RUTA 27 · MEDIUM
PAN Nuevo León rompe con la paridad del INE y aísla su alianza rumbo a 2027
Policarpo Flores rechazó que el género sea criterio para repartir las 17 gubernaturas, mientras PRI, MC, Morena y PVEM respaldaron el acuerdo. La postura incomoda a la coalición opositora en plena negociación.
El PAN de Nuevo León, vía su dirigente Policarpo Flores, rechazó que el INE fije cuotas de género para las 17 gubernaturas de 2027, mientras PRI, MC, Morena y PVEM las respaldan. La postura aísla al panismo estatal en plena negociación de coalición con el PRI y envía una señal incómoda a un electorado que castiga retrocesos en paridad.
El PAN de Nuevo León se convirtió en el único partido estatal que rechazó el acuerdo del Instituto Nacional Electoral (INE) que obliga a que al menos nueve de las 17 candidaturas a gubernaturas de 2027 sean para mujeres. Su dirigente, Policarpo Flores, sostuvo que los cargos deben asignarse por capacidad y resultados, no por sexo o género. La postura contrasta con el respaldo público de PRI, Movimiento Ciudadano, Morena y el Partido Verde, y coloca al panismo en una posición incómoda justo cuando negocia con el PRI su alianza para el proceso electoral.
Flores fue el único dirigente estatal consultado que expresó una postura en contra de usar la paridad como criterio para distribuir candidaturas. Su argumento: "Todos los puestos en cualquier ámbito laboral (...) deben ser ocupados por personas electas por su capacidad, su alcance, su trabajo, su empeño, su desarrollo y, sobre todo, por los resultados". Añadió que el sexo o género no debe ser la base para determinar quién ocupa una responsabilidad.
El contraste con el resto de los partidos fue nítido. El priista José Luis Garza Ochoa respaldó el acuerdo y afirmó que la paridad debe entenderse como un piso de participación para las mujeres. El emecista Baltazar Martínez dijo estar de acuerdo, pero advirtió que los espacios deben ser reales y no simulación. La morenista Anabel Alcocer calificó los criterios del INE como un avance y sostuvo que "las mujeres no queremos espacios de cortesía; queremos espacios de decisión". El verde Edgar Salvatierra explicó que la cifra de nueve deriva de redondear hacia arriba la mitad de las 17 gubernaturas. El Partido del Trabajo no respondió.
La lectura política
La declaración de Flores no es un detalle administrativo: es una señal de posicionamiento en plena negociación de la coalición PAN-PRI para 2027. El propio dirigente había fijado el 13 de noviembre como fecha límite para definir el convenio de coalición, y en septiembre reconoció que la alianza aún debía ratificarse formalmente. Al rechazar la paridad, el PAN estatal se distancia del PRI, su socio natural, en un tema donde el priismo ya fijó postura pública a favor.
El movimiento tiene una función práctica: Flores busca preservar el margen de maniobra del PAN para definir candidaturas sin una restricción legal que lo obligue a ceder espacios a mujeres en plazas estratégicas. En términos formales, el acuerdo del INE aún no es una candidatura ni una precandidatura; es un criterio de distribución. Pero en la práctica funciona como un límite anticipado a la negociación interna de cualquier partido, y el PAN estatal parece querer mantener ese límite fuera de su ecuación.
El costo político es doble. Hacia adentro, la postura puede leerse como un intento de contener demandas internas de paridad en un partido que gobierna Nuevo León y que aspira a recuperar la gubernatura en 2027. Hacia afuera, envía una señal a un electorado urbano y a las propias militantes panistas que difícilmente se alinea con el discurso de un partido que compite por el voto de las mujeres. El PRI, que ya respaldó la paridad, gana margen para presentarse como socio más confiable en el tema.
El precedente verificable es la propia negociación PAN-PRI: Flores ha reconocido que la coalición debe ratificarse formalmente y que el Comité Ejecutivo Nacional definirá en noviembre al candidato a la gubernatura. La paridad se suma ahora como un punto de fricción adicional en esa mesa. No hay evidencia de que el PAN nacional comparta la postura estatal; el acuerdo del INE es de observancia general y el partido no ha anunciado una impugnación.
Qué sigue
El plazo para registrar convenios de coalición vence el 13 de noviembre, fecha que Flores mismo fijó para definir la alianza con el PRI. En paralelo, el INE deberá publicar los lineamientos definitivos para la distribución de las 17 gubernaturas y los partidos tendrán que ajustar sus procesos internos de selección. La pregunta abierta es si el PAN nacional respalda la postura de su dirigencia estatal o la corrige, y si el PRI condiciona la coalición a un compromiso explícito con la paridad.
