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RUTA 27 · MEDIUM

Morena reúne a sus ocho coordinadoras rumbo a 2027

El grupo parlamentario de Morena en el Senado escuchó en privado a las ocho mujeres que ganaron encuestas internas para las gubernaturas en disputa. El encuentro ocurre antes de que exista una candidatura formal.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

Senadores de Morena se reunieron en privado con ocho coordinadoras de la Transformación que ganaron encuestas internas para gubernaturas de 2027: Zacatecas, Aguascalientes, Sinaloa, Tlaxcala, Guerrero, Baja California, Sonora y Nayarit. No hay candidaturas registradas ni precampañas. El acto funciona como cierre de filas y señal de ordenamiento territorial del partido antes de los tiempos legales.

El Grupo Parlamentario de Morena en el Senado se reunió en privado con las ocho coordinadoras de la Transformación que se perfilan como candidatas a las gubernaturas estatales en disputa en 2027. En el encuentro estuvieron Verónica Díaz (Zacatecas), Nora Ruvalcaba (Aguascalientes), Imelda Castro Castro (Sinaloa), Ana Lilia Rivera Rivera (Tlaxcala), Beatriz Mojica Morga (Guerrero), Julieta Ramírez (Baja California), Lorenia Valles (Sonora) y Jasmín Bugarín (Nayarit).

Las ocho mujeres, en su mayoría senadoras que tuvieron que separarse de su cargo, ganaron las encuestas de mejor posicionadas para ser las abanderadas de Morena, el PT y el Verde Ecologista de México (PVEM). El encuentro ocurrió en la sede del Senado, donde los legisladores escucharon los posicionamientos de las coordinadoras en torno a un apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

El acto no constituye todavía una candidatura registrada ni el inicio formal de precampañas. Los tiempos electorales para 2027 no han arrancado y las reglas de registro dependen de cada instituto estatal y del calendario que fije el Instituto Nacional Electoral (INE). Lo que ocurrió es un encuentro parlamentario-partidista: senadores de la misma fuerza política escuchan a quienes ya fueron seleccionadas por encuestas internas.

El grupo parlamentario cerró filas con las que se convertirán en las candidatas a los gobiernos estatales una vez que arranquen los tiempos de campaña. La frase, sin embargo, describe una expectativa, no un hecho jurídico. Entre la encuesta y la boleta median la definición de coaliciones, la eventual paridad de género en las postulaciones, los registros ante los organismos electorales locales y, en su caso, la resolución de impugnaciones.

La lectura política

En la práctica, el encuentro funciona como una precandidatura de facto colectiva: ordena ocho plazas estratégicas y mide lealtades antes de que exista obligación legal de hacerlo. Morena no está presentando candidaturas; está mostrando que su proceso interno ya produjo un resultado y que el grupo parlamentario lo respalda. Eso reduce el margen para disidencias internas y envía una señal a aliados —PT y PVEM— sobre quién conduce la selección.

El incentivo del grupo parlamentario es doble. Por un lado, preservar cohesión en el Senado, donde la mayoría de Morena depende de disciplinas internas y de alianzas con partidos satélite. Por otro, posicionarse como actor relevante en la definición de las candidaturas, aunque formalmente esa decisión corresponda a las dirigencias partidistas y a los órganos estatales.

La referencia explícita al apoyo a Claudia Sheinbaum Pardo cumple una función de alineamiento: las coordinadoras se presentan como parte del proyecto presidencial, no como proyectos locales autónomos. Esa fórmula es habitual en la política mexicana y no equivale a una candidatura registrada, pero sí coloca a las ocho mujeres en posición de salida y a los senadores en posición de avalistas.

El equilibrio interno también importa. Ocho gubernaturas en disputa concentran territorios con pesos distintos: Guerrero, Sinaloa y Zacatecas tienen historias electorales propias; Baja California y Sonora son plazas de competencia fuerte; Tlaxcala, Aguascalientes y Nayarit completan un mapa donde la paridad de género y las alianzas con PT y PVEM condicionan el resultado final. La reunión no resuelve esas diferencias, pero las encuadra en un solo acto.

Lo que falta es verificable: no hay registro formal, no hay precampaña y no hay coalición anunciada. La evidencia disponible no permite afirmar que las ocho serán las candidatas definitivas ni que el PT y el PVEM ya aceptaron esos nombres. Tampoco permite saber si habrá impugnaciones internas o si otras aspirantes disputarán las encuestas.

Qué sigue

Los próximos pasos dependen de los calendarios electorales locales y de las dirigencias partidistas. Morena deberá definir coaliciones con PT y PVEM, resolver la paridad en las ocho postulaciones y esperar los plazos de precampaña y registro ante los organismos electorales estatales. El INE y los institutos locales fijarán las fechas; hasta entonces, las coordinadoras son aspirantes posicionadas, no candidatas.

La reunión también deja una pregunta abierta: si el grupo parlamentario actúa como aval, ¿qué margen queda a las dirigencias estatales y a los aliados para modificar nombres? La respuesta se verá en los registros y en la eventual integración de las coaliciones.