RUTA 27 · MEDIUM
Ibarra suma cargo del PT sin dejar Morena: doble militancia rumbo a 2027
El diputado federal aceptó coordinar la afiliación petista en Culiacán mientras compite por la coordinación municipal de Morena. La designación ocurre después de que cuestionara los resultados de las encuestas internas.

Jesús Ibarra Ramos, diputado federal de Morena, fue nombrado coordinador de Afiliación del PT en Culiacán por el dirigente nacional Alberto Anaya. Ibarra dice que no cambia de partido y que suma esfuerzos para 2027. El movimiento ocurre mientras compite por la coordinación municipal de Morena y después de impugnar encuestas internas, lo que lo coloca en una posición de doble canal rumbo a la suces
El diputado federal Jesús Ibarra Ramos aceptó coordinar la afiliación del Partido del Trabajo (PT) en Culiacán sin renunciar a Morena. La designación, entregada el 22 de octubre por el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, y el dirigente estatal Fernando García Hernández, no es un cambio de partido en términos formales: Ibarra mantiene su militancia morenista y su participación en el proceso interno para la Coordinación Municipal de la Defensa de la Cuarta Transformación en Culiacán. Pero en la práctica lo coloca en una posición de doble canal: recibe estructura, afiliación y respaldo de un aliado mientras sigue compitiendo dentro de su propio partido.
La rueda de prensa del legislador estuvo cargada de señales. Agradeció a Anaya "la oportunidad de sumar" y afirmó que "seguimos firmes en Morena", al tiempo que respaldó a Imelda Castro y confirmó que la alianza entre Morena, PT y Partido Verde se mantendrá también en Culiacán. El nombramiento no es una candidatura registrada ni una precandidatura formal: es un cargo partidista que, por su función de afiliación, opera como plataforma territorial. La distinción importa porque el PT no puede postularlo en 2027 sin una coalición o un convenio de candidatura común, y porque Ibarra no ha renunciado a Morena ni ha sido expulsado.
El contexto inmediato explica el movimiento. El 9 de octubre, Ibarra exigió aclarar inconsistencias en el proceso interno de Morena en Sinaloa y cuestionó que Omar López Campos apareciera en una posición que no correspondía con la encuesta que le fue presentada. Días después, según la evidencia disponible, señaló que inicialmente apareció en segundo lugar entre los hombres para la coordinación estatal y luego fue ubicado en tercero. La designación petista llega después de ese reclamo, lo que sugiere que el legislador construye una ruta alterna de posicionamiento mientras su posición interna en Morena no queda resuelta. No hay evidencia de que el PT lo haya nombrado como represalia ni de que Morena haya autorizado el cargo; tampoco de lo contrario.
La lectura política
El movimiento tiene una función práctica clara: ordenar lealtades y ampliar el margen de maniobra de un aspirante que no controla el resultado de la encuesta interna morenista. Ibarra no cambia de partido porque hacerlo lo debilitaría: perdería el canal de la coalición gobernante y quedaría como un diputado federal del PT sin estructura propia en Culiacán. Al quedarse en Morena y coordinar la afiliación petista, conserva ambos canales y se vuelve útil para el PT, que necesita cuadros con presencia territorial y capacidad de convocatoria.
El PT gana un operador con cargo federal y visibilidad local; Morena no pierde formalmente a un militante, pero ve a uno de sus aspirantes construir una estructura paralela con un aliado. La señal para los adversarios internos de Ibarra es que su aspiración no depende únicamente de la encuesta de Morena: tiene una segunda ruta de posicionamiento. La señal para el PT es que su alianza con Morena se refuerza en el discurso pero también se vuelve un espacio de negociación para colocar cuadros propios.
El límite legal es preciso: no hay candidatura, precandidatura ni coalición registrada ante el Instituto Nacional Electoral (INE) o el organismo electoral local. Lo que existe es un nombramiento partidista, una aspiración interna y un posicionamiento público. La diferencia entre esos conceptos es la que separa una maniobra de ordenamiento de una violación de reglas electorales, y hasta ahora la evidencia no permite sostener lo segundo.
Qué sigue
El proceso interno de Morena en Culiacán definirá si Ibarra queda como coordinador municipal o si su aspiración se frustra. La dirigencia estatal del PT deberá explicar si el cargo de afiliación es compatible con la militancia morenista y si el partido lo considerará para 2027. La alianza Morena-PT-Verde en Sinaloa tendrá que resolverse antes del registro de coaliciones, y el reclamo de Ibarra sobre las encuestas internas sigue sin una respuesta pública verificable. El siguiente punto de verificación es la definición de la coordinación municipal de Morena en Culiacán y, después, el registro formal de candidaturas para 2027.
