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RUTA 27 · LOW

Delgado niega funcionarios electorales "a modo" y esquiva el fondo

El titular de la SEP defendió el voto de confianza a Guadalupe Taddei como resultado de una tómbola, pero no respondió si publicará contratos y destino de bienes adquiridos por la dependencia.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

Mario Delgado, titular de la SEP, afirmó ante diputados que su movimiento no necesita "funcionarios electorales a modo, ni cómplices" y justificó su respaldo a Guadalupe Taddei porque su nombramiento salió de una tómbola. La declaración llega en medio del escándalo de corrupción en el INE y deja sin respuesta la exigencia de transparencia sobre contratos de la SEP. Es una señal de cómo Morena busc

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, afirmó en su comparecencia ante la Cámara de Diputados que su movimiento no requiere "funcionarios electorales a modo, ni cómplices" y sostuvo que el respaldo que tiene Morena proviene de las urnas. La declaración, emitida en el mismo recinto donde hace tres años defendió el nombramiento de Guadalupe Taddei al frente del Instituto Nacional Electoral (INE), no respondió a la pregunta central que le formuló la oposición: si publicará información verificable sobre contratos, proveedores y destino de bienes adquiridos por la dependencia.

El intercambio ocurrió durante la glosa del informe de gobierno y giró, en los hechos, alrededor de la crisis de credibilidad del INE. El diputado de Movimiento Ciudadano (MC) Alfonso Vidales leyó textualmente el discurso que Delgado pronunció el 1 de mayo de 2023, cuando como dirigente de Morena respaldó la designación de Taddei: "tenemos toda la disposición y les tendemos la mano a las autoridades electorales. Para nosotros: muerto el perro, se acabó la rabia". Con ese antecedente, Vidales preguntó si ese voto de confianza debía acompañarse ahora de una exigencia irrestricta de transparencia ante la investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por posibles irregularidades en contrataciones del INE, conflictos de interés y triangulación de recursos.

Delgado respondió con una defensa procedimental: "como dirigente de Morena apoyé el nombramiento de la funcionaria del INE, pues fue el resultado de una tómbola aquí en la Cámara de Diputados y fue el acuerdo que tuvieron todos los partidos". Añadió que la designación no fue "a modo" y que, aunque ya no esté al frente del partido, su movimiento no necesita funcionarios electorales afines porque cuenta con "un respaldo muy grande del pueblo de México, siempre en las urnas".

El problema político de esa respuesta es que responde a una acusación distinta de la que se le formuló. La objeción opositora no era si Taddei llegó por tómbola, sino si el respaldo político que Delgado le dio en 2023 se sostiene después de que se documentaron presuntos actos de corrupción en el INE. Sobre ese punto, el titular de la SEP no ofreció una postura verificable. Tampoco atendió la solicitud de publicar contratos y destino final de bienes, y se limitó a negar que la SEP compre artículos deportivos: "yo no sé en qué almacén tenemos mil artículos deportivos sin distribuir", dijo, y sugirió que la compra podría corresponder a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).

La lectura política

La frase de Delgado funciona como un desmarque preventivo, no como una garantía institucional. Al decir que Morena no necesita "funcionarios a modo", el funcionario intenta separar al partido gobernante del deterioro del árbitro electoral, sin asumir costo alguno por el respaldo que él mismo otorgó a la actual presidencia del INE. Es una operación de dos tiempos: reivindicar la legitimidad del nombramiento por su origen parlamentario y, al mismo tiempo, negar cualquier vínculo con lo que ocurra dentro del instituto.

El incentivo es claro rumbo a 2027. Morena necesita que la discusión sobre el INE no se convierta en un pasivo electoral, y la mejor forma de lograrlo es presentarse como un movimiento con respaldo social suficiente para ganar sin necesidad de controlar al árbitro. Esa narrativa, sin embargo, choca con el hecho de que fue el propio Delgado quien, como dirigente partidista, celebró y defendió la designación de Taddei. La distancia entre el discurso de 2023 y el de 2026 no es un detalle: es el punto que la oposición explotará en cada comparecencia.

No hay aquí una candidatura formal ni una precandidatura de facto. Delgado ocupa un cargo en el gabinete y su intervención no lo coloca en posición de salida electoral. Lo que sí hay es un posicionamiento: el de un operador político que busca conservar margen de maniobra dentro del gobierno y del partido, sin quedar atado al desgaste del INE. La señal que envía a aliados y adversarios es que la defensa de la "transformación" no incluye, por ahora, una rendición de cuentas sobre el árbitro electoral.

El costo recae en la credibilidad de la propia SEP. La negativa a publicar contratos y destino de bienes deja abierta una pregunta que no requiere de la ASF para formularse: si la dependencia no tiene nada que ocultar, la transparencia sería el argumento más eficaz. Al no responder, Delgado permite que la discusión migre de la defensa del INE a la opacidad de su propia gestión.

Qué sigue

La comparecencia no genera por sí misma una obligación jurídica adicional. Lo verificable es si la SEP entrega o no la información solicitada por la Cámara de Diputados y si la ASF amplía su investigación al ámbito educativo. También queda pendiente la postura formal del INE sobre las conductas documentadas y el curso de la revisión anunciada por la Auditoría. Sin esos elementos, la frase de Delgado queda como declaración política, no como compromiso institucional.