donde la Comisión Nacional de Elecciones que preside Hernández tendrá un papel central en la definición de candidaturas. El expediente de la FGR sobre la Sierra Tarahumara seguirá como telón de fondo de la disputa. La próxima señal verificable será el anuncio formal de la coalición opositora o, en su defecto, la confirmación de candidaturas individuales.
