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RUTA 27 · HIGH

INE frena dos consejerías ligadas a Taddei y tensa la sucesión

El Consejo General declaró desiertas las vacantes de Oaxaca y Guerrero en plena preparación de la convocatoria para elegir a la próxima presidencia del árbitro electoral.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El Consejo General del INE declaró desiertas dos consejerías de los institutos electorales de Oaxaca y Guerrero porque los perfiles propuestos tenían presuntos vínculos con Guadalupe Taddei. El freno ocurre justo cuando la Cámara de Diputados alista la convocatoria para elegir a la próxima presidencia del INE, en un ambiente donde la oposición advierte contra un posible "Taddeizazo".

El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) declaró desiertas dos consejerías de los organismos electorales de Oaxaca y Guerrero, luego de que los perfiles propuestos fueron cuestionados por presuntos vínculos con la presidenta del instituto, Guadalupe Taddei. La decisión no es un trámite menor: ocurre en la misma semana en que la Cámara de Diputados alista la convocatoria para elegir a quien encabezará el INE, y convierte una designación local en una señal sobre cómo se repartirá el poder dentro del árbitro electoral rumbo a 2027.

Durante la discusión, los consejeros electorales frenaron las designaciones al considerar que los aspirantes tenían cercanía con Taddei. En el caso de Guerrero se mencionó que uno de los perfiles habría sido apadrinado por el morenista Félix Salgado Macedonio, señalamiento que no equivale a una resolución jurídica pero que basta para que el Consejo General optara por dejar las vacantes sin ocupar. Las consejerías de Oaxaca y Guerrero quedaron desiertas, y en la misma sesión volvieron a escucharse exigencias para que las investigaciones sobre presuntos actos de corrupción relacionados con Taddei lleguen hasta sus últimas consecuencias.

El timing es el dato político. La renovación de la presidencia del INE comienza a tomar forma con un proyecto de convocatoria listo en la Cámara de Diputados, que contempla la integración de un Comité Técnico de Evaluación de cinco integrantes: tres propuestos por la Cámara y dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Ese comité revisará los perfiles de quienes aspiren al cargo, y su conformación será uno de los puntos más disputados del procedimiento.

La lectura política

El freno a dos consejerías locales funciona, en la práctica, como un mensaje preventivo sobre el alcance de la influencia de Taddei en la red de organismos electorales. No se trata de una candidatura formal ni de una precandidatura: nadie ha registrado aspiraciones para esos puestos. Pero el Consejo General, al negarse a avalar perfiles señalados de cercanía con la presidenta saliente, envía una señal a los aliados de Taddei y a los legisladores que diseñarán el comité evaluador: el costo de intentar replicar el llamado "Taddeizazo" será visible y público.

El incentivo de los consejeros es doble. Por un lado, preservar la autonomía del instituto frente a la crítica opositora de que la presidencia del INE se convirtió en una extensión de Morena. Por otro, ordenar el proceso sucesorio antes de que la Cámara de Diputados fije las reglas del juego. La oposición ya advirtió que no quiere que se repita un episodio como el que llama "Taddeizazo", y esa advertencia presiona a Morena a cuidar la conformación del Comité Técnico si no quiere que la elección de la próxima presidencia nazca impugnada.

El equilibrio interno del Consejo General también queda expuesto. Los diez consejeros actuaron en un contexto donde la propia presidencia del INE está bajo escrutinio por presuntos actos de corrupción y por señalamientos sobre hostigamiento laboral ocurridos durante la gestión de Taddei. Dejar desiertas las consejerías evita una votación que habría dividido al Consejo y habría llegado al proceso sucesorio como un precedente incómodo. Es una salida que protege al instituto de una confrontación abierta, pero también deja a Oaxaca y Guerrero sin autoridades electorales completas a menos de un año del arranque formal del proceso 2027.

La consecuencia electoral es concreta: los institutos electorales locales de dos entidades con elecciones concurrentes en 2027 operarán con consejerías incompletas mientras se resuelve la sucesión nacional. Quien llegue a la presidencia del INE heredará un mapa de organismos locales donde las designaciones pendientes serán, a la vez, prueba de autonomía y moneda de negociación con los gobiernos estatales.

Qué sigue

La Cámara de Diputados deberá publicar la convocatoria para el registro de aspirantes a la presidencia del INE y definir la integración del Comité Técnico de Evaluación, con tres integrantes propuestos por la Cámara y dos por la CNDH. Ese es el primer filtro donde se medirá si la oposición logra condiciones de equidad o si Morena impone una mayoría favorable. En paralelo, los institutos de Oaxaca y Guerrero tendrán que reponer los procedimientos para cubrir las consejerías desiertas, sin que esté claro todavía el calendario ni el mecanismo de selección. Las investigaciones sobre presuntos actos de corrupción vinculados a Taddei siguen sin resolución pública conocida, y su desenlace podría reordenar las alianzas antes de que el Congreso vote la próxima presidencia del árbitro electoral.