RUTA 27 · MEDIUM
Tlaxcala frenó paridad escalonada en alcaldías; el costo se verá en 2027
El proyecto original de reforma a la LIPEET repartía la paridad municipal entre 2027 y 2030. Sin consenso, el ITE y los partidos quedan ante la regla que finalmente se apruebe.
El diputado Silvano Garay Loredo reveló que la reforma original a la LIPEET en Tlaxcala proponía aplicar la paridad de género en alcaldías en dos elecciones, 2027 y 2030, para evitar reservar 15 municipios a mujeres de golpe. No hubo consenso. El tema importa rumbo a 2027 porque define cuántas candidaturas femeninas habrá en el primer proceso local tras la reforma.
El proyecto original de reforma a la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales del Estado de Tlaxcala (LIPEET) contemplaba aplicar la paridad de género en alcaldías de forma escalonada, repartida entre los procesos electorales de 2027 y 2030. Así lo reveló el diputado del Partido del Trabajo (PT) Silvano Garay Loredo, presidente de la Comisión de Asuntos Electorales de la LXV Legislatura local, quien confirmó que esa versión no prosperó por falta de consensos.
La revelación importa porque toca la regla que definirá cuántas candidaturas de mujeres habrá en el primer proceso local posterior a la reforma. El diseño original buscaba evitar que el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) obligara a partidos y candidaturas independientes a reservar 15 alcaldías exclusivamente para mujeres, bajo el argumento de que ningún municipio tlaxcalteca ha sido gobernado por una.
Garay Loredo explicó que la iniciativa planteaba que la mitad de los ayuntamientos se reservaran en el Proceso Electoral Local Ordinario (PELO) 2026-2027 y el 50 por ciento restante en el de 2029-2030. "Nosotros traíamos en iniciativa esa inclusión de los municipios que faltaban, que no habían sido gobernados por mujer… Lo que nosotros traíamos en iniciativa… es que del total fueran 50 (por ciento) en un Proceso Electoral y 50 (por ciento) en otro", declaró.
El también coordinador del grupo parlamentario del PT defendió el resultado final: sostuvo que el proyecto aprobado se logró por consenso y representa un primer avance, luego de más de una década sin modificaciones a la LIPEET. No precisó, sin embargo, cuál es la fórmula de paridad que quedó en el texto aprobado ni cómo se resolverá la reserva de municipios.
La lectura política
La revelación de Garay Loredo muestra que la paridad municipal fue el punto de mayor fricción en la reforma electoral tlaxcalteca, y que la salida fue postergar la decisión antes que resolverla. El escalonamiento no es un detalle técnico: cambia el número de espacios que los partidos deberán ceder en 2027 y, con ello, el margen de negociación de las dirigencias municipales.
El incentivo de los partidos es comprensible. Reservar 15 alcaldías en un solo proceso obliga a reacomodar cuadros, romper acuerdos locales y competir en territorios donde no han construido estructura. Repartirlo en dos elecciones diluye el costo político inmediato. Por eso el escalonamiento funciona, en la práctica, como una válvula para administrar el conflicto interno de cada fuerza, no sólo como una medida de gradualidad.
El actor que gana margen con esta salida es el Congreso local, que evita imponer a los partidos una regla de choque y traslada la presión al ITE. El que pierde claridad es el árbitro electoral, que deberá interpretar y aplicar la paridad con el texto que finalmente quede, sin el respaldo explícito de una fórmula escalonada. También queda en posición incómoda el propio PT: su coordinador revela el diseño original, pero defiende el consenso, lo que sugiere una negociación interna que no se explica en público.
La señal rumbo a 2027 es que la paridad de género en Tlaxcala se definirá más por la correlación de fuerzas en el Congreso y en el ITE que por un criterio uniforme. Esto ocurre en un estado donde el PT ya planteó construir una coalición con Morena y el PVEM para la gubernatura de 2027 y propuso que la candidatura se defina por consenso entre las tres fuerzas de la Cuarta Transformación. En ese contexto, la paridad municipal se vuelve moneda de cambio: quien controle la regla controla también la composición de las planillas y el peso de cada socio en la coalición.
Conviene distinguir los niveles. No hay aún una candidatura formal ni una precandidatura de facto en juego con esta revelación. Lo que está en disputa es el diseño institucional que ordenará las candidaturas de 2027. Ese diseño, sin embargo, tiene consecuencia electoral directa: define cuántas mujeres encabezarán ayuntamientos y cómo se repartirán los partidos los municipios que nunca han sido gobernados por una.
Qué sigue
El texto aprobado por la LXV Legislatura debe publicarse y entrar en vigor para que el ITE emita los lineamientos de paridad aplicables al PELO 2026-2027. La pregunta verificable es cuál será la fórmula final: si se mantiene la reserva de 15 alcaldías, si se reduce o si se establece un criterio distinto. El ITE tendrá que pronunciarse antes del arranque formal del proceso, y los partidos deberán ajustar sus convocatorias internas a esa regla. Cualquier impugnación ante el Tribunal Electoral de Tlaxcala o el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) será el siguiente punto de verificación.
