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Militantes del PAN en San Pedro Cholula frenan designación anticipada rumbo a 2027
Un grupo de la base panista exige que la candidatura municipal se defina por encuesta y no por señalamientos del senador Néstor Camarillo. El episodio mide la tensión entre dirigencia estatal y militancia a dos años del relevo.

Militantes del PAN en San Pedro Cholula, encabezados por Arturo Conrado Sandoval, rechazaron que Isauro López sea designado candidato a la alcaldía para 2027 antes de que concluya la encuesta interna. Señalaron que las declaraciones del senador Néstor Camarillo adelantaron la definición y pidieron al dirigente estatal Mario Riestra vigilar el proceso. No existe aún candidatura formal; el conflicto
Un grupo de militantes del Partido Acción Nacional (PAN) en San Pedro Cholula hizo público su rechazo a que la candidatura a la presidencia municipal quede definida antes de que concluya el mecanismo de encuesta previsto para 2027. El pronunciamiento, encabezado por Arturo Conrado Sandoval, militante con más de una década de participación, no impugna formalmente ningún registro: advierte que las señales emitidas desde el Senado y la dirigencia estatal anticipan una decisión que el partido aún no ha tomado por la vía estatutaria.
El detonante fueron las declaraciones del senador Néstor Camarillo sobre una eventual postulación de Isauro López, que la base interpretó como un adelanto de la definición interna. Según los inconformes, el proceso contempla una encuesta entre los perfiles registrados —mencionaron que inicialmente eran 13 aspirantes, sin precisar cuántos siguen— y ese resultado debe preceder cualquier anuncio. David Lozano Huitzil, también integrante de la base, denunció presuntas irregularidades en el desarrollo del proceso y pidió a la dirigencia garantizar reglas claras. Al posicionamiento se sumaron Virginia Quiroz, María Guadalupe Tecotl Flores y Karla Beatriz Álvarez Sánchez.
El grupo dirigió su llamado al dirigente estatal del PAN, Mario Riestra Piña, y al Comité Directivo Estatal para que supervisen el procedimiento. Hasta ahora no hay candidatura formal ni precandidatura registrada: lo que existe es un posicionamiento público que busca fijar el costo político de una designación anticipada. Los propios manifestantes cuestionaron que se dé por definida la contienda antes de conocer los resultados de la consulta y advirtieron que, de confirmarse, el procedimiento quedaría bajo sospecha.
El episodio se inscribe en una disputa más amplia por el control del panismo en la zona metropolitana de Puebla. San Pedro Cholula no es un municipio cualquiera: su peso electoral y su cercanía con la capital lo convierten en plaza simbólica para la reconstrucción territorial del partido tras el desgaste de 2024. La referencia de los inconformes a la participación de Isauro López en el proceso anterior, a la que atribuyen división interna y derrota, funciona como argumento de daño electoral más que como impugnación jurídica. Es una acusación política, no una resolución de autoridad partidista.
La lectura política
El movimiento cumple una función práctica: elevar el costo de una imposición antes de que se formalice. En el PAN, como en el resto de los partidos, la encuesta interna suele operar como mecanismo de legitimación más que como competencia abierta; cuando la dirigencia o un actor de peso envía señales sobre un perfil, la base lee esas señales como definición de facto. Lo que este grupo intenta es obligar a la dirigencia estatal a pronunciarse: o respalda públicamente el proceso de encuesta, o queda exhibida como aval de una designación anticipada.
Los incentivos son claros. Para Camarillo, pronunciarse sobre una alcaldía de la zona metropolitana es una forma de proyectar influencia territorial y de colocar cuadros afines en la estructura municipal. Para Riestra Piña, el cálculo es distinto: intervenir demasiado pronto en San Pedro Cholula puede costarle legitimidad ante una militancia que ya mostró disposición a hacer público el conflicto. Para Isauro López, la ambigüedad tiene un costo: si la candidatura se percibe como impuesta, arrastra el lastre de la división interna hacia la campaña. Para los aspirantes no mencionados, el pronunciamiento abre una ventana para exigir piso parejo.
La señal rumbo a 2027 es que el PAN poblano llega a la definición de sus candidaturas municipales con una base dispuesta a disputar públicamente los tiempos y los métodos, no sólo los nombres. Eso puede traducirse en mayor competencia interna o en un desgaste anticipado, según cómo responda la dirigencia estatal. El precedente verificable es el de 2024: cuando el partido llegó dividido a la contienda municipal, el costo se pagó en las urnas. Los inconformes explotan ese recuerdo.
Conviene distinguir con precisión: no hay candidatura formal, no hay precandidatura registrada y no hay resolución de órgano partidista que confirme una designación. Lo que hay es un posicionamiento que, en la práctica, funciona como contención de una posible candidatura de facto. La diferencia importa porque el conflicto aún puede resolverse dentro de los cauces estatutarios sin escalar a impugnación formal.
Qué sigue
El siguiente paso verificable es la respuesta del Comité Directivo Estatal del PAN en Puebla: si confirma el calendario de la encuesta, si aclara el número de aspirantes que continúan y si fija fecha para los resultados. También queda por verse si Isauro López o el senador Camarillo responden públicamente al pronunciamiento. La dirigencia municipal de San Pedro Cholula tendrá que definir si el conflicto se procesa internamente o si escala al órgano estatal. Sin fechas confirmadas en la evidencia disponible, el plazo real lo marcará la convocatoria formal del proceso de selección.
