RUTA 27 · HIGH
Monreal abre revisión de los 'súper poderes' de Taddei en pleno año electoral
El presidente de la Jucopo propone revisar las facultades de la consejera presidenta del INE para nombrar direcciones sin aval del Consejo General. La señal llega mientras el árbitro electoral enfrenta auditorías y acusaciones de corrupción.

Ricardo Monreal, presidente de la Jucopo en la Cámara de Diputados, dijo que es "aceptable" revisar las facultades que permiten a Guadalupe Taddei nombrar direcciones del INE sin aprobación del Consejo General. No anunció reforma ni pidió su renuncia. El movimiento ocurre mientras el INE enfrenta auditorías y acusaciones de corrupción, rumbo a 2027.
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, afirmó que su bancada analizará revisar las facultades que el Congreso otorgó a la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, para nombrar directamente a titulares de unidades técnicas y direcciones ejecutivas sin aprobación del Consejo General. "No es una mala idea, es aceptable que revisemos con seriedad el no otorgar facultades exorbitadas a ningún órgano colegiado", dijo en conferencia de prensa.
La declaración no es una reforma ni una solicitud de renuncia. Monreal fue explícito: "no me pronuncio yo por culparla o exculparla o pedirle la renuncia". Pero el solo anuncio de que la mayoría legislativa revisará el diseño de un árbitro electoral en funciones abre una discusión que hasta ahora se mantenía en el terreno de las acusaciones periodísticas y las auditorías.
Los llamados "súper poderes" permiten que la consejera presidenta designe por sí sola a los titulares de áreas clave del INE, una atribución que el propio Morena defendió como salida ante el bloqueo de un grupo de consejeros. El diputado Sergio Gutiérrez Luna recordó que ese mecanismo se creó "ante la inminencia de los procesos electorales" porque el Consejo General no lograba acordar nombramientos. Es decir: la facultad que hoy se propone revisar nació como solución de emergencia y hoy se convierte en objeto de escrutinio.
El contexto inmediato son las acusaciones por presuntos actos de corrupción con contratistas, la investigación abierta por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre contratos del INE y señalamientos sobre nombramientos sin experiencia en el área. Monreal sostuvo que son el Órgano Interno de Control (OIC) del INE, la ASF o la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) las que deben deslindar, y que Morena "no es tapadera de nadie".
La lectura política
En la práctica, la declaración de Monreal funciona como una señal de dos filos: marca distancia del desgaste de Taddei sin asumir el costo de pedir su cabeza, y reserva al Congreso la última palabra sobre el diseño del árbitro. No es una candidatura ni una precandidatura: es un posicionamiento legislativo que ordena el debate sobre quién controla los nombramientos internos del INE.
El incentivo es doble. Por un lado, Morena necesita preservar la legitimidad del organismo que organizará la elección de 2027, y las acusaciones de corrupción erosionan esa legitimidad frente a aliados y adversarios. Por otro, revisar las facultades de Taddei permite al grupo mayoritario mostrar autonomía sin romper con la consejera presidenta, cuya permanencia depende de un juicio político o de su renuncia, no de una reforma legal.
El movimiento también envía una señal a los consejeros electorales que se opusieron a los nombramientos directos: el Congreso puede reabrir el diseño institucional que en su momento se impuso para destrabar designaciones. Queda por verse si la revisión se traduce en una iniciativa de ley o se queda como advertencia política.
El límite es claro: no hay iniciativa presentada, no hay fecha de dictamen y no hay solicitud formal de remoción. Cualquier lectura que equipare la declaración con una destitución sería prematura.
Qué sigue
Monreal dijo que consultará con su grupo parlamentario y con los demás grupos. La ruta verificable es si la Jucopo agenda el tema, si se presenta una iniciativa para modificar la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y si el OIC del INE o la ASF emiten una resolución sobre las acusaciones. Mientras tanto, el INE debe operar el calendario electoral rumbo a 2027 con una presidenta cuestionada y un Congreso que anuncia revisión de sus facultades.
