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PRI Jalisco presiona al INE a meses de definir a su nuevo árbitro

Laura Haro pide transparencia e imparcialidad al instituto en medio del caso Taddei y de la renovación de su presidencia. La exigencia también posiciona a la dirigente estatal rumbo a 2027.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Laura Haro, presidenta del PRI Jalisco, exigió al INE recuperar la confianza ciudadana y garantizar imparcialidad rumbo a 2027, tras los señalamientos de corrupción en la gestión de Guadalupe Taddei. La exigencia llega cuando el Congreso debe definir a la próxima presidencia del instituto y mientras el PRI estatal explora coaliciones. Es un posicionamiento político, no una candidatura formal.

La presidenta del PRI en Jalisco, Laura Haro, exigió al Instituto Nacional Electoral (INE) recuperar la confianza ciudadana y garantizar transparencia e imparcialidad rumbo a los comicios de 2027. Lo hizo luego de los señalamientos de presunta corrupción por contratos millonarios durante la gestión de Guadalupe Taddei, quien anunció su renuncia al cargo en medio del escándalo. La exigencia no es un trámite: llega cuando el instituto enfrenta una crisis de credibilidad y cuando el Congreso debe resolver quién encabezará al árbitro electoral en pleno proceso.

Haro sostuvo que las controversias ponen en entredicho la credibilidad de un organismo que debe actuar sin compromisos partidistas. También cuestionó el desempeño del INE en 2024 y en el proceso para elegir integrantes del Poder Judicial, al señalar presuntas omisiones e irregularidades que, desde su perspectiva, favorecieron a Morena. Criticó, además, que las investigaciones sobre posibles actos de corrupción se conozcan principalmente por el trabajo periodístico y no por la actuación de las autoridades competentes.

La dirigente priista pidió que la próxima persona al frente del instituto tenga trayectoria, experiencia y probidad. “No es otra cosa más que la presión de la ciudadanía, la exigencia de las personas para tener un árbitro electoral independiente e imparcial”, declaró. Advirtió que la falta de confianza puede desalentar la participación ciudadana y llamó a vigilar el proceso para evitar la intervención del crimen organizado.

El señalamiento tiene un destinatario doble. Por un lado, el INE; por otro, las diputadas y diputados federales que deben designar a la nueva presidencia del organismo. La exigencia de Haro funciona, en la práctica, como presión pública sobre una decisión que aún no se toma y que definirá la conducción del árbitro en el arranque del proceso electoral de 2027.

La lectura política

El movimiento de Haro combina una demanda institucional legítima con un cálculo de posicionamiento. El PRI llega a 2027 debilitado en Jalisco y en el país, y necesita distinguirse como fuerza que reclama reglas parejas. Cuestionar al árbitro le permite marcar distancia del oficialismo sin defender el pasado reciente del propio instituto, que operó bajo gobiernos de distintos signos.

La exigencia de imparcialidad coloca al PRI en el papel de vigilante del proceso, un lugar que le permite capitalizar el desgaste del INE sin cargar con la responsabilidad de su gestión. Es un posicionamiento, no una candidatura formal: Haro no anunció aspiración alguna en esta declaración. Pero la dirigente estatal ya había dejado abierta la posibilidad de una coalición con otros partidos, incluido el PAN, para 2027, lo que sugiere que su intervención también ordena el terreno de negociación en Jalisco.

El límite es claro: no hay evidencia de que Haro busque un cargo específico ni de que su partido haya definido alianzas. Lo que sí hay es una dirigente que usa un tema nacional de alta visibilidad para reposicionar a su partido en una entidad donde el oficialismo tiene ventaja. La señal para aliados y adversarios es que el PRI quiere ser visto como garante de la cancha, no solo como competidor.

Qué sigue

El Congreso debe definir a la próxima presidencia del INE, y la exigencia de Haro apunta a que esa designación se realice con un perfil de probidad verificable. El proceso de renovación ocurre en medio de la investigación por contratos millonarios y de la salida de Taddei. En Jalisco, el PRI estatal deberá precisar si su crítica al árbitro se traduce en una plataforma de coalición o en una candidatura propia. La próxima señal verificable será la postura de la dirigencia nacional del partido y el calendario de designación en la Cámara de Diputados.

Actualización

El PRI Jalisco había exigido previamente al INE recuperar la confianza y garantizar imparcialidad tras los señalamientos de corrupción, estableciendo el mismo contexto de presión opositora que ahora se extiende a nivel federal con la llamada a una 'limpia'. Leer el nuevo desarrollo.