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Dirigente del PRI denuncia alianza Verde-Morena para proteger a Harfuch

Genaro Morales Rentería sostiene que la coordinación entre el Partido Verde y Morena busca blindar la figura del exjefe de la policía capitalina. La acusación llega sin pruebas documentales y desde un partido que busca reordenar su oposición.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

El dirigente de la Corriente Crítica del PRI, Genaro Morales Rentería, afirmó en reunión con columnistas que existe una alianza entre el Partido Verde y Morena para proteger e impulsar a Omar García Harfuch. La acusación, sin evidencia documental, ocurre mientras el PRI busca reordenar su estrategia opositora rumbo a 2027 y medir lealtades internas.

El dirigente nacional de la Corriente Crítica del PRI, Genaro Morales Rentería, afirmó en una reunión con columnistas que existe una alianza entre el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Morena para "proteger e impulsar" la figura de Omar García Harfuch. La declaración, sin respaldo documental, coloca en la conversación pública una hipótesis sobre la arquitectura de la sucesión presidencial y el papel del partido verde en ella.

La acusación de Morales Rentería no presenta pruebas verificables, pero sí una lectura política que circula entre cuadros priístas: que el PVEM opera como escudo parlamentario y electoral de figuras morenistas en disputa. El dirigente habló de un posible "neo morenismo" si esa coordinación se consolida, un término que sugiere la formación de una corriente dentro del oficialismo más que una coalición formal.

El contexto de la declaración es una reunión con columnistas en la que Morales Rentería desplegó un diagnóstico amplio sobre 2027: anticipó que Morena podría perder varios estados, mencionó conflictos en Sonora, Sinaloa, Michoacán, Tamaulipas, Campeche y Veracruz, y pronosticó un triunfo priísta en Nuevo León con Adrián de la Garza, posiblemente en coalición con el PAN. También anunció su propia búsqueda de reelección como legislador.

El señalamiento sobre Harfuch y el PVEM funciona, en la práctica, como un posicionamiento de oposición más que como una denuncia con sustento probatorio. No hay en la evidencia documentos, convenios ni declaraciones del PVEM o de Morena que confirmen la alianza descrita. Tampoco se especifica qué tipo de protección se brindaría ni en qué ámbito —legislativo, electoral o mediático— operaría.

La lectura política

La declaración de Morales Rentería cumple varias funciones simultáneas. Primero, coloca a Harfuch en el centro del debate sobre la sucesión y sugiere que su viabilidad depende de una estructura partidista que lo blinde, lo que implícitamente reconoce su peso como aspirante. Segundo, introduce la idea de un "neo morenismo" que fragmentaría al oficialismo, un marco que conviene a la oposición porque sugiere desgaste interno.

Tercero, el dirigente habla desde una corriente interna del PRI —la Corriente Crítica— que busca diferenciarse y ganar espacio en la definición de candidaturas. Su mensaje no solo apunta al oficialismo: también envía señales a los priístas sobre quién interpreta el tablero y quién busca posiciones para 2027. El anuncio de su propia reelección y la mención de aspirantes en Puebla, Sonora, Michoacán y Tamaulipas confirman que el objetivo es ordenar expectativas internas.

El límite de la evidencia es claro: no hay confirmación de la alianza ni de sus términos. Lo que existe es una acusación política sin sustento documental, emitida en un foro de opinión, no una investigación o resolución de autoridad electoral. La distinción importa: una candidatura formal requiere registro ante el Instituto Nacional Electoral (INE); una precandidatura de facto puede existir sin registro, pero tampoco hay evidencia de que Harfuch haya iniciado ese proceso.

El PVEM ha sido aliado de Morena en coaliciones legislativas y electorales desde 2018, pero calificar esa relación como "protección" de una figura específica es una inferencia del dirigente priísta, no un hecho acreditado. La acusación se produce además en un momento en que el PRI enfrenta su propia crisis de identidad y competencia interna por espacios de representación.

Qué sigue

No hay fecha ni instancia que deba resolver sobre esta acusación, porque no se presentó como denuncia formal. Lo verificable en los próximos meses es si el PVEM o Morena responden públicamente al señalamiento, si Harfuch se pronuncia sobre su futuro político y si la Corriente Crítica del PRI traduce estas declaraciones en candidaturas concretas para el proceso electoral de junio de 2027. El registro de coaliciones ante el INE y las definiciones partidistas serán los parámetros para medir si la hipótesis del dirigente tiene correlato institucional.