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PAN Jalisco anticipa violencia electoral mayor en 2027

Juan Pablo Colín advirtió que el proceso 2026-2027 podría superar los niveles de violencia de 2024. Su partido propone filtros anticriminales en la reforma electoral de Jalisco.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre seguridad del proceso electoral
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El dirigente del PAN en Jalisco, Juan Pablo Colín, advirtió que el proceso electoral 2026-2027 podría ser más violento que el de 2024 por la intervención del crimen organizado. Sin presentar pruebas, acusó a Morena de vínculos delictivos y urgió filtros anticriminales para candidaturas. Su partido busca capitalizar el tema rumbo a 2027, mientras negocia internamente alianzas y candidaturas.

El presidente del PAN en Jalisco, Juan Pablo Colín, advirtió que el proceso electoral 2026-2027 podría superar los niveles de violencia registrados en 2024 si persiste la intervención del crimen organizado. La declaración, hecha el 28 de octubre, no es un diagnóstico técnico: es un posicionamiento político que busca colocar la seguridad como eje de la contienda y, de paso, desmarcar a su partido del gobierno federal.

"Ojalá me equivoque, pero ojalá no pase este proceso 2027, 26–27, superando al anterior proceso electoral como de los más violentos en la historia moderna de nuestro país", dijo Colín. La advertencia llega sin datos propios ni informes de riesgo que la sustenten; se apoya en la memoria de los ataques registrados en la contienda anterior.

En la misma entrevista, el dirigente panista acusó a Morena de mantener vínculos con el crimen organizado y sostuvo que la presencia de grupos delictivos en la vida cotidiana de los municipios representa un riesgo para la participación democrática. No presentó pruebas específicas que acreditaran esos señalamientos contra el partido, según se desprende de la propia entrevista.

Colín también cuestionó lo que considera una intervención del Gobierno Federal en los organismos electorales. Sostuvo que corresponde a los partidos competir con propuestas y a las autoridades garantizar certeza en la organización y resolución de los comicios. Es una crítica que el PAN ha repetido en distintos foros, pero que aquí se enlaza con el temor a la violencia: si el árbitro no es confiable y el crimen presiona, el escenario se vuelve más incierto.

Filtros anticriminales y reforma electoral

El dirigente recordó que la bancada panista propuso incorporar pruebas antidoping, polígrafo, cartas de no antecedentes penales y mecanismos para transparentar ingresos dentro de la reforma electoral de Jalisco. Reconoció que estos controles no eliminarían por completo el riesgo de infiltración criminal, pero podrían ayudar a detectar vínculos. Según su versión, Morena y Movimiento Ciudadano no respaldaron las propuestas.

El PAN exige internamente la carta de no antecedentes penales para participar en la selección de candidaturas y en cargos de dirigencia. Es un filtro que el partido aplica hacia adentro, aunque su eficacia para detectar redes criminales es limitada: la carta de antecedentes no mide vínculos políticos ni financieros.

Colín cerró con una intención de gobierno: "Aquí el PAN lo que ha sido muy claro, sí lo hicimos mejor, y nos gustaría gobernar Jalisco y gobernar la zona metropolitana para entregarle resultados como ya lo hicimos".

La lectura política

La advertencia de Colín cumple varias funciones en un solo movimiento. Primero, instala la violencia como tema de campaña y coloca al PAN en el papel de víctima y vigilante del proceso, una posición que le permite criticar al gobierno federal sin defender su propio historial en la entidad. Segundo, presiona a sus aliados internos: si el riesgo es alto, la selección de candidatos debe priorizar perfiles con arraigo y capacidad de movilización territorial, no solo encuestas.

El contexto interno del PAN Jalisco refuerza esa lectura. En las semanas previas, Colín reconoció el crecimiento de Juan Calderón Ibarría en las mediciones rumbo a 2027 y abrió mesas de diálogo con las bases sobre una posible alianza con el PRI. La advertencia sobre violencia funciona como un argumento para ordenar la sucesión: justifica filtros, retrasa definiciones y concentra en la dirigencia estatal la facultad de validar perfiles.

También envía una señal a Morena y a Movimiento Ciudadano: el PAN no piensa ceder el tema de seguridad. Y a los ciudadanos: la participación es la respuesta. Es una precandidatura de facto del discurso, no de un nombre, pero que posiciona a Colín como el actor que fija la agenda de riesgo en Jalisco.

El límite es claro: no hay candidatura formal, no hay pruebas de los vínculos que denuncia y no hay un informe de riesgo que respalde la comparación con 2024. La advertencia es política, no técnica.

Qué sigue

El proceso interno del PAN Jalisco continúa con asambleas distritales para definir mecanismos de selección de candidaturas y la posible coalición con el PRI. La reforma electoral de Jalisco, que incluye los filtros anticriminales propuestos por el PAN, sigue en discusión en el Congreso local. Y el calendario electoral 2026-2027 avanza: las precampañas y campañas definirán si la advertencia de Colín se confirma o se diluye.