RUTA 27 · HIGH
INE aprueba lineamientos electorales; el INE opera con estabilidad tras crisis
Martín Faz confirma la aprobación de los lineamientos para la organización de la elección, mientras señala que la salida de Taddei no resuelve los problemas de opacidad institucional.

El Consejero Electoral Martín Faz confirmó que el Consejo General del INE aprobó los lineamientos para la organización de la elección 2026-2027. Este anuncio busca restablecer la confianza pública tras la renuncia de la presidenta Guadalupe Taddei, a quien Faz atribuye un círculo de opacidad y concentración de facultades. La aprobación de estos lineamientos es un paso técnico crucial, pero la cris
El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó los lineamientos para la organización de la elección 2026-2027, un paso técnico fundamental que, según el Consejero Electoral Martín Faz, garantiza la continuidad del proceso. Sin embargo, la confirmación de esta aprobación no silenció las tensiones internas que han marcado la gestión del organismo. En una entrevista con Erika Salgado para Alta Vox, publicada el 31 de octubre de 2026, Faz utilizó el espacio para destacar la estabilidad operativa del instituto, al tiempo que lanzaba una crítica directa a la gestión de su predecesora, Guadalupe Taddei, quien renunció a la presidencia del INE en medio de una crisis institucional.
Faz afirmó que la salida de Taddei no concluye el problema, sino que deben salir también todas las personas involucradas en los hechos que se investigan. Esta declaración sitúa la discusión más allá de la mera organización logística de la elección y la traslada al terreno de la rendición de cuentas y la cultura institucional. El consejero señaló que el origen de la situación se encuentra en la reforma electoral de octubre de 2024, la cual otorgó a la Presidencia atribuciones para nombrar de manera unilateral a las direcciones ejecutivas del Instituto, sin el consenso de las consejerías. «Se creó ahí un coto de unilateralidad y de falta de información», explicó Faz, quien detalló que las solicitudes de información de las consejerías fueron negadas e incluso declaradas bajo reserva por la Junta General Ejecutiva.
La narrativa de Faz busca diferenciar la operación técnica del instituto de la crisis de liderazgo. El consejero subrayó que los directores ejecutivos, al ser nombrados por la presidencia, actuaban siguiendo instrucciones de ella, y que las consejerías dejaron de recibir información a partir de esas “superatribuciones”. Esta distinción es clave para entender la dinámica de poder que se ha desarrollado en el INE. Faz afirmó que «casi te puedo asegurar que había instrucciones de que no se nos diera información», lo que sugiere una manipulación deliberada del flujo de datos para mantener el control centralizado. A pesar de esto, Faz insistió en que el INE cuenta con 16 mil personas de carrera que garantizan la organización electoral, y que el Servicio Profesional Electoral está funcionando bien.
La aprobación de los lineamientos por parte del Consejo General es un hito procedimental, pero su significado político es complejo. Por un lado, demuestra que el instituto puede operar a pesar de la crisis de liderazgo. Por otro lado, la crítica de Faz a la gestión de Taddei y a la reforma de 2024 plantea la pregunta de si los lineamientos aprobados reflejan un consenso institucional o son el resultado de una estructura de poder que ha marginado a las consejerías. Faz manifestó su respaldo a iniciativas legislativas para reformar el artículo 45 de la LGIPE y retirar las facultades extraordinarias otorgadas a la Presidencia del INE. Esta posición lo alinea con una corriente dentro del instituto que busca revertir los cambios introducidos por la reforma de 2024, lo que podría tener implicaciones a largo plazo para la autonomía del organismo.
La lectura política
La intervención de Martín Faz no es solo una actualización técnica; es una maniobra de posicionamiento político. Al confirmar la aprobación de los lineamientos, Faz busca proyectar estabilidad y competencia, desvinculando la operación electoral de la crisis de liderazgo. Sin embargo, al atacar la gestión de Taddei y la reforma de 2024, está abriendo un frente político que podría debilitar la legitimidad del proceso si se percibe como una lucha interna por el control del INE. La crítica de Faz a la opacidad y la unilateralidad de Taddei es una forma de limpiar el terreno para una posible reconfiguración del poder dentro del instituto. Esto no es una candidatura formal, pero sí un posicionamiento claro que busca ganar apoyo entre los sectores que se sienten marginados por la gestión anterior. La señal que envía es clara: el INE puede operar, pero necesita una nueva dirección que restablezca la colegialidad y la transparencia.
Qué sigue
El próximo paso clave será la resolución de la crisis de liderazgo. El Consejo General del INE analizará la ruta legal prevista para una eventual ausencia definitiva de la Presidencia del Instituto. Esto implica que la búsqueda de un nuevo presidente no es solo un trámite administrativo, sino un proceso político delicado que podría definir el rumbo del instituto en los próximos años. Además, las iniciativas legislativas para reformar el artículo 45 de la LGIPE podrían ganar tracción, lo que requerirá una negociación política compleja con el Congreso. La comunidad electoral deberá observar de cerca si la aprobación de los lineamientos se traduce en una operación electoral limpia o si las tensiones internas siguen afectando la percepción de imparcialidad del INE.
