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García Chávez respalda encuestas en Puebla y se posiciona para 2027

La secretaria de Bienestar estatal declinó competir por la alcaldía, pero pide que una mujer encabece la coordinación municipal de Morena. Su respaldo al método por encuestas ordena el proceso interno sin cerrarlo.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

Laura Artemisa García Chávez, secretaria de Bienestar de Puebla y militante de Morena, respaldó el método de encuestas para elegir la candidatura a la alcaldía de Puebla y pidió que una mujer encabece la coordinación municipal. Declinó registrarse en octubre, pero su postura busca ordenar el proceso interno y colocarla en posición de influencia rumbo a 2027.

Laura Artemisa García Chávez, secretaria de Bienestar del gobierno de Puebla e integrante de Morena, respaldó el método de selección por encuestas que el partido aplicará para definir la candidatura a la alcaldía de Puebla y aseguró que cerrará filas con el perfil ganador. Lo dijo días después de haber declinado registrarse en la convocatoria para las Coordinaciones Municipales de los Comités de Defensa de la Transformación. La combinación no es menor: quien no compite públicamente por la candidatura sí fija condiciones sobre cómo debe elegirse y quién debería encabezarla.

García Chávez pidió que una mujer encabece la coordinación de los comités de defensa de la transformación en Puebla capital, según declaraciones retomadas por medios locales. Esa figura, en el lenguaje de Morena, designa al perfil que en la práctica operará como candidato o candidata a la presidencia municipal, aunque formalmente no exista aún una candidatura registrada ante el Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE). La distinción importa: el partido no ha definido candidatura, pero ya discute el perfil de quien la encabezará.

El respaldo al método por encuestas también tiene lectura operativa. Morena ha usado ese mecanismo para resolver disputas internas sin votación abierta, lo que reduce el costo de movilizar estructuras y traslada la decisión a un ejercicio de medición controlado por la dirigencia. Al respaldar ese método, García Chávez avala que la dirigencia conserve el control del calendario y de la interpretación de los resultados, en un estado donde el partido gobierna y donde la alcaldía capitalina es la plaza más visible del estado.

La declaración llega además con un antecedente verificable: el 13 de octubre, García Chávez informó mediante un comunicado en redes sociales que no se registraría en el proceso de selección de Morena para las coordinaciones municipales. En ese momento, su decisión se leyó como una salida del juego sucesorio. Ahora, al respaldar el método y pedir un perfil femenino, funciona como un actor que no compite pero sí condiciona el terreno de la competencia, sin que ello constituya una precandidatura formal ni un registro ante autoridad electoral alguna.

La lectura política

El movimiento de García Chávez se entiende mejor como posicionamiento que como aspiración declarada. No busca la candidatura en este momento —de hecho, declinó registrarse—, pero su intervención tiene tres efectos prácticos.

Primero, ordena el proceso interno sin confrontar a la dirigencia: respaldar las encuestas es respaldar al método que el partido ya eligió, lo que la coloca del lado de la institucionalidad partidista y no del conflicto. Segundo, introduce un criterio de género en la discusión del perfil, lo que puede favorecer a alguna de las aspirantes mujeres y, al mismo tiempo, le permite presentarse como promotora de una demanda con respaldo social. Tercero, preserva su capital político para 2027: al no competir por la alcaldía, evita desgastarse en una interna y conserva margen para negociar posiciones en el gobierno estatal o en el Congreso local.

El equilibrio interno de Morena en Puebla pasa por decidir si la alcaldía capitalina se resuelve con un perfil de continuidad administrativa o con uno de mayor confrontación política. La postura de García Chávez apunta a lo primero: unidad, encuestas, cierre de filas. Esa señal importa rumbo a 2027 porque la capital poblana concentra la disputa por el gobierno del estado y porque el partido necesita evitar una ruptura interna que entregue ventaja a la oposición.

El límite de la lectura es claro: no hay evidencia de que García Chávez busque la candidatura ni de que la dirigencia haya acordado ya un perfil. Lo que existe es una declaración pública que respalda el método y pide un criterio de género, en un contexto donde su propio registro fue retirado.

Qué sigue

Morena deberá definir el calendario de encuestas para la coordinación municipal de Puebla capital y, después, el perfil que la encabece. La dirigencia estatal no ha anunciado fechas para la publicación de resultados ni para la eventual designación. El IEE de Puebla será la instancia que formalice las candidaturas cuando el proceso electoral arranque formalmente. Hasta entonces, lo que existe son posicionamientos, no candidaturas.