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Morena define coordinaciones estatales y abre pleitos internos rumbo a 2027

La designación de coordinadores en Chihuahua, Nuevo León, Baja California Sur, Tlaxcala, Nayarit, San Luis Potosí y Zacatecas ya generó rechazos, impugnaciones y una ruptura con el PT.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre justicia y controversias electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Morena ya definió coordinaciones estatales en varias entidades rumbo a 2027 y eso abrió disputas internas: Andrea Chávez quedó fuera en Chihuahua, Tatiana Clouthier impugnó la designación de Clara Luz Flores en Nuevo León y en Zacatecas el PT rompió con Morena. Las coordinaciones no son candidaturas registradas, pero en la práctica ordenan la sucesión y miden lealtades.

La definición de las coordinaciones estatales de Morena ya abrió diferencias intestinas en varias entidades, a casi siete meses de la jornada electoral del 6 de junio de 2027. El conflicto no es un trámite interno: es la primera ronda de la sucesión de gubernaturas y alcaldías, y cada designación deja heridos que deberán ser reincorporados o contenidos.

En Chihuahua, la designación de Cruz Pérez Cuéllar como coordinador estatal dejó fuera a la senadora con licencia Andrea Chávez y modificó el tablero local rumbo a la elección de gobernador. En Nuevo León, Tatiana Clouthier rechazó que la designación de Clara Luz Flores implique automáticamente la candidatura al gobierno estatal y creó el movimiento Todos con Conciencia para pedir que Morena reconsidere la decisión; sostuvo que existen precedentes en los que la coordinación no terminó en candidatura.

El patrón se repite en al menos cinco entidades más. En Baja California Sur, la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga, pidió revisar las encuestas tras la postulación de Manuel Cota, del PVEM. En Tlaxcala, el alcalde Alfonso Sánchez García cuestionó el resultado que favoreció a Ana Lilia Rivera. En Nayarit, la nominación de Jasmine Bugarín generó resistencias entre cuadros de Morena. En San Luis Potosí, competir con Elí César Cervantes en lugar de respaldar a la candidata del PVEM tensó la relación con ese partido. En Zacatecas, la designación de Verónica Díaz derivó en protestas de militantes y en la ruptura del PT con Morena durante ese proceso.

La lectura política

En la práctica, las coordinaciones estatales funcionan como precandidaturas de facto, aunque legalmente no lo sean. Ninguna de las personas designadas tiene aún candidatura registrada ante el Instituto Nacional Electoral (INE); el plazo formal ni siquiera ha corrido. Pero la coordinación concentra estructura, presupuesto operativo y visibilidad, y en el lenguaje interno de Morena opera como antesala de la postulación. De ahí que perderla se lea como exclusión y no como simple reparto de tareas.

El incentivo del Comité Ejecutivo Nacional es claro: cerrar la dispersión antes de que el calendario electoral lo obligue, medir lealtades y colocar cuadros que respondan a la dirigencia en plazas donde la coalición con el PVEM y el PT ya está en negociación. El costo es que cada designación genera un perdedor con capacidad de movilizar. Clouthier no impugna una candidatura: impugna una interpretación, y al hacerlo obliga a la dirigencia a explicitar si la coordinación compromete o no la postulación. Esa ambigüedad, útil para negociar, se vuelve pasivo cuando los cuadros locales la traducen en reclamo.

El caso de Zacatecas es el más costoso: la ruptura del PT con Morena en ese proceso ocurre justo cuando la dirigencia nacional mantiene el diálogo con el PT y el PVEM para formalizar la coalición de 2027. La tensión en San Luis Potosí apunta en la misma dirección: decisiones estatales que erosionan un acuerdo nacional que aún no se firma. La dirigencia gana margen para ordenar su casa, pero pierde control sobre el costo que esas decisiones trasladan a sus aliados.

El equilibrio interno también envía señal a los adversarios. Un partido que no logra contener a sus cuadros en siete entidades llega a la negociación de coalición con menos capacidad de imponer su lista y con más incentivos para compensar a los desplazados con otras posiciones. Para la oposición, cada ruptura estatal es una oportunidad de captar cuadros locales desencantados, aunque el antecedente inmediato muestra que Morena conserva ventaja en intención de voto en entidades como Chihuahua.

Qué sigue

La dirigencia nacional deberá resolver las impugnaciones y solicitudes de revisión de encuestas planteadas en Nuevo León, Baja California Sur y Tlaxcala, sin un calendario público confirmado. El movimiento Todos con Conciencia de Clouthier plantea una reconsideración formal en Nuevo León. La negociación con el PT y el PVEM para la coalición de 2027 sigue abierta y deberá cerrarse antes del inicio formal del proceso electoral; el caso de Zacatecas y la tensión en San Luis Potosí son la prueba de si el acuerdo nacional resiste las decisiones estatales. El registro formal de candidaturas ante el INE definirá cuáles coordinaciones se convierten en postulaciones y cuáles quedaron solo como posicionamiento.