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RUTA 27 · MEDIUM

Montiel pide auditar al INE y deslinda a Morena de Taddei rumbo a 2027

La presidenta de Morena calificó de "indefendible" a la ex consejera presidenta del INE y pidió a la Auditoría Superior de la Federación investigar contratos y nombramientos, al tiempo que sostuvo que el proceso electoral de 2027 no corre riesgo.

EN 30 SEGUNDOS

Ariadna Montiel, presidenta de Morena, calificó de "indefendible" a Guadalupe Taddei y pidió a la Auditoría Superior de la Federación investigar al INE, sus contratos y nombramientos desde 2006. Al mismo tiempo afirmó que el proceso electoral de 2027 no está en riesgo por el desgaste del árbitro. El movimiento deslinda al partido del conflicto en el INE mientras prepara el terreno para el relevo e

La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, calificó de "indefendible" a Guadalupe Taddei, ex consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), y exigió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que investigue "desde el pasado" al órgano electoral, sus contratos y los nombramientos que llevaron a Taddei a presidir primero el instituto electoral de Sonora. En la misma conferencia, Montiel sostuvo que el proceso electoral de 2027 no está en riesgo. La combinación no es menor: el partido en el gobierno pide escrutinio sobre el árbitro mientras asegura que el árbitro funciona.

Montiel responsabilizó a funcionarios del periodo 2006-2012 de los contratos y proveedores que, según su versión, se volvieron monopólicos dentro del INE. Mencionó por nombre a Edmundo Jacobo, secretario ejecutivo del instituto durante 15 años, como ejemplo de las facultades que se fueron ajustando con el tiempo. "Lo que hoy vemos es resultado de un proceso de corrupción y degradación institucional que debe investigarse, porque además debe resolverse de fondo", dijo. La dirigente describió esos años como una época "funesta" en la que se pasó "por encima de la voluntad popular", y situó ahí el origen del problema, no en la actual integración del Consejo General.

El deslinde tiene un destinatario claro. Taddei llegó a la presidencia del INE en 2023 con el voto de una mayoría de consejeros designados en el reparto legislativo de 2020, y su gestión ha acumulado señalamientos sobre contrataciones y ejercicio presupuestal. Al llamarla "indefendible" y remitir el asunto a la ASF, Morena traslada el costo político del desgaste del árbitro a un pasado que no controla y se coloca fuera de la línea de fuego. La frase "no nació con este periodo de los consejeros" opera como escudo: reconoce el problema, pero lo desancla de la actual administración.

La declaración se suma a una secuencia que el partido ha sostenido en las últimas semanas. El 28 de octubre, Montiel ya había pedido que las investigaciones sobre presuntas irregularidades en el INE se realizaran a fondo y que la Cámara de Diputados eligiera a una persona con el perfil adecuado para sustituir a Taddei, con el argumento de garantizar certeza jurídica y política para 2027. Dos días antes había exigido a la Cámara de Diputados certeza política, jurídica y operativa para el proceso 2026-2027. La insistencia en el relevo, más que en la sanción, sugiere que el objetivo práctico es la composición del Consejo General, no el desahogo de una auditoría.

La lectura política

El movimiento cumple una función de ordenamiento. Morena necesita llegar a 2027 con un árbitro que no arrastre el desgaste de Taddei y, al mismo tiempo, sin cargar con la apariencia de que interviene el instituto. Pedir auditoría y deslinde simultáneos permite al partido reclamar la bandera anticorrupción sin asumir la responsabilidad de la sustitución. La ASF, además, no es un tribunal electoral: sus hallazgos pueden alimentar el debate público y presionar una salida negociada, pero no resuelven por sí solos la permanencia de una consejera, que depende de la Cámara de Diputados y de los procedimientos internos del propio INE.

El incentivo inmediato es de calendario. La presidencia del Consejo General y las vacantes que se acumulen en 2026-2027 se reparten en la Cámara de Diputados, donde Morena y sus aliados tienen mayoría. Cada señalamiento contra Taddei reduce el costo político de negociar su relevo y amplía el margen para colocar perfiles afines. La afirmación de que "las elecciones están garantizadas" funciona como contención: busca evitar que el desgaste del árbitro se traduzca en cuestionamientos sobre la calidad de la competencia de 2027. Es una declaración de confianza institucional que también es una apuesta política: si el conflicto en el INE escala, la frase quedará como referencia para medir al partido.

El límite de la lectura es claro. No hay en la evidencia una candidatura, una precandidatura ni un acuerdo formal de sustitución. Lo que existe es un posicionamiento público sostenido que coloca el relevo en la agenda y deslinda al partido del conflicto. La diferencia entre exigir una investigación y operar un relevo es la que separa el discurso de la maniobra; hasta ahora, solo la primera está documentada.

Qué sigue

La ASF tendrá que definir si abre o amplía una revisión sobre contratos y nombramientos del INE y en qué plazo. La Cámara de Diputados enfrenta la decisión sobre la permanencia o sustitución de Taddei en la presidencia del Consejo General, y el propio INE deberá resolver los procedimientos internos que estén en curso. El calendario electoral 2026-2027 avanza y cada definición sobre la integración del árbitro se convertirá en señal para aliados y adversarios de Morena.