ruta 27.Un proyecto de
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · MEDIUM

Ruth González niega 2027 y deja abierta su sucesión en SLP

La senadora del PVEM desmintió en su segundo informe haber manifestado interés en la contienda, pero defendió el derecho de las mujeres a competir sin que se les cuestione por sus vínculos familiares.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27.
EN 30 SEGUNDOS

Ruth González Silva negó en su segundo informe legislativo haber dicho que quiere participar en el proceso electoral de 2027 en San Luis Potosí, aunque defendió el derecho de las mujeres a competir sin ser descalificadas por su vida personal. La senadora del PVEM es esposa del gobernador Ricardo Gallardo y aparece en encuestas como favorita, pese a que la prohibición al nepotismo no aplica aún.

La senadora Ruth González Silva negó haber expresado interés en competir en el proceso electoral de 2027 y convirtió su segundo informe legislativo, celebrado en el Teatro de la Paz de la capital potosina, en una defensa del derecho de las mujeres a participar en política sin que sus vínculos familiares se usen como argumento para excluirlas. "Nunca me he pronunciado al respecto y jamás he dicho que quiera participar en el proceso electoral de 2027", afirmó la legisladora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ante asistentes a su informe.

La declaración no es un dato menor: llega después de semanas en las que la propia senadora dejó abierta la posibilidad de contender por la gubernatura de San Luis Potosí y de que circularan encuestas que la colocan con ventaja. El 6 y 7 de octubre, declaraciones suyas reportadas en distintos medios señalaron que no descartaba buscar la candidatura y que los estatutos de su partido no impiden que un familiar suceda a quien ocupa el cargo. Este lunes, el énfasis cambió: no habló de sus aspiraciones, sino de su derecho a tenerlas.

González Silva distinguió entre el escrutinio a su trabajo legislativo y los cuestionamientos a su vida personal, y sostuvo que desacreditar o excluir a una mujer por razones ajenas a su capacidad constituye una forma de violencia política. "Una cosa es cuestionar los actos de una persona pública y otra muy distinta es señalar que la vida personal de alguien puede ser determinante para saber si puede o no participar en las decisiones de su estado", dijo. La senadora es esposa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, elemento que ha alimentado la discusión sobre un posible nepotismo en la sucesión estatal.

El contexto legal importa: la prohibición constitucional al nepotismo, según lo señalado por la presidenta Claudia Sheinbaum, comenzará a aplicarse hasta 2030, por lo que el margen actual desaparecerá en el siguiente ciclo electoral. Es decir, la elección de 2027 es la última ventana en la que un familiar directo del gobernador podría competir sin esa restricción. Ese dato, más que cualquier declaración, explica por qué el tema se ha vuelto recurrente en San Luis Potosí.

La lectura política

En la práctica, la negativa de González Silva no cierra su posicionamiento rumbo a 2027: lo reubica en un terreno distinto. No es una candidatura formal, tampoco una precandidatura registrada; es una aspiración que se administra con silencio y se protege con un discurso de derechos. La senadora no dijo "no voy a participar", dijo "nunca he dicho que quiera". La diferencia es relevante: la primera frase descarta; la segunda solo corrige una atribución.

El movimiento cumple varias funciones. Primero, desactiva la crítica anticipada por nepotismo al trasladar el debate del terreno familiar al de los derechos políticos de las mujeres, un marco difícil de impugnar sin costo público. Segundo, mide lealtades: quien cuestione su eventual candidatura deberá hacerlo contra un argumento de igualdad de género, no solo contra una relación conyugal. Tercero, preserva la decisión para diciembre o enero, plazo que ella misma mencionó antes y que le permite negociar con la dirigencia nacional del PVEM sin comprometerse públicamente.

El incentivo del partido es claro. Las encuestas difundidas en octubre —incluida una de Consulta Mitofsky que le atribuye 44.5% de percepción de triunfo— la colocan como la figura con mayor proyección en el estado. Para el PVEM, sostener esa ventaja implica evitar que la discusión sobre el nepotismo contamine la candidatura antes de que exista. Para el gobernador Gallardo, la sucesión es también la continuidad de su proyecto, como lo evidenció el llamado de la senadora a preservar programas sociales, infraestructura y transporte público.

La señal que envía a aliados y adversarios es que la decisión no está tomada, pero el terreno se está preparando. El discurso de "San Luis Potosí es tiempo de mujeres" no es una renuncia: es un encuadre. Y el encuadre, en política, suele preceder a la candidatura.

Qué sigue

La definición se espera entre diciembre y enero, cuando la senadora y el PVEM resuelvan si la postulan. Antes de esa fecha, la dirigencia nacional del partido tendrá que pronunciarse sobre el método de selección y sobre la elegibilidad de una candidata vinculada al gobernador en funciones. El debate sobre el nepotismo, mientras tanto, seguirá en la agenda nacional: la aplicación de la reforma constitucional en 2030 marca el límite temporal de este margen. Cualquier movimiento de González Silva en las próximas semanas será leído como anticipo de una decisión que, por ahora, no ha anunciado.