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RUTA 27 · HIGH

Morena admite crisis en el INE y abre la puerta a reformar su presidencia

Senadores del partido mayoritario reconocen el desgaste del árbitro electoral tras la salida de Guadalupe Taddei y proponen revisar las facultades del cargo, en plena ruta hacia 2027.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre justicia y controversias electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Senadores de Morena reconocieron que el INE atraviesa una crisis tras la renuncia de Guadalupe Taddei y plantearon evaluar una reforma para modificar las facultades de la presidencia del órgano. El gesto ocurre cuando el partido mayoritario ya analiza la ruta legal para sustituirla y define candidaturas rumbo a 2027. Importa porque toca al árbitro que organizará la elección.

Senadores de Morena reconocieron públicamente que el Instituto Nacional Electoral (INE) atraviesa una crisis tras la renuncia de Guadalupe Taddei y plantearon evaluar una posible reforma para modificar las facultades de la presidencia del órgano. El reconocimiento no es un detalle retórico: el partido mayoritario admite el desgaste del árbitro que organizará la elección de 2027 y, al mismo tiempo, abre la discusión sobre cómo se reparte el poder dentro de él.

La renuncia de Taddei dejó al INE sin titular en un momento delicado del calendario. La bancada de Morena en la Cámara de Diputados ya analiza la ruta para elegir a su sustituto con base en el artículo 41 constitucional, según reportes legislativos del 25 de octubre. La discusión sobre las facultades de la presidencia no es un tema técnico menor: define quién controla la operación cotidiana del organismo en el año previo a la elección presidencial.

El planteamiento de los senadores llega además en una semana de intensa actividad partidista. Morena publicó convocatorias internas para elegir coordinaciones en Sinaloa, aplica filtros con el SAT y el Gabinete de Seguridad a aspirantes en Baja California Sur y enfrenta disputas por designaciones estatales en varias entidades. El partido que organiza su propia sucesión interna es el mismo que ahora propone rediseñar la presidencia del árbitro electoral.

La lectura política

En la práctica, el reconocimiento de la crisis funciona como un movimiento de dos tiempos. Primero, legitima la idea de que el INE requiere cambios y coloca el tema en la agenda legislativa. Segundo, permite a Morena negociar la sustitución de Taddei no solo como un relevo de persona, sino como una revisión del diseño institucional del cargo.

El incentivo es claro: quien defina las facultades de la presidencia del INE influye en el margen de maniobra del próximo titular durante el proceso electoral de 2027. No se trata de una candidatura formal ni de una precandidatura de facto, pero sí de un posicionamiento que busca ordenar la discusión antes de que el relevo se resuelva por la vía constitucional.

El equilibrio interno también pesa. Morena llega a esta discusión con encuestas favorables en entidades clave, como Chihuahua, donde las mediciones de octubre lo colocan con 49.4% de intención de voto frente al PAN. Esa ventaja no elimina el riesgo de que un INE debilitado o percibido como capturado contamine la legitimidad de los resultados de 2027. La señal que envía a aliados y adversarios es ambivalente: el partido mayoritario se declara preocupado por la credibilidad del árbitro mientras impulsa cambios en su cúpula.

El límite es preciso: no existe aún una iniciativa formal, ni un dictamen, ni una fecha para discutir la reforma. Lo que hay es una declaración senatorial que abre una conversación. La diferencia entre evaluar y legislar es la que separa un posicionamiento político de un cambio legal.

Qué sigue

La ruta inmediata es la sustitución de Taddei conforme al artículo 41 constitucional, que corresponde a la Cámara de Diputados. La bancada de Morena ya analiza ese procedimiento. En paralelo, la propuesta de revisar las facultades de la presidencia del INE tendría que concretarse en una iniciativa, pasar por comisiones y discutirse en el pleno. No hay plazo anunciado para ninguno de los dos pasos. El calendario electoral de 2027 avanza y el INE opera sin titular mientras la discusión sobre su diseño institucional se abre.