RUTA 27 · MEDIUM
Morena blinda coalición en Querétaro mientras Astudillo presiona
La dirigencia estatal confirmó la alianza con PVEM y PT pese a la solicitud del líder verde de un nuevo sondeo frente a Santiago Nieto. La disputa no es por el registro, sino por quién encabeza la coalición rumbo a 2027.

Morena confirmó en Querétaro la coalición con PVEM y PT para 2027, luego de que Ricardo Astudillo, dirigente verde y aspirante a la gubernatura, pidiera un nuevo sondeo frente a Santiago Nieto. La alianza queda registrada, pero la candidatura sigue abierta: el episodio mide quién tiene capacidad de condicionar la coalición y con qué margen llega cada partido a la negociación.
Morena confirmó en Querétaro la consolidación de su coalición con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) para el proceso electoral de 2027. El anuncio llega después de un periodo de incertidumbre: Ricardo Astudillo Suárez, dirigente estatal del PVEM y aspirante a la gubernatura, había solicitado un nuevo sondeo frente a Santiago Nieto Castillo, coordinador del movimiento en la entidad.
La confirmación no resuelve la candidatura. La resuelve, en todo caso, como pendiente. La coalición queda registrada, pero la disputa por quién la encabeza se traslada al terreno de las encuestas y del equilibrio entre partidos. Santiago Nieto Castillo declaró que continuará el trabajo conjunto con el dirigente verde: "Vamos a seguir construyendo con Ricardo Astudillo. Es una persona muy valiosa para el movimiento. Encabeza uno de los tres partidos que forma parte de la coalición gobernante de este país y tiene toda mi consideración y respeto".
El gesto tiene doble filo. Reconoce a Astudillo como interlocutor indispensable y, al mismo tiempo, lo coloca en el terreno de la coalición y no en el de la candidatura. En la práctica, la confirmación de la alianza funciona como un mensaje de contención: el PVEM conserva su lugar en el bloque, pero no se le reconoce automáticamente la titularidad de la candidatura.
El antecedente electoral ayuda a dimensionar la apuesta. En 2015, el candidato de Morena a la gubernatura obtuvo 5.63% de los sufragios, frente al 46.91% del PAN. En 2021, Morena subió a 24.02%, mientras Mauricio Kuri González alcanzó 54.08%. La coalición con PVEM y PT busca cerrar esa brecha, pero también obliga a repartir el costo de la derrota y el crédito del triunfo.
La lectura política
El movimiento ordena dos cosas a la vez. Hacia afuera, presenta un bloque unido frente a un PAN que también ajusta filas: Acción Nacional reunió a sus aspirantes a la gubernatura, incluido Luis Bernardo Nava Guerrero, y el gobernador Mauricio Kuri González difundió reuniones con probables candidatos a las alcaldías de Querétaro, Corregidora y El Marqués. La dirigencia estatal del PAN, encabezada por Martín Arango, rechazó que existan nombramientos definitivos y afirmó que la prioridad es el consenso.
Hacia adentro, la confirmación de la coalición mide lealtades. Astudillo pidió un nuevo sondeo frente a Nieto; la respuesta de Morena no fue negar la alianza, sino confirmarla y dejar la candidatura en el aire. Esa secuencia sugiere que el PVEM tiene capacidad de condicionar el ritmo de la coalición, pero no de imponer el nombre. Para 2027, la señal es que Morena quiere llegar con el bloque armado y con la candidatura abierta, lo que le da margen para negociar sin ceder el control del proceso.
El límite es claro: no hay candidatura registrada, ni precandidatura formal, ni resolución del sondeo. Lo que existe es un posicionamiento mutuo. Nieto opera como coordinador y, en los hechos, como aspirante de facto; Astudillo opera como dirigente y aspirante que busca que su partido pese en la decisión. Ninguno de los dos ha sido designado candidato.
Qué sigue
El siguiente paso verificable es la definición del método de selección y, en su caso, la realización del sondeo solicitado por Astudillo. También queda por verse si el PVEM y el PT formalizan la coalición ante el Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) y en qué términos se reparten las candidaturas locales. Del lado del PAN, la dirigencia estatal deberá resolver si el consenso que pregona se traduce en nombramientos o si la disputa entre Nava Guerrero y Felipe Fernando Macías Olvera se prolonga. La fecha clave es el arranque formal del proceso electoral local, cuando las alianzas y las candidaturas dejen de ser señales y se conviertan en registros.