RUTA 27 · MEDIUM
Peronismo reúne a Kicillof, Massa y Kirchner para blindar las PASO
La cúpula opositora busca fijar posición sobre el proceso interno y el Presupuesto, en un movimiento que condiciona la estrategia rumbo a 2027.

Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner encabezaron una cumbre del peronismo para defender las PASO y fijar posición sobre el Presupuesto. La reunión busca blindar el mecanismo electoral frente a posibles intentos de suspensión y ordenar la interna opositora. La decisión sobre las PASO será determinante para la estrategia electoral rumbo a 2027.
El peronismo volvió a reunir a su cúpula para blindar las PASO. Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner encabezaron un encuentro que también reunió a Gerardo Zamora, Juan Manuel Olmos, José Mayans y Gerardo Martínez, con el objetivo declarado de fijar posición sobre el proceso interno y defender el mecanismo de primarias abiertas. La cumbre no es un gesto aislado: se produce en un contexto donde la suspensión o no de las PASO aparece como una variable más determinante que la propia aprobación o desaprobación del Gobierno.
La reunión busca blindar las PASO frente a cualquier intento de suspensión o modificación del mecanismo electoral. El encuentro reúne a figuras que representan distintos espacios del peronismo: Kicillof como gobernador de Buenos Aires y referente territorial, Massa como exministro y líder del Frente Renovador, Kirchner como dirigente de La Cámpora, Zamora como gobernador de Santiago del Estero, y dirigentes sindicales y legislativos como Mayans y Martínez. La composición no es casual: se trata de una foto de unidad que busca mostrar que el peronismo tiene capacidad de coordinación frente a un escenario electoral incierto.
El contexto importa: la discusión sobre las PASO se entrelaza con la negociación del Presupuesto y con la estrategia opositora rumbo a 2027. La fuente consultada señala que la suspensión o no de las PASO será determinante, más que la aprobación o desaprobación del Gobierno. Esa afirmación, atribuida al análisis periodístico, sugiere que el peronismo percibe en las PASO un instrumento clave para ordenar su interna y para medir fuerzas en un escenario donde la fragmentación opositora podría jugar en contra.
La lectura política
En la práctica, la cumbre funciona como un mecanismo de coordinación anticipada que busca preservar la unidad del peronismo y evitar una dispersión electoral. No se trata de una candidatura formal ni de una precandidatura registrada: no hay aún definiciones sobre quién encabezará la fórmula ni sobre cómo se resolverá la interna. Lo que hay es un posicionamiento colectivo que envía una señal a aliados y adversarios: el peronismo quiere mantener el control sobre sus reglas internas y sobre los tiempos de la sucesión.
El incentivo de Kicillof, Massa y Kirchner es distinto en cada caso. Kicillof necesita consolidar su liderazgo territorial y evitar que la interna lo desgaste; Massa busca reposicionarse como articulador de una coalición amplia; Kirchner pretende garantizar que la estructura de La Cámpora tenga peso en la definición. La reunión no resuelve esas tensiones, pero las contiene. El blindaje de las PASO opera como una garantía de que la interna se resolverá con reglas conocidas y no con una imposición desde arriba o desde afuera.
La señal hacia el Gobierno es clara: el peronismo no está dispuesto a aceptar una modificación unilateral de las reglas electorales. La suspensión de las PASO, si se intentara, sería leída como una maniobra para favorecer al oficialismo o para desordenar a la oposición. El peronismo busca anticiparse a ese escenario y fijar posición antes de que la discusión se instale en el Congreso o en los tribunales.
El límite de la evidencia es claro: no hay declaraciones públicas de los participantes sobre los contenidos específicos de la reunión ni sobre acuerdos concretos. La información disponible permite afirmar que hubo una cumbre y que su objetivo declarado fue blindar las PASO, pero no permite sostener que exista un acuerdo cerrado sobre candidaturas o sobre el Presupuesto. Esa distinción es importante para no confundir posicionamiento con definición.
Qué sigue
La discusión sobre las PASO tiene próximos pasos verificables: el tratamiento legislativo del Presupuesto y cualquier iniciativa que busque modificar o suspender las primarias. El peronismo deberá definir si mantiene la presión pública, si convoca a nuevas reuniones ampliadas o si lleva la discusión al terreno parlamentario. También resta saber si la cumbre se traduce en una posición común sobre el Presupuesto o si cada sector mantiene su propia agenda.
En el plano electoral, la pregunta abierta es cómo se resolverá la interna peronista y si las PASO serán el mecanismo elegido. La reunión no define candidaturas, pero ordena el tablero: el peronismo muestra capacidad de coordinación y busca que las reglas electorales no sean modificadas sin su participación. Esa es la señal que envía rumbo a 2027.
