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RUTA 27 · MEDIUM

PRI pide investigar al INE y condiciona 2027 a una 'limpia'

El coordinador priista en San Sebastián vinculó la credibilidad del árbitro electoral con el riesgo del proceso de 2027 y pidió revisar también al contratista señalado por la consejera Rita Bell López.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre seguridad del proceso electoral
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El PRI en la Cámara de Diputados exigió una investigación profunda del INE por el caso Taddei y las presuntas amenazas denunciadas por la consejera Rita Bell López. Advirtió que sin una 'limpia' el proceso de 2027 estaría en riesgo y anunció que citará a la consejera Blanca Cruz por el presupuesto. Es un posicionamiento opositor que busca capitalizar el desgaste del árbitro.

El PRI en la Cámara de Diputados pidió someter al Instituto Nacional Electoral (INE) a una investigación profunda y advirtió que, sin una "limpia" en el Instituto, el proceso electoral de 2027 estaría en riesgo. La exigencia se produce en medio del desgaste del árbitro por el caso de la expresidenta consejera Guadalupe Taddei y por la revelación de la consejera Rita Bell López, quien afirmó haber recibido amenazas de Taddei por no alinearse a sus decisiones.

El coordinador priista sostuvo que la base de la democracia es una "sana desconfianza" y que un árbitro no puede pedir a los contendientes que le crean de palabra. "Se rompen las instituciones", dijo, y planteó que la investigación alcance también al contratista José Alfredo Hernández Casillas, señalado como posible vía de esas presiones. Moreira condicionó la credibilidad del proceso a que el Instituto se someta a revisión y a que se deslinden responsabilidades, no solo sobre la expresidenta consejera, sino sobre quienes operaron con ella.

El planteamiento no se quedó en la exigencia de investigación. El PRI anunció que solicitará ante la Comisión de Presupuesto la comparecencia de la consejera Blanca Cruz, perfilada como presidenta interina del INE, para que explique el presupuesto solicitado para el próximo año, superior a 42 mil millones de pesos. De ese monto, 31 mil millones corresponden a gasto operativo y 10.8 mil millones a partidos políticos. La comparecencia convierte la discusión sobre la integridad del árbitro en una discusión sobre su dinero y su conducción interna.

El propio Moreira introdujo un matiz que complica el efecto de la revelación de Bell: llamó la atención sobre el hecho de que la denuncia se conociera después de que circularan en redes sociales fotografías de la consejera acompañada de Hernández Casillas. "Si usted ve en un restaurante a un funcionario del INE con uno de nosotros, pues está mal. Ahora, si usted lo ve con un contratista, pues está requete mal", expresó. Con ese señalamiento, el PRI no solo apunta a Taddei: pide revisar la conducta de la propia consejera que denunció las amenazas.

La lectura política

La exigencia de "limpia" funciona, en la práctica, como un posicionamiento de campaña antes de que exista campaña. El PRI no presenta una candidatura ni una precandidatura con este pronunciamiento; lo que coloca es un tema en la agenda pública y una vara con la que piensa medir al árbitro rumbo a 2027. Al pedir investigación y comparecencia, el partido gana margen para cuestionar después la imparcialidad de las decisiones del INE sin haber impugnado todavía ningún acto concreto.

El movimiento tiene un incentivo doble. Por un lado, capitaliza el desgaste del Instituto en un momento en que el caso Taddei ya erosionó su credibilidad pública. Por otro, le permite al PRI presentarse como defensor de la institución que Morena reformó, sin tener que cargar con la defensa del desempeño de la propia Taddei. Esa distancia es útil para una oposición que busca coaliciones con el PAN y que llega al proceso con un padrón de militantes reducido: según el cotejo del INE, el PRI cuenta con 819 mil 103 afiliados válidos, apenas 12.1 por ciento de los registros que tenía en 2019.

El equilibrio interno también importa. Al pedir que se investigue a la consejera Bell, el PRI evita que la denuncia de amenazas se convierta en un aval automático a su versión y mantiene abierta la posibilidad de cuestionar a todo el bloque que condujo al Instituto en el periodo de Taddei. Esa cautela le sirve para no quedar atado a una sola narrativa si la investigación avanza en otra dirección.

La señal para aliados y adversarios es clara: el PRI quiere que el costo de la credibilidad del INE lo pague la mayoría, no la oposición. Si el Instituto no se somete a revisión, el partido ya tiene listo el argumento de que el proceso de 2027 nació viciado. Si se investiga, gana presencia en la discusión sobre quién conduce al árbitro y con qué presupuesto.

Qué sigue

La bancada priista solicitará formalmente la comparecencia de Blanca Cruz ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados para que explique el presupuesto del INE. También queda pendiente que la investigación sobre las presuntas amenazas de Taddei y la actuación de Hernández Casillas avance en las instancias correspondientes. El plazo y la ruta de esa revisión no están definidos en la evidencia disponible. El siguiente punto de verificación será si la comparecencia se convoca y si el Instituto abre un procedimiento interno sobre los hechos denunciados por Bell.

Actualización

El hecho nuevo confirma y detalla la exigencia del PRI de investigar al INE y condicionar la presidencia rumbo a 2027, especificando que el objetivo es garantizar la imparcialidad ante las elecciones de 2027. Leer el nuevo desarrollo.