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IEEM presume integridad electoral rumbo a 2027, pero enfrenta retos de equidad
El organismo electoral mexiquense se mantiene como el mejor evaluado del país desde 2016, según FLACSO. La presidenta Amalia Pulido vinculó esa confianza con la legitimidad de los comicios de 2027.

El IEEM organizó una conferencia sobre el camino electoral 2026-2027 donde se expusieron evaluaciones de integridad: su índice subió de 56.5 en 2021 a 63.8 en 2023 y 63 en 2024. La consejera presidenta Amalia Pulido sostuvo que la confianza ciudadana y de los partidos es clave para elecciones legítimas. En 2027 se renovarán mil 291 cargos en el Estado de México.
El Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) reunió a consejeros, magistrados electorales, académicos y estudiantes en una conferencia magistral titulada 'Perspectivas y Avances: El camino hacia las Elecciones de Diputaciones y Ayuntamientos 2026-2027'. El acto no fue un trámite: sirvió para presentar evaluaciones externas sobre la integridad de los comicios mexiquenses y para fijar la narrativa con la que el árbitro local llega al proceso de 2027, cuando se renovarán mil 291 cargos de elección popular.
El IEEM se mantiene como el organismo electoral local mejor calificado del país desde 2016, de acuerdo con evaluaciones de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) México expuestas en el encuentro. La investigadora Irma Méndez de Hoyos detalló que el índice de integridad electoral del Estado de México pasó de 56.5 puntos en los comicios de diputaciones y ayuntamientos de 2021 a 63.8 en la elección de gubernatura de 2023, y se ubicó en 63 puntos en 2024. Los rubros mejor evaluados fueron los procedimientos del órgano electoral (75.4), el conteo de votos (73.3) y el padrón electoral (71.8).
La consejera presidenta del IEEM, Amalia Pulido Gómez, subrayó que la confianza de la ciudadanía y de los partidos políticos constituye un elemento fundamental para garantizar elecciones legítimas. Recordó que el 6 de junio de 2027 la entidad renovará mil 291 cargos y que el Instituto acumula la experiencia de 24 elecciones organizadas en 30 años de existencia. Sostuvo que los nuevos desafíos requieren fortalecer capacidades institucionales, revisar experiencias previas y mantener la autonomía de los organismos responsables de organizar los comicios.
La propia evaluación expuesta en el acto advierte que la integridad electoral no se agota en el conteo de votos: comprende desde la preparación del proceso hasta la publicación y validación de resultados. Méndez de Hoyos identificó tres desafíos de cara a 2027: el financiamiento de las campañas, la equidad en la cobertura de los medios de comunicación y las condiciones de competencia entre partidos y candidaturas. Advirtió que la legitimidad de los resultados depende también de la actuación de las fuerzas políticas, los medios y la ciudadanía.
Al encuentro asistieron la presidenta del Tribunal Electoral del Estado de México, Arlen Siu Jaimes Merlos; las consejeras electorales Paula Melgarejo Salgado, July Erika Armenta Paulino y Sayonara Flores Palacios, así como representantes académicos y estudiantes.
La lectura política
La conferencia cumple una función práctica que va más allá de la divulgación académica: el IEEM coloca su desempeño institucional como activo político antes de que arranque formalmente la contienda de 2027. En un proceso donde se disputan mil 291 cargos —diputaciones locales, presidencias municipales, sindicaturas y regidurías—, el árbitro electoral necesita anticipar que sus resoluciones serán cuestionadas. Presentar evaluaciones externas favorables funciona como blindaje reputacional frente a partidos que, en la medida en que se acerquen las candidaturas, tenderán a impugnar registros, coaliciones y resultados.
El dato de la mejora sostenida —de 56.5 a 63.8 y luego 63— tiene un límite que la propia investigadora señaló: la integridad electoral no depende solo del órgano organizador, sino de las condiciones de competencia que fijan partidos, medios y autoridades. Los tres desafíos identificados (financiamiento, cobertura mediática y equidad) son precisamente los terrenos donde el IEEM tiene menos control y donde las acusaciones cruzadas entre fuerzas políticas suelen escalar. La institución puede exhibir procedimientos sólidos y, al mismo tiempo, enfrentar impugnaciones por equidad que no dependen de su desempeño administrativo.
El mensaje a los partidos es doble: el árbitro se presenta como institución consolidada y, a la vez, les recuerda que la legitimidad de 2027 también será responsabilidad de ellos. Esa combinación —autopresentación institucional y advertencia a los actores— es habitual en la antesala de procesos donde el organismo electoral busca preservar margen de maniobra frente a impugnaciones previsibles. No hay en el hecho una candidatura, una precandidatura ni un posicionamiento partidista: se trata de un acto de evaluación institucional con consecuencia indirecta sobre el clima de confianza.
El antecedente verificable más cercano es la convocatoria para candidaturas independientes aprobada por el IEEM y el registro digital con plazo ampliado que prepara para 2027. Ambos movimientos muestran a un Instituto que busca ordenar el proceso con anticipación; la conferencia se suma a esa secuencia como gesto de transparencia y rendición de cuentas.
Qué sigue
El IEEM deberá traducir los desafíos señalados en decisiones verificables: reglas de fiscalización de campañas, criterios de monitoreo de medios y condiciones de equidad en la competencia. El calendario electoral mexiquense tiene como fecha ancla el 6 de junio de 2027, pero antes el Instituto debe publicar y aplicar los lineamientos correspondientes al proceso 2026-2027. La próxima prueba para la confianza que el IEEM invoca será la forma en que resuelva registros, coaliciones e impugnaciones en la antesala de la contienda.