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Duarte pide unidad en Morena Edomex ante riesgo de división rumbo a 2027

El secretario general de Gobierno mexiquense usa un informe legislativo en Ecatepec para enviar un mensaje de cohesión a la militancia, a semanas de que su propio gobierno prometió cero intervención electoral.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre elecciones estatales y locales
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

Horacio Duarte Olivares, secretario general de Gobierno del Estado de México, llamó a la militancia de Morena a mantener la unidad y anteponer el proyecto colectivo a las aspiraciones personales rumbo a 2027. El mensaje ocurre tras su promesa de que el Ejecutivo estatal no intervendrá en los comicios y de que los servidores públicos que quieran contender deberán renunciar.

El secretario general de Gobierno del Estado de México, Horacio Duarte Olivares, llamó a la militancia de Morena a mantener la unidad y evitar que las aspiraciones personales fracturen al movimiento rumbo al proceso electoral de 2027. Lo hizo en Ecatepec, durante el Segundo Informe de Actividades Legislativas de la diputada local Zaira Cedillo Silva, un acto de rendición de cuentas que reunió a legisladores locales, presidentes municipales y representantes de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).

La frase central no fue un llamado genérico: "Hoy les pedimos unidad y trabajo a todos los que estamos en este gran Movimiento Transformación, y sobre todo entender que por más que haya aspiraciones personales, lo principal es la transformación y la gente", dijo Duarte ante una audiencia con cargos públicos y estructura territorial. El funcionario agregó que la renovación de cuadros debe ocurrir bajo principios de unidad y compromiso social, y que "presentes y ausentes" deben actuar con responsabilidad.

El mensaje adquiere peso porque no es la primera vez que Duarte aborda el tema en menos de un mes. El 13 y 14 de octubre, durante su comparecencia ante el Pleno de la 62 Legislatura, el secretario prometió que el Poder Ejecutivo no intervendrá en el Proceso Electoral 2026-2027 y pidió a los servidores públicos con interés en contender que renuncien a su cargo. También dijo que al Instituto Nacional Electoral (INE) y al Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) les corresponde operar los mecanismos comiciales.

Ese antecedente importa porque traza una línea formal: el gobierno mexiquense se comprometió a no usar el aparato estatal como plataforma. El llamado a la unidad, en cambio, es una intervención política sobre el partido. No es una contradicción legal —un secretario de Gobierno puede hablar de cohesión partidista—, pero sí muestra que la contención de las disputas internas de Morena se está gestionando desde una oficina del Ejecutivo estatal, no solo desde la dirigencia del partido.

El propio Duarte ha descartado públicamente tener intención de competir en 2027. El 3 y 5 de octubre negó versiones sobre una posible candidatura a diputación federal o local y afirmó que ningún integrante del gabinete estatal había solicitado licencia para contender. Esa posición lo coloca, en la práctica, como un actor con autoridad para hablar de unidad sin estar, formalmente, en la fila de las aspiraciones.

La lectura política

El llamado de Duarte funciona como una señal de ordenamiento interno más que como una simple exhortación. En Morena, la frase "aspiraciones personales" suele nombrar el riesgo de que las disputas por candidaturas —diputaciones locales, presidencias municipales y la sucesión de espacios de poder en el Estado de México— se adelanten y fracturen la coalición gobernante. El mensaje busca medir lealtades y contener una ruptura antes de que el calendario electoral la haga inevitable.

Hay que distinguir niveles: no existe aquí una candidatura formal, ni una precandidatura registrada, ni un proceso interno convocado. Lo que hay es un posicionamiento político desde un cargo de gobierno, dirigido a una militancia reunida en un acto legislativo. En la práctica, Duarte opera como vocero de la cohesión del morenismo mexiquense, una función que puede ordenar la sucesión interna sin constituir por sí misma una candidatura.

El incentivo es claro: quien controla el mensaje de unidad gana margen para influir en cómo se resuelven las candidaturas. Quien queda señalado como "aspiración personal" pierde legitimidad para negociar. El equilibrio interno de Morena en el Estado de México —el territorio con más cargos en disputa del país— depende de que esas aspiraciones se procesen sin confrontación abierta. La promesa de cero intervención gubernamental y el llamado a la unidad conviven con una tensión: el gobierno dice no intervenir en los comicios, pero su secretario general sí interviene en la conversación interna del partido.

La señal para aliados y adversarios es doble. Para los morenistas con ambición electoral, el mensaje es que el costo de dividir será alto. Para la oposición, es que el gobierno mexiquense quiere proyectar orden y continuidad, no fractura. Y para las autoridades electorales, es que el Ejecutivo estatal busca distinguir entre operación electoral —que promete no hacer— y política partidista, que ejerce desde el cargo.

Qué sigue

El calendario electoral marca el 6 de junio de 2027 como fecha de la jornada en el Estado de México. Antes de eso, el IEEM deberá definir los mapas de riesgo y las autoridades de seguridad el protocolo de protección a candidaturas, en una Mesa de Seguridad que la Secretaría General de Gobierno anunció lista para instalarse en los próximos días.

También queda por verse si Morena convoca formalmente a su proceso interno de selección de candidaturas y si los servidores públicos que aspiren cumplen con la renuncia que Duarte exigió. La prueba verificable del llamado a la unidad será si el gabinete estatal se mantiene intacto o si empieza a vaciarse de aspirantes en las semanas previas al arranque formal del proceso.