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Romero Hicks descarta a Navarro y destapa a Pedroza en Guanajuato
El diputado panista sostiene que el exalcalde no tiene condiciones para una postulación en 2027, mientras la legisladora de Movimiento Ciudadano se declara aspirante a la alcaldía capitalina.

Juan Carlos Romero Hicks, diputado local del PAN, descartó que Alejandro Navarro sea candidato en 2027 y cuestionó su llegada al DIF municipal de Guanajuato. En el mismo foro, la diputada de Movimiento Ciudadano Sandra Pedroza se declaró aspirante a la alcaldía capitalina. El episodio anticipa la disputa por la capital y mide fuerzas internas rumbo a 2027.
El diputado local del PAN Juan Carlos Romero Hicks descartó que el expresidente municipal Alejandro Navarro Saldaña pueda ser candidato en 2027 y cuestionó su reciente llegada al DIF Municipal de Guanajuato. En el mismo encuentro, la diputada de Movimiento Ciudadano Sandra Pedroza Orozco se levantó la mano para contender por la alcaldía capitalina. El cruce no es un trámite: ordena dos piezas del tablero local con casi un año de anticipación y expone cómo cada partido administra sus nombres antes de que existan reglas formales.
Romero Hicks no solo negó una candidatura: fijó un estándar de elegibilidad política al afirmar que Navarro "no goza de los atributos para este momento". La frase desplaza la discusión del terreno legal al de las condiciones políticas, un criterio que en la práctica usan los partidos para justificar o bloquear postulaciones sin necesidad de una resolución formal. El legislador acompañó el descarte con una demanda de imparcialidad: pidió que el DIF no se convierta en plataforma de proyectos personales y citó el artículo 134 constitucional sobre uso de recursos públicos.
El señalamiento tiene un blanco doble. Navarro fue presidente municipal de la capital y hoy ocupa un cargo honorario en el organismo asistencial, una posición que en la política mexicana suele funcionar como vitrina de bajo costo para mantener presencia territorial. Romero Hicks nombró ese riesgo sin acusar una violación concreta: habló de "ocurrencias" y de una "egoteca" que debe domarse. La distinción importa porque no existe en la evidencia una sanción, una resolución electoral ni una restricción legal que impida a Navarro competir; lo que el diputado construye es un juicio político sobre su viabilidad.
La declaración también revela una geometría interna del PAN. Romero Hicks, exgobernador y figura de peso en el blanquiazul, marcó distancia personal al recordar que sus lazos afectivos han sido "con los Smith, antes de que llegara Alejandro". Ese detalle no es anecdótico: sugiere que la disputa por la capital involucra redes locales y no solo una evaluación técnica de perfiles.
Del otro lado, Pedroza Orozco convirtió una crítica al gobierno municipal en un posicionamiento explícito para 2027. La diputada emecista advirtió que la administración local busca ventaja política desde el organigrama y, sin transición visible, se declaró interesada en la presidencia municipal. Su argumento de arraigo —doce años viviendo en la capital, formación universitaria, familia y conocimiento de colonias— responde a una objeción previsible: nació en León. En términos formales, se trata de una aspiración, no de una candidatura registrada ni de una precandidatura reconocida por su partido.
La lectura política
El episodio cumple una función de ordenamiento anticipado. En Guanajuato, los partidos deberán definir sus métodos de selección interna entre el 15 de octubre y el 20 de noviembre, según el propio Romero Hicks, y el proceso interno del PAN no define candidaturas. Ese calendario explica por qué las declaraciones llegan antes de las reglas: quien logra instalar primero un nombre en la conversación pública gana margen para influir en el método de selección.
El descarte de Navarro opera, en la práctica, como una contención de aspiración: no lo inhabilita legalmente, pero le resta viabilidad política al anticipar que no contará con respaldo partidista. Para Romero Hicks, el movimiento también posiciona su propia influencia sobre la capital y envía una señal a aliados y adversarios sobre quién interpreta el pulso del PAN local.
En Movimiento Ciudadano, el cálculo es distinto. Pedroza no compite contra un candidato formal, sino contra la percepción de que el partido en el gobierno municipal lleva ventaja. Su declaración busca fijar una alternativa temprana y presionar para que su partido la considere en la definición de la alcaldía, una de las plazas simbólicas del estado. El límite es claro: no hay aún candidatura, ni encuesta, ni proceso interno que la acredite.
La consecuencia electoral es doble. La capital de Guanajuato se perfila como un espacio donde el PAN deberá resolver una disputa entre redes locales y perfiles con cargo, mientras Movimiento Ciudadano intenta capitalizar el desgaste de la administración en turno. Ninguno de los dos movimientos cambia reglas; ambos buscan llegar mejor colocados a la definición.
Qué sigue
La definición de métodos de selección en los partidos, prevista entre el 15 de octubre y el 20 de noviembre, será el primer filtro verificable. Después se verá si Navarro conserva el cargo en el DIF y si su permanencia se traduce en actividad política visible. En Movimiento Ciudadano, la pregunta es si la aspiración de Pedroza se traduce en respaldo partidista o queda como declaración individual. Y en el PAN, si el criterio de "condiciones políticas" que invocó Romero Hicks se aplica con el mismo estándar a otros aspirantes de la capital.
