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PRI y PAN perfilan coalición en Chihuahua capital rumbo a 2027
El dirigente municipal del PRI, Pedro Beristáin, confirmó que la capital no está entre los municipios donde ambos partidos competirían por separado. La negociación de espacios sigue abierta y se definirá en noviembre.
El PRI de Chihuahua prevé competir en coalición con el PAN por la alcaldía de la capital en 2027, según su dirigente municipal Pedro Beristáin. Chihuahua capital quedaría fuera de los 13 a 16 municipios donde ambos partidos podrían postular por separado. La definición de espacios y candidaturas se negociará en noviembre; el PRI presume estructura territorial y cerca de 100 aspirantes.
El PRI de Chihuahua prevé competir en coalición con el PAN por la alcaldía de la capital del estado en las elecciones de 2027. Así lo confirmó Pedro Beristáin Flores, dirigente municipal del tricolor, quien ubicó a Chihuahua capital fuera del grupo de 13 a 16 municipios donde ambas fuerzas podrían no alcanzar consensos y presentar candidaturas por separado.
"Respecto al tema de Chihuahua capital, tengo la información de que habremos de ir en coalición, que habremos de tener un candidato de coalición con Acción Nacional", declaró Beristáin en el marco del segundo informe de actividades de Alejandro Domínguez, dirigente estatal del PRI y diputado federal.
La declaración no formaliza una alianza: describe un escenario que la dirigencia municipal da por probable, pero cuyos términos —quién encabeza la candidatura y qué espacios corresponden a cada partido— siguen sin definirse. Beristáin habló de una posible coalición parcial, figura que permitiría acuerdos municipio por municipio sin descartar un convenio de alcance estatal.
El dirigente municipal también presumió trabajo territorial. Dijo que el comité capitalino recorre colonias desde mayo para integrar una estructura de defensores seccionales orientada a la organización y la defensa del voto, y que cerca de 100 personas se registraron como defensores municipales interesados en distintos cargos. Ese despliegue se ofrece, según sus palabras, a quien encabece la candidatura de la coalición, sea perfil priista o panista: "cuando encabeza alguien de otro partido, como en este caso puede ser Acción Nacional, nos metemos también a fondo y los agarramos como candidatos propios".
Sobre los perfiles priistas para la alcaldía, la sindicatura o diputaciones, mencionó a Fermín Ordóñez, Rosy Carmona, Ana Lilia Orozco, Alejandro Domínguez y José Luis Villalobos, sin precisar si alguno encabezará una candidatura. La lista funciona más como inventario de capital político disponible que como plantilla de aspirantes definidos.
La lectura política
El movimiento tiene una función práctica clara: ordenar de antemano el reparto de la capital y evitar que la negociación municipal se convierta en disputa abierta entre PRI y PAN. Al fijar a Chihuahua capital como plaza de coalición, la dirigencia priista reduce la incertidumbre sobre el municipio más visible del estado y reserva la confrontación para los 13 a 16 municipios donde los consensos no llegan.
El incentivo del PRI es doble. Por un lado, conserva presencia en el gobierno municipal aunque la candidatura la encabece el PAN, gracias a una estructura territorial que ofrece como moneda de cambio. Por otro, mantiene viva la expectativa de que sus cuadros accedan a sindicatura, regidurías o diputaciones locales dentro del acuerdo. La mención de cinco nombres propios cumple una función de posicionamiento: coloca a esos perfiles en la conversación pública sin que ninguno sea todavía precandidato ni candidato registrado.
Para el PAN, la coalición en la capital plantea el dilema inverso: aceptar el respaldo territorial priista implica ceder espacios y cargar con el desgaste de un socio debilitado; rechazarlo abre el riesgo de una competencia dividida que favorezca a la oposición. La fórmula de coalición parcial permite administrar ese dilema municipio por municipio, sin comprometer un acuerdo estatal único.
El límite legal es preciso: no existe convenio de coalición registrado ante la autoridad electoral, no hay candidatura formal y los plazos del proceso 2027 aún no corren para estos efectos. Lo que hay es una negociación en curso y una señal pública dirigida a aliados, militantes y adversarios: la capital se juega en conjunto, no en competencia interna.
Qué sigue
Durante noviembre se espera avanzar en la definición de los municipios y las posiciones que corresponderían a cada partido, según lo planteado por el dirigente municipal. De ahí deberán derivar los términos del convenio de coalición, el método de selección del candidato capitalino y la eventual formalización ante el organismo electoral estatal en los plazos que marque el calendario de 2027. Ninguno de esos pasos está consumado.
