RUTA 27 · MEDIUM
Somos condiciona el relevo en el INE a un perfil avalado por todas las fuerzas
El partido de Emilio Álvarez Icaza y Guadalupe Acosta Naranjo exige que la sustitución de Guadalupe Taddei no se resuelva con la mayoría de Morena en el Congreso. La oposición aún consulta la propuesta con sus dirigencias.

El partido Somos exigió que quien sustituya a Guadalupe Taddei al frente del INE cuente con el aval de todas las fuerzas políticas, no solo de Morena. Emilio Álvarez Icaza advirtió que la confianza ciudadana está en juego para 2027 y Guadalupe Acosta Naranjo busca sumar a PRI, PAN y MC. El relevo se decide en el Congreso, donde el oficialismo tiene mayoría.
El partido Somos fijó este lunes una condición política al relevo en la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE): la persona que sustituya a Guadalupe Taddei debe contar con la aprobación de todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso. La exigencia, planteada por su representante ante el INE, Emilio Álvarez Icaza, y por el presidente del partido, Guadalupe Acosta Naranjo, convierte una vacante administrativa en una prueba de fuerza sobre quién controla el árbitro del proceso electoral 2026-2027.
La renuncia de Taddei, anunciada el mismo lunes tras una semana de revelaciones periodísticas sobre proveedores, conflictos de interés y presuntos actos de corrupción, deja al instituto en una crisis que Somos califica de "sin precedentes" en pleno arranque del proceso electoral. Álvarez Icaza sostuvo que el INE "nunca había estado envuelto en una circunstancia de corrupción de esta magnitud" y habló de una red de tráfico de influencias que, dijo, alcanza también a organismos estatales locales. La Auditoría Superior de la Federación ya inició una investigación sobre el caso.
El planteamiento de Somos no se limita a pedir la salida de Taddei. Acosta Naranjo afirmó que "no basta con que Taddei deje el cargo: hay que limpiar, investigar, sancionar y, sobre todo, devolver al instituto su independencia y autonomía". En la misma conferencia, la secretaria general Cecilia Soto rechazó que las críticas contra Taddei constituyan violencia de género, como sugirió la presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia mañanera.
El partido busca que la designación no se resuelva con la mayoría de Morena en el Congreso, que según Acosta Naranjo ha tomado "todas las decisiones" sin consensos. Por eso hizo un llamado a la oposición para exigir un perfil abierto al diálogo, capaz de generar confianza y de revisar las irregularidades que surjan durante el proceso 2026-2027. Acosta Naranjo dijo estar en diálogo con organizaciones civiles y con dirigentes del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, aunque reconoció que algunas fuerzas aún consultan la propuesta con sus órganos de dirección.
La referencia al pasado no es casual. Acosta Naranjo invocó el "mito fundacional" de Somos en la defensa del INE y recordó la consigna de la "marea rosa" de 2022, "El INE no se toca", para plantear la posibilidad de movilizaciones si el relevo se resuelve sin acuerdo. Álvarez Icaza fue más lejos: "El 27 es acaso la última oportunidad para recuperar nuestra democracia electoral".
La lectura política
En la práctica, la exigencia de Somos funciona como un intento de fijar las reglas de un nombramiento que formalmente corresponde al Congreso y que, con la correlación actual, el oficialismo puede decidir por mayoría. Al condicionar el perfil a la aprobación de todas las fuerzas, el partido traslada el costo político del relevo al bloque mayoritario: si Morena impone a su candidato, quedará exhibida la falta de consenso; si cede, la oposición gana influencia sobre el árbitro electoral sin tener los votos.
El movimiento también ordena a la oposición en un momento en que Somos carece de bancada propia y necesita construir influencia por vía de la opinión pública y la presión social. La convocatoria a PRI, PAN y MC, aún sin respuesta formal, busca convertir una demanda institucional en un frente común rumbo a 2027, cuando se renovarán más de 20 mil cargos. Para Somos, el tema del INE es además un activo identitario: le permite diferenciarse del oficialismo y, a la vez, presentarse como garante de la institucionalidad frente a un electorado que castiga la corrupción.
El límite es claro: no existe aún una candidatura ni una precandidatura al relevo, y la evidencia disponible no permite afirmar que la oposición haya acordado un nombre. Lo que hay es un posicionamiento público que busca condicionar la negociación. La señal para aliados y adversarios es que el costo de un relevo sin consenso será alto, y que Somos está dispuesto a llevarlo a la calle.
Qué sigue
El Congreso debe definir la ruta para elegir al reemplazo de Taddei, luego de que la renuncia llegara a San Lázaro y de que el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, adelantara que se necesita una "sacudida" en el INE. Somos espera respuesta de PRI, PAN y MC a su propuesta de frente común, y no descarta movilizaciones si el nombramiento se resuelve sin acuerdo. La Auditoría Superior de la Federación mantiene abierta su investigación sobre los señalamientos que precipitaron la renuncia.
