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PT en Sinaloa exige a Mitofsky explicar ausencia de su aspirante en encuesta

El comisionado petista Jesús Fernando García Hernández pidió a la encuestadora aclarar su metodología y ofrecer una disculpa por dejar fuera a María Joseé Salazar Reyes, registrada en el proceso rumbo a 2027 en Mazatlán.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

El PT en Sinaloa reclamó a Mitofsky por excluir a su aspirante María Joseé Salazar Reyes de su encuesta de preferencias en Mazatlán, difundida el 23 de octubre. El comisionado Jesús Fernando García Hernández pidió explicar la metodología y una disculpa. El episodio revela la disputa por el control de las mediciones en la alianza Morena-PT-Verde rumbo a 2027.

El Partido del Trabajo (PT) en Sinaloa abrió un frente de cuestionamiento contra la encuestadora Mitofsky por no incluir a su aspirante María Joseé Salazar Reyes en el estudio de preferencias electorales difundido el viernes 23 de octubre en Mazatlán. El comisionado nacional del partido en la entidad, Jesús Fernando García Hernández, pidió a la casa encuestadora explicar la metodología con la que seleccionó los perfiles medidos y consideró que la omisión merece una disculpa.

La exigencia petista no es un trámite: es una disputa por quién aparece en el mapa de la sucesión municipal y bajo qué reglas se medirá la competencia interna de la alianza.

García Hernández sostuvo que todos los perfiles registrados para participar en el proceso rumbo a 2027 deben figurar en las mediciones, con porcentajes mayores o menores. "Si se abrió la convocatoria, todos deben estar en las encuestas", afirmó. El dirigente aclaró que respeta el trabajo de Mitofsky, pero insistió en que la ausencia de Salazar Reyes genera dudas sobre la consulta y el trato que reciben los participantes.

El contexto inmediato es la definición de la Coordinación Municipal en Mazatlán, una plaza que la alianza Morena-PT-Verde disputa con varios perfiles. El propio comisionado defendió que el PT haya designado a Salazar Reyes como su abanderada para esa coordinación, por encima de otros nombres como el de la diputada federal Olegaria Carrazco. Argumentó trayectoria y una lógica de género: "Es mujer, es tiempo de mujeres".

El episodio ocurre en un momento en que las encuestas funcionan como moneda política: no solo miden preferencias, también ordenan la percepción de quién es viable y quién no.

La aspirante reaccionó por su cuenta y, según la cobertura del mismo hecho, dijo respetar la medición aunque cuestionó indirectamente la decisión de no incluirla, con la frase "fue decisión de quien la pagó". Esa declaración, atribuida a Salazar Reyes, no equivale a una acusación formal contra la encuestadora ni contra un adversario, pero sí revela la desconfianza que rodea el uso de estudios de opinión en la interna.

García Hernández recordó que Morena, PT y Partido Verde acordaron contemplar encuestas espejo si surgen inconformidades con los resultados del proceso interno. Ese mecanismo, previsto como válvula de certeza, se activa precisamente cuando una medición deja fuera a un perfil registrado. El comisionado reiteró que el PT respalda a Salazar Reyes, pero que respetará el resultado final y mantendrá la unidad de la alianza si se elige a otro perfil.

La lectura política

En la práctica, la exigencia del PT funciona como una operación de posicionamiento: coloca a Salazar Reyes en la conversación pública aunque la encuesta no la haya medido.

El movimiento tiene varios destinatarios. Hacia la encuestadora, envía la señal de que el partido vigilará la metodología y no aceptará omisiones sin costo público. Hacia Morena, recuerda que el PT tiene un perfil propio en Mazatlán y que su respaldo a la alianza no es incondicional. Hacia su propia militancia, refuerza la idea de que la dirigencia defiende a su abanderada.

El límite legal es claro: Salazar Reyes es aspirante y coordinadora designada por su partido, no una candidata registrada ante una autoridad electoral. La contienda por la Coordinación Municipal de Mazatlán se dirime por ahora en el terreno de las alianzas y las mediciones, no en el de las candidaturas formales. Por eso el reclamo se dirige a una encuestadora y no a un órgano electoral.

El incentivo de fondo es controlar el relato de viabilidad: quien aparece en las encuestas existe políticamente; quien no aparece debe explicar por qué.

La petición de disculpa y la exigencia de metodología también pueden leerse como una advertencia para la eventual aplicación de encuestas espejo. Si el PT impugna una medición por omisión, gana margen para exigir una segunda medición o para condicionar su respaldo al resultado final. Es una maniobra de bajo costo y alto rendimiento simbólico.

El riesgo para el partido es que el episodio se lea como una queja sin sustento técnico. García Hernández no presentó evidencia de que Salazar Reyes hubiera sido excluida indebidamente; su argumento es que estaba registrada y que, por tanto, debía aparecer. La encuestadora no ha respondido públicamente en la evidencia disponible, por lo que la pregunta sobre la metodología sigue abierta.

Qué sigue

La pelota está del lado de Mitofsky: si la encuestadora explica su metodología o responde a la solicitud de disculpa, el episodio podría cerrarse como un roce menor. Si guarda silencio, el PT tiene material para insistir en encuestas espejo y para cuestionar la validez de la medición en la interna de la alianza.

En el calendario político, la definición de la Coordinación Municipal en Mazatlán y la eventual aplicación de encuestas espejo marcarán el siguiente capítulo. También queda por ver si Morena y el Partido Verde respaldan la exigencia petista o la dejan como una postura aislada del PT. La respuesta de la aspirante y la reacción de Olegaria Carrazco, mencionada como perfil alterno, son variables que podrían reordenar el equilibrio interno en las próximas semanas.