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PT ratifica alianza con Morena en Sinaloa y ordena su interno rumbo a 2027

El diputado Jesús Fernando García Hernández descartó una ruptura tras los nombramientos de coordinadores y aspirantes en Culiacán, Mazatlán y Guasave. La repartición de candidaturas entre tres partidos será el punto de fricción real.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El PT en Sinaloa mantiene su alianza con Morena y el Partido Verde para 2027, según el diputado Jesús Fernando García Hernández, quien negó que los nuevos nombramientos internos impliquen ruptura. El reparto de candidaturas —Morena hasta cuatro aspirantes, PT y Verde uno cada uno— será la prueba real de la coalición en municipios y distritos.

El Partido del Trabajo (PT) en Sinaloa no romperá con Morena ni con el Partido Verde rumbo a las elecciones de 2027. Así lo afirmó el diputado federal Jesús Fernando García Hernández, quien sostuvo que los nombramientos de nuevos coordinadores y aspirantes en el estado no representan una fractura en la alianza. La declaración, hecha en rueda de prensa, busca cerrar la especulación sobre un distanciamiento que los movimientos internos del partido habían alimentado.

El legislador explicó que Ivanjov Valenzuela Pérez recibió un nombramiento nacional y manifestó su interés en competir por Culiacán, mientras que Jesús Ibarra fue designado coordinador de Afiliación en ese municipio como reconocimiento a su trayectoria. También informó de nombramientos para María Joseé Salazar en Mazatlán y Casimiro Zamora en Guasave. "No es el rompimiento, como no fue con Imelda, no es el rompimiento en la cuestión de Morena", dijo García Hernández, al reiterar el respaldo del PT a Imelda Castro y su intención de mantener la unidad electoral.

La aclaración no es menor: el propio García Hernández había cuestionado un día antes la ausencia de Salazar en la encuesta de preferencias electorales de Mitofsky difundida el 23 de octubre en Mazatlán. Ese señalamiento, dirigido contra la casa encuestadora, sugería una molestia con la forma en que se estaba midiendo a los aspirantes del PT frente a los de Morena. Un día después, el tono cambió hacia la unidad.

La lectura política

La declaración funciona como un mensaje de contención hacia adentro del PT y hacia la mesa nacional de la alianza: los nombramientos internos no son una salida del coalición, sino parte de la negociación por espacios. En la práctica, el PT está ordenando su proceso interno mientras reserva su lugar en la mesa de reparto. No hay candidatura formal registrada ni precandidatura de facto declarada; lo que existe es un posicionamiento de dirigentes y aspirantes que buscan llegar con fuerza a la negociación con Morena y el Verde.

El mecanismo acordado es revelador: Morena podrá proponer hasta cuatro aspirantes —dos hombres y dos mujeres—, mientras que el PT y el Partido Verde tendrán uno cada uno. Los tres partidos realizan sus procesos internos por separado y, tras revisar los resultados de las primeras encuestas, podrán acordar candidaturas de unidad en municipios y distritos. Si hay desacuerdos, se prevé una encuesta final y una encuesta espejo conforme a los acuerdos de la mesa nacional.

Ese diseño coloca al PT en una posición estructuralmente minoritaria en la definición de candidaturas, pero le da capacidad de veto o de fricción si los resultados no le favorecen. El incentivo del partido es mantener la alianza para conservar espacios, pero también demostrar fuerza interna —afiliaciones, aspirantes, presencia territorial— para no quedar reducido a un solo nombre por municipio. La mención de García Hernández a que ninguna mujer se ha registrado en el proceso interno del PT en Culiacán añade un elemento de fragilidad: el partido podría no cubrir cuotas de género en ese municipio si el proceso no se corrige.

La señal hacia 2027 es que la alianza sigue en pie, pero su operación real se decidirá en el reparto de candidaturas municipales y distritales, no en las declaraciones de unidad. Sinaloa es un territorio donde la coalición enfrenta además un contexto de seguridad que presiona la agenda pública, y donde el PT busca capitalizar su estructura territorial. La pregunta no es si hay alianza, sino cuántos espacios reales obtendrá el PT y con qué criterios se medirán las encuestas.

Qué sigue

El PT deberá cerrar su proceso interno en Culiacán, donde hasta ahora no se ha registrado ninguna mujer, y definir a sus aspirantes en Mazatlán y Guasave. La mesa nacional de la alianza revisará los resultados de las primeras encuestas y, en caso de desacuerdo, activará la encuesta final y la encuesta espejo. El plazo relevante es el calendario de registros de la coalición para 2027, que aún no se detalla en la evidencia disponible. La prueba verificable será si los tres partidos logran candidaturas de unidad en municipios y distritos o si el reparto deriva en conflictos locales.