RUTA 27 · MEDIUM
Gutiérrez Luna niega diezmos en el INE y presiona por la nueva dirigencia
El vicepresidente de la Mesa Directiva exige pruebas, amenaza con demanda por daño moral y pide que la próxima presidencia del INE sea mujer. La designación ocurre a meses de la elección de 2027.
Sergio Gutiérrez Luna negó controlar plazas y cobrar diezmos en el Órgano Interno de Control del INE, exigió pruebas y anunció una demanda por daño moral. Al mismo tiempo, el diputado de Morena pidió iniciar esta semana la designación de la nueva presidencia del INE, de preferencia mujer, rumbo a las elecciones de 2027.
El diputado Sergio Gutiérrez Luna negó tener control de plazas en el Instituto Nacional Electoral (INE) y cobrar diezmos al personal del Órgano Interno de Control, y exigió que quienes sostienen la acusación presenten pruebas y nombres. La respuesta no se quedó en la aclaración: el también vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados anunció una demanda por daño moral y, en la misma entrevista, fijó postura sobre la elección de la próxima presidencia del INE, que debe quedar resuelta antes de los comicios de 2027.
"No tengo control de plazas, mucho menos cobro esos diezmos", dijo Gutiérrez Luna, quien sostuvo que la periodista que difundió los señalamientos no cuenta con certeza sobre su participación. Relató que la nota se publicó el viernes en un diario nacional, que ejerció su derecho de réplica al día siguiente y que el asunto continuó con nuevas menciones. Según su versión, las personas que habrían declarado sobre los cobros son un diputado del Partido Verde y un funcionario de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), cuyos nombres no se han hecho públicos.
El legislador reconoció que, pese a esas atribuciones, la carga de la acusación recae sobre él. Por eso pidió que quienes habrían entregado el dinero den la cara y afirmó que la vía que le queda es una demanda por daño moral, aunque dijo no desear disputas jurídicas con medios y periodistas. El anuncio de acciones legales ya había circulado un día antes en sus redes sociales.
El episodio se produce en un momento delicado para el árbitro electoral. La presidencia del INE quedó vacante tras la salida de Guadalupe Taddei, y la Cámara de Diputados debe designar a su relevo. Gutiérrez Luna afirmó que corresponde a los legisladores hacer esa designación, que espera iniciar el proceso esta semana y que prefiere a una mujer para dar continuidad al periodo que encabezó una consejera. "Hay que buscar un equilibrio en lo que viene; estamos en buen momento para encauzar rumbo a las elecciones del próximo año", planteó.
La lectura política
La negación y la exigencia de pruebas colocan a Gutiérrez Luna en una posición defensiva, pero también ofensiva: traslada la carga de la demostración a quienes lo señalan y convierte una acusación periodística en un pulso sobre quién debe probar qué. En la práctica, la amenaza de demanda por daño moral funciona como un mecanismo de contención del desgaste público: no resuelve el fondo del señalamiento, pero eleva el costo de insistir en él y obliga a los acusadores a nombrar testigos.
El punto más relevante para 2027 no es la disputa personal, sino la coincidencia temporal. El mismo legislador que niega influencia sobre el Órgano Interno de Control pide arrancar la designación de la presidencia del INE y fija un criterio de género para esa elección. No es una candidatura formal ni una precandidatura: es un posicionamiento sobre el reparto de poder en el árbitro electoral, en un año en que la Cámara deberá integrar también otros órganos y en el que la credibilidad del INE estará bajo escrutinio.
El incentivo de Morena es claro: llegar a 2027 con una presidencia del INE designada por su mayoría y sin el desgaste de una acusación de diezmos sin resolver. El de la oposición es mantener vivo el tema hasta que la ASF concluya sus auditorías. La ASF aparece como el actor que puede convertir una acusación periodística en un expediente administrativo, y su calendario no lo controla ni el diputado ni la Cámara.
El equilibrio interno también pesa. Gutiérrez Luna mencionó que combatirá "oligopolios" y criticó a Lorenzo Córdova, pero al mismo tiempo pidió esperar las conclusiones de la ASF antes de fincar responsabilidades. Esa prudencia selectiva —firmeza contra el pasado, espera frente al presente— es la señal que envían sus aliados y adversarios: el diputado busca conservar margen en la negociación de la nueva dirigencia sin quedar atado a un expediente que aún no existe formalmente.
Qué sigue
La Cámara de Diputados debe iniciar esta semana, según la versión del legislador, el proceso de designación de la presidencia del INE. La ASF tiene pendientes sus conclusiones sobre las anomalías en el Órgano Interno de Control. La demanda por daño moral anunciada por Gutiérrez Luna aún no se ha presentado formalmente, y no se conocen los nombres del diputado del Partido Verde ni del funcionario de la ASF que, según su relato, habrían sido señalados como quienes cobraban los diezmos. Sin esos nombres ni una resolución administrativa o judicial, la acusación sigue siendo una imputación periodística sin acreditación oficial.
