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PAN Baja California explora alianza con PRI y PES rumbo a 2027
La dirigencia estatal panista mantiene abierto el diálogo con el PRI y el PES, pero aclara que no hay acuerdo formal. Movimiento Ciudadano queda fuera de cualquier coalición opositora en la entidad.

El PAN de Baja California mantiene conversaciones con el PRI y el PES para explorar una alianza rumbo a 2027, aunque no existe acuerdo formal. La presidenta estatal Lizeth Mata Lozano dijo que cualquier coalición debe aprobarla el Consejo Estatal. El PES condiciona su apoyo a que el PAN unifique su postura y respete a ese partido. Movimiento Ciudadano ya rechazó sumarse.
La presidenta estatal del PAN en Baja California, Lizeth Mata Lozano, confirmó que su partido mantiene diálogo con el PRI y con el Partido Encuentro Solidario (PES) para explorar posibles alianzas rumbo a las elecciones de 2027, aunque aclaró que en la entidad todavía no existe un acuerdo formal para competir en coalición. La declaración convierte una especulación alimentada por la visita del dirigente nacional priista Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas al exgobernador Ernesto Ruffo Appel en un posicionamiento público de la dirigencia panista: el acercamiento es real, pero no equivale a coalición.
Mata Lozano calificó como positiva la reunión entre Moreno Cárdenas y Ruffo Appel, celebrada en Ensenada y enmarcada en los acercamientos que el exmandatario ha sostenido con actores políticos mientras enfrenta un proceso jurídico bajo medida cautelar de permanecer en su domicilio. Según la dirigente, el encuentro habría sido impulsado por el expresidente Vicente Fox Quesada, a quien describió como “un enlace democrático en la insistencia de unidad de partidos”. El PAN ha acompañado a Ruffo Appel desde su detención, tanto en sus planteamientos jurídicos como políticos, dijo.
El matiz importa porque la conversación pública sobre 2027 ya incorpora nombres y movimientos que no han pasado por los órganos internos del partido. Mata Lozano precisó que cualquier decisión sobre una eventual coalición deberá tomarla el Consejo Estatal, y adelantó que el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, visitará próximamente a Ruffo Appel. Es decir: el diálogo existe, pero la facultad de convertirlo en alianza sigue formalmente en el partido, no en los encuentros entre dirigentes.
El PES pone condiciones y MC se descarta
El PES de Baja California no descarta una alianza con el PAN, pero su dirigente estatal, César Hank Inzunza, condicionó el apoyo a que los panistas unifiquen su postura y exista respeto entre ambas fuerzas. Hank Inzunza cuestionó que mientras algunos representantes del PAN buscan acercamientos, otros mantienen críticas y descalificaciones hacia su partido: “Si quieren con nosotros, que se vea respeto y que sea una sola línea”, expresó.
El dirigente fue más lejos al plantear la distribución de candidaturas. Ante la pregunta de si el PES tendría mayor peso que el PAN en una eventual repartición, considerando los porcentajes electorales recientes, respondió afirmativamente. Ese detalle revela que la negociación no es sólo de principios o de unidad opositora: es una disputa por posiciones y por la titularidad de las candidaturas.
En contraste, Mata Lozano informó que el diálogo con Movimiento Ciudadano (MC) está cerrado, luego de que ese partido determinó no avanzar en una coalición ni en el ámbito nacional ni en el estatal. Lamentó la postura porque, a su juicio, limita la posibilidad de construir una oposición unificada en Baja California.
La lectura política
El movimiento tiene una función práctica clara: el PAN busca ordenar el campo opositor en Baja California antes de que la sucesión de 2027 empiece a definirse por nombres y no por reglas. La visita de Moreno Cárdenas a Ruffo Appel, con Fox como enlace, funciona como una señal de disponibilidad más que como un acuerdo. No hay candidatura formal, ni precandidatura registrada, ni coalición aprobada; lo que hay es un posicionamiento que coloca al panismo estatal en el centro de una eventual negociación.
Los incentivos son distintos para cada actor. Para el PAN, ampliar la coalición le permite compensar la negativa de MC y presentarse como eje de la oposición. Para el PRI, el acercamiento con Ruffo Appel —figura con peso simbólico en la entidad— le da visibilidad y margen de negociación. Para el PES, la condición de “una sola línea” es una forma de exigir reconocimiento y, sobre todo, posiciones. El riesgo para el PAN es que la negociación se le escape de las manos y que el debate sobre alianzas lo divida internamente antes de que el Consejo Estatal fije una postura.
El precedente verificable es la propia ambigüedad: los encuentros entre dirigentes no sustituyen la decisión de los órganos partidistas. La señal que se envía a aliados y adversarios es que el PAN está dispuesto a dialogar, pero que todavía no puede garantizar una coalición. Esa distancia entre diálogo y acuerdo es, por ahora, el hecho político central.
Qué sigue
La próxima visita de Jorge Romero Herrera a Ruffo Appel será el siguiente indicador de si el acercamiento escala. Después, la decisión quedará en el Consejo Estatal del PAN, que tendrá que pronunciarse sobre cualquier coalición. El PES mantiene su condicionamiento y MC ya se descartó. El plazo relevante es el calendario electoral de 2027 y la definición interna panista, que aún no tiene fecha pública en la evidencia disponible.
