RUTA 27 · MEDIUM
Navarro deja el DIF y se perfila como carta del PAN en Guanajuato capital
El exalcalde Mario Alejandro Navarro asume la presidencia honorífica del DIF municipal en plena precampaña rumbo a 2027, mientras la oposición lo acusa de usar la asistencia social como plataforma.

El ayuntamiento de Guanajuato capital relevó a Saúl Navarro Smith al frente del DIF y nombró a su padre, el exalcalde Mario Alejandro Navarro, quien ya expresó su intención de buscar la presidencia municipal en 2027. La oposición en el cabildo sostiene que el cargo funciona como plataforma de posicionamiento; el interesado no ha confirmado ni descartado su aspiración.
El gobierno de Guanajuato capital removió a Saúl Navarro Smith de la presidencia del Patronato del DIF municipal y colocó en su lugar a su padre, el exalcalde Mario Alejandro Navarro Saldaña. El cambio, difundido el jueves 22 de octubre mediante un comunicado de Presidencia municipal, ocurre a días del segundo informe de resultados del saliente y en medio de declaraciones del propio Navarro sobre su intención de contender por la alcaldía en 2027. El movimiento no es un ajuste administrativo menor: coloca a un aspirante declarado al frente de la estructura asistencial del municipio a dos años del arranque formal del proceso electoral, y lo hace sin que exista aún candidatura, precandidatura ni registro alguno.
El comunicado justifica el relevo con el argumento de "fortalecer la asistencia social y redoblar la presencia en el territorio". La alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez agradeció el trabajo de su hijo "como madre y como presidenta municipal" y encomendó la nueva etapa a su esposo, a quien describió como alguien que sumará "su experiencia administrativa, su vocación de servicio y su conocimiento de cada rincón del municipio". El cargo, subraya el boletín, es honorífico y sin goce de sueldo.
Navarro anunció el arranque inmediato de un programa denominado "DIF Defiende", que según el texto desplegará presencia en las 103 comunidades, barrios y colonias del municipio bajo cuatro ejes —prevenir, detectar, proteger, acompañar— para atender reportes de trabajo infantil, violencia familiar y abandono de personas mayores o con discapacidad. El comunicado no precisa qué defiende el programa ni de quién.
Consultado sobre si el nuevo encargo implica renunciar a su aspiración municipal, Navarro evitó definirse: dijo que por el momento no podía emitir declaraciones porque "ahora soy empleado y tengo responsabilidad", y que hablará cuando lo haga la alcaldesa y le dé instrucciones. Es una respuesta que no confirma ni descarta la candidatura, pero que tampoco la cierra.
La lectura política
En el lenguaje formal, Navarro ocupa una presidencia honorífica de un organismo asistencial. En la práctica, el nombramiento lo dota de una estructura territorial, de presencia institucional permanente y de una plataforma de contacto directo con beneficiarios en todo el municipio. Funciona como un posicionamiento anticipado, no como una candidatura: no hay registro, no hay precampaña reconocida y el cargo es, por estatuto, honorífico. La distinción importa porque marca el límite legal de lo que hoy puede afirmarse.
El movimiento también resuelve un problema interno. La salida de Saúl Navarro ocurre tras un informe centrado, según la oposición, en proyectos incipientes, y el propio director del DIF municipal, Marco Araujo, admitió que al saliente le faltaba proximidad con la gente. Relevar al hijo y colocar al padre permite al gobierno municipal conservar el control del organismo sin reconocer un fracaso, y a la vez da a Navarro un vehículo para reconstruir presencia tras no haber obtenido hasta ahora una candidatura.
La oposición en el cabildo leyó el movimiento en clave electoral. La regidora de Morena María Fernanda Arellano Caudillo acusó que el nombramiento busca "justificar la presencia de Alejandro Navarro en todas las actividades de la administración municipal" y posicionar una candidatura dentro del PAN; también denunció opacidad en programas sociales y presunto uso electoral de recursos públicos, señalamientos que no han sido resueltos por autoridad alguna. La regidora del Partido del Trabajo, Olga Durán Torres, lo calificó como "una patada de ahogado" de alguien que "no desiste en sus aspiraciones". El síndico priista Ángel Araujo Betanzos dijo ver bien el relevo, aunque exigió que haya trabajo asistencial real.
El equilibrio interno del PAN capitalino queda en suspenso: el partido no ha definido método ni tiempos para 2027, y el nombramiento envía a aliados y adversarios la señal de que Navarro se mueve por su cuenta con respaldo del gobierno municipal. Esa señal puede ordenar lealtades o abrir una fractura, según cómo reaccione el resto de los aspirantes panistas.
Qué sigue
El primer paso verificable es la definición del método de selección de candidaturas del PAN en Guanajuato, que aún no se ha anunciado. En paralelo, queda por verse si Navarro sostiene el cargo honorífico mientras define su aspiración, si la alcaldesa solicita licencia en algún momento —escenario que la oposición anticipa— y si las acusaciones de uso electoral de programas sociales se traducen en una queja formal ante el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG). Sin ninguno de esos pasos, la lectura política dominante seguirá siendo la de un posicionamiento en curso, no la de una candidatura.