ruta 27.Un proyecto de
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · MEDIUM

IETAM reusará 10 mil urnas en 2027 y ajusta su gasto electoral

El consejero presidente Juan José Ramos Charre descartó comprar urnas para el proceso 2026-2027. La medida reduce costos de operación, pero deja abierta la pregunta sobre el desgaste del material y la fiscalización del ahorro.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre financiamiento y fiscalización electoral
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

El Instituto Electoral de Tamaulipas no comprará urnas para las elecciones de 2027: reutilizará más de 10 mil unidades de procesos anteriores, según su consejero presidente Juan José Ramos Charre. La decisión busca reducir costos de organización en un proceso que el propio instituto estima en cientos de millones de pesos y donde la transparencia del gasto ya está bajo escrutinio.

El Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) no comprará urnas para el proceso electoral 2026-2027. Su consejero presidente, Juan José Ramos Charre, confirmó que el organismo reutilizará más de 10 mil unidades recuperadas de jornadas anteriores, suficientes —dijo— para cubrir todas las casillas previstas. La decisión evita una compra de material y concentra el gasto en otros rubros de la organización electoral, en un proceso donde el propio instituto ha sido cuestionado por sus procedimientos de adquisición.

“Para el proceso electoral 2026-2027 no estamos adquiriendo ninguna urna. No hay una sola urna, no se están solicitando urnas”, afirmó Ramos Charre. El inventario, explicó, se conserva y revisa después de cada elección porque las urnas están diseñadas para usarse en varios procesos. Como antecedente, recordó que en 2021 tampoco se compraron: el IETAM firmó un comodato con el Instituto Nacional Electoral (INE) para usar material de los comicios federales.

El ahorro no es total. El organismo sí prevé adquirir cajas para los paquetes electorales, contenedores que trasladan votos y documentación desde las casillas a las bodegas. Esas cajas, detalló, no pueden reutilizarse por el desgaste de la manipulación, el sellado y la firma de los funcionarios de casilla. Se distinguen por color: verde para ayuntamientos y salmón para diputaciones locales.

La medida se conoce un día después de que el Consejo General del IETAM aprobara, a propuesta de Ramos Charre, un manual específico para supervisar la producción de documentación y materiales de la jornada electoral, el primero en Tamaulipas. También ocurre mientras el instituto enfrenta cuestionamientos por compras sin contrato formal —que el propio organismo defendió como transparentes— y tras emitir procedimientos de licitación para el proceso 2026-2027.

La lectura política

El anuncio funciona como una señal de contención del gasto antes de que el presupuesto electoral se convierta en botín de disputa. El IETAM proyecta un gasto de 621 millones de pesos para 2027: 308 millones para actividades electorales y 313 millones para financiamiento a partidos. La operación sola —5 mil 100 casillas, 47 mil funcionarios de mesa directiva y 3 mil 500 contrataciones— se estimó en 318 millones. En ese contexto, decir que no se comprará “ni una urna” es una forma de anticipar que el instituto puede organizar comicios sin inflar el rubro de materiales.

El movimiento también responde a un incentivo de legitimidad: el árbitro electoral necesita mostrar austeridad mientras resuelve procedimientos sancionadores y defenderse de señalamientos sobre sus compras. El IETAM ha iniciado al menos 11 procedimientos especiales sancionadores en este proceso, incluidos casos de violencia política contra mujeres, y acumuló 15 quejas por presuntos actos anticipados de campaña. Un instituto que gasta menos en urnas puede argumentar que su prioridad es la organización y no el proveedor.

El límite de la lectura es claro: reutilizar urnas no resuelve por sí solo la transparencia del gasto. El propio Ramos Charre reconoció que las cajas de paquetes electorales sí se comprarán porque no resisten otro uso. La pregunta que queda es cuánto de ese ahorro se traduce en menor costo total y cuánto se redistribuye a otros rubros. Sin el desglose de la licitación, la afirmación de austeridad es una declaración de intención, no un dato verificado.

En el equilibrio interno del organismo, el anuncio coloca a Ramos Charre en una posición de gestión eficiente frente a los partidos y al Congreso local, que eventualmente revisará el presupuesto. No es una candidatura ni una precandidatura: es la construcción de un perfil de administrador electoral austero. Esa señal importa rumbo a 2027 porque el IETAM será el árbitro de la elección de ayuntamientos y diputaciones locales, y su credibilidad se juega tanto en las urnas como en las facturas.

Qué sigue

El IETAM deberá detallar en los próximos días el desglose de las adquisiciones que sí realizará, incluidas las cajas para paquetes electorales, y el estado del inventario de urnas. El Consejo General tendrá que aprobar el presupuesto definitivo y los procedimientos de licitación ya emitidos. La pregunta verificable es si el ahorro en urnas se refleja en el gasto total de 2027 y si el manual de supervisión de materiales se aplica antes de la jornada electoral.