RUTA 27 · LOW
Diputada del PRI en Durango busca reelección y respalda alianza con PAN
Sughey Torres confirmó que quiere repetir en el Distrito 02 y avaló un frente opositor rumbo a 2027, mientras defiende la permanencia de su partido.
La diputada local del PRI Sughey Torres confirmó en entrevista que buscará la reelección por el Distrito 02 de Durango y respaldó una eventual alianza con el PAN para 2027. También defendió la vigencia del PRI y criticó a Morena en salud, educación y seguridad. Su postura anticipa el debate sobre coaliciones opositoras y reelección legislativa en Durango.
La diputada local del PRI Sughey Torres confirmó su intención de buscar la reelección por el Distrito 02 de Durango y respaldó una eventual alianza con el PAN para las elecciones de 2027. La declaración, hecha en entrevista, no constituye todavía una candidatura registrada ni una precandidatura formal, pero coloca a la legisladora en posición de salida para disputar un espacio que su partido tendrá que negociar con sus aliados opositores.
Torres ocupa actualmente una curul por mayoría relativa, después de haber llegado antes al Congreso por la vía plurinominal. Su trayectoria dentro del PRI incluye trabajo como brigadista, paso por el Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI) y una regiduría; en 2016 compitió por el Distrito 04 y perdió. Ese recorrido, según su propio relato, la llevó a madurar políticamente y a mantenerse en el partido pese a las derrotas.
La diputada confirmó que quiere repetir en el Distrito 02 y que no contempla abandonar el PRI por una oportunidad personal. En la misma entrevista defendió la permanencia del partido —"El PRI está más vivo que nunca", dijo— y sostuvo que los cargos son pasajeros. Esa combinación de lealtad partidista y apertura a una alianza con el PAN no es contradictoria en la lógica de la oposición: permite reclamar un lugar en la boleta sin romper con la estructura priista.
El respaldo a una eventual coalición con el PAN para 2027 es, por ahora, una postura personal, no una decisión partidista. Torres avaló una alianza opositora que, en los hechos, funcionaría como marco para negociar candidaturas y no como un acuerdo ya cerrado. La evidencia disponible no permite afirmar que el PRI estatal o nacional haya definido esa ruta; solo que una legisladora en activo la considera viable.
En el terreno de las políticas públicas, la diputada criticó al Gobierno Federal de Morena por el deterioro de salud, educación y seguridad. Como integrante de la Comisión de Salud del Congreso local, mencionó el fallecimiento de cinco bebés en el IMSS en Durango, el desabasto de medicamentos y pacientes que esperan cirugías en el IMSS y el ISSSTE. También cuestionó los contenidos de los libros de texto y la desaparición de asignaturas como Cívica y Ética.
Torres expresó su postura contra el aborto y habló de violencia escolar, protección de niñas, niños y adolescentes y riesgos de exponer menores en redes sociales. Dijo que desde el Congreso ha impulsado iniciativas sobre acoso y violencia escolar, y que el operativo Mochila Segura surgió como medida preventiva. Su postura provida y sus críticas a Morena delinean un perfil conservador que puede pesar en la definición de candidaturas.
La lectura política
El movimiento de Torres tiene una función práctica: posicionarse antes de que el PRI y el PAN definan el mapa de coaliciones en Durango. Buscar la reelección por el Distrito 02 es una aspiración declarada, no una candidatura formal; en la práctica funciona como una precandidatura de facto que presiona a su partido para reservarle el espacio.
El incentivo es claro. Si el PRI conserva el distrito, Torres reclama continuidad; si la alianza con el PAN avanza, su respaldo público la coloca como interlocutora en la negociación. La lealtad partidista que proclama le da margen para no ser vista como tránsfuga, mientras su apertura a la coalición la vuelve útil para un frente opositor que necesita perfiles con estructura territorial.
El equilibrio interno del PRI es frágil. Torres reconoció errores y excesos del partido, y criticó a quienes cambian de partido cuando dejan de recibir oportunidades. Esa crítica, sin nombres, envía una señal a los priistas que negocian con Morena y, a la vez, refuerza su propia posición como militante que se queda.
La consecuencia electoral rumbo a 2027 es doble. En Durango, su aspiración ordena una plaza estratégica y obliga a su partido a decidir si la reelección se negocia con el PAN o se reserva al PRI. En el plano nacional, su respaldo a la alianza opositora se suma a las voces que empujan una coalición amplia, aunque sin compromiso formal de las dirigencias.
Falta un elemento para sostener una lectura más fuerte: no hay evidencia de que el PRI estatal haya abierto un proceso de selección ni de que el PAN haya aceptado la alianza. Hasta que eso ocurra, la declaración es posicionamiento, no candidatura.
Qué sigue
El Congreso de Durango reanudará sus trabajos ordinarios en los próximos días, donde Torres podría impulsar sus iniciativas sobre violencia escolar. La definición de candidaturas del PRI y del PAN para 2027 dependerá de los procesos internos de cada partido, aún sin calendario público. La eventual alianza opositora requiere acuerdos formales entre dirigencias estatales y nacionales que no han sido anunciados.
