RUTA 27 · LOW
Nueva Alianza busca perfiles sin encuestas y apuesta a coalición para salvar registro
El dirigente estatal Elías Lozada descarta sondeos para elegir candidatos y condiciona la ruta de 2027 a lo que definan Morena, Verde y Fuerza por México. La meta confesa es el 3% que mantiene vivo al partido.
Elías Lozada Ortega, dirigente de Nueva Alianza en Puebla, anunció que el partido busca perfiles para 2027 sin encuestas y que esperará definiciones de Morena, Verde y Fuerza por México antes de decidir coaliciones. La meta es alcanzar el 3% y conservar el registro. El movimiento revela que la sobrevivencia del partido depende más de negociar espacios que de competir con candidatos propios.
El dirigente de Nueva Alianza en Puebla, Elías Lozada Ortega, confirmó que el partido trabaja en la búsqueda de perfiles para las elecciones de 2027 sin recurrir a encuestas y que esperará las definiciones de sus aliados potenciales antes de resolver coaliciones. La declaración no es un trámite menor: Nueva Alianza admite que su prioridad no es ganar la elección, sino alcanzar el 3% de la votación que le permita conservar el registro.
Lozada, electo presidente estatal del partido para el periodo 2026-2030 en octubre pasado, explicó que no emitirán una convocatoria formal. En su lugar, dijo, se analizan perfiles interesados en los municipios y se sostienen pláticas para llegar a acuerdos con Morena, el Partido Verde y Fuerza por México. El partido gobierna 13 municipios, entre ellos Huauchinango, Zacapoaxtla y Chignautla, y busca mantener esos espacios.
La ruta elegida tiene una lógica clara: sin encuestas, sin convocatoria y con la decisión de coalición postergada, el partido conserva flexibilidad para colocar cuadros donde la negociación con aliados lo permita. Sobre Puebla capital, el dirigente reconoció que existe una persona interesada, pero que no hay decisión. Es decir, el partido deja abierta la puerta a un acuerdo externo antes que a una competencia interna.
La lectura política
La declaración funciona como una precandidatura de facto invertida: Nueva Alianza no está posicionando a un aspirante propio, sino colocando al partido entero como moneda de cambio en la negociación de coaliciones. En la práctica, el dirigente está diciendo que su estructura municipal y su registro pueden sumar a un bloque mayor, a cambio de espacios y de la votación que necesita para sobrevivir.
El incentivo es doble. Por un lado, el partido necesita el 3% que exige la ley para mantener el registro; por otro, sus 13 municipios son activos que pueden negociarse con Morena o el Verde en distritos donde esos partidos necesitan aliados locales. La espera de definiciones de los aliados no es pasividad: es una forma de mantener el precio de la alianza abierto hasta que los partidos grandes resuelvan sus propias coaliciones.
El equilibrio interno también importa. Lozada fue electo en octubre con el respaldo de una estructura que busca crecer en municipios, y su margen depende de que el partido no desaparezca. La ausencia de encuestas evita conflictos internos y deja la selección de perfiles en manos de la dirigencia, lo que concentra poder de negociación. La señal para 2027 es que Nueva Alianza se perfila más como socio de coalición que como competidor autónomo.
El límite es claro: no hay candidatura registrada, no hay coalición formal y no hay convocatoria. Lo que existe es una aspiración y un posicionamiento. La diferencia entre una cosa y otra se resolverá cuando los partidos aliados definan sus propias rutas y cuando el Instituto Electoral del Estado de Puebla reciba las solicitudes de registro.
Qué sigue
El partido deberá definir si emite o no una convocatoria formal para candidaturas, aunque Lozada ya anticipó que no lo hará. La siguiente fecha relevante será la que marquen los partidos aliados con sus propias definiciones de coalición, previsiblemente en el primer semestre de 2027. También queda pendiente la postura del partido ante la nueva presidenta del Instituto Electoral de Puebla y la posible revisión de temas que ella anunció. El plazo legal para registrar coaliciones y candidaturas ante el organismo electoral marcará el momento en que la aspiración se convierta, o no, en una candidatura formal.
