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RUTA 27 · MEDIUM

UIF congela cuentas a petista de SLP que huyó del país

La revelación la hizo el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, sobre un aspirante que ya había renunciado a la precandidatura el 24 de septiembre. El caso deja al partido sin su carta empresarial y abre preguntas sobre el proceso interno rumbo a 2027.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

La Unidad de Inteligencia Financiera congeló las cuentas de Gerardo Sánchez Zumaya, empresario que aspiraba a la gubernatura de San Luis Potosí por Morena-PT y que huyó del país, según reveló el dirigente petista Alberto Anaya. Sánchez Zumaya había renunciado a la precandidatura el 24 de septiembre. El caso golpea la alianza Morena-PT en un estado clave y deja al PT sin su principal carta empresar

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló las cuentas de Gerardo Sánchez Zumaya, empresario que aspiraba a la gubernatura de San Luis Potosí por la alianza Morena-PT y que huyó del país, según reveló el dirigente nacional del Partido del Trabajo (PT), Alberto Anaya. La información no provino de una autoridad financiera ni de la Fiscalía, sino del propio líder petista, lo que convierte el dato en una confirmación partidista de un problema que el PT no controla.

El caso se conoce casi un mes después de que Sánchez Zumaya renunció a la precandidatura. El 24 de septiembre de 2026, el empresario anunció mediante un comunicado que se bajaba de la contienda para "enfocarse en su familia", según reportes de El Universal y El Heraldo de México. Días antes, el 23 de septiembre, ya se había difundido su salida del proceso interno del PT. La secuencia importa: primero se retiró del proceso, luego se supo que la UIF le congeló cuentas y que abandonó el país.

La renuncia de Sánchez Zumaya ocurrió antes de que se conociera públicamente el congelamiento de cuentas, lo que sugiere que el PT ya operaba con información que no había hecho pública. No hay evidencia en el expediente de que la renuncia estuviera motivada por la investigación financiera, pero la cercanía temporal entre ambos hechos permite inferir que el partido buscó desactivar el costo político de un precandidato bajo escrutinio antes de que el caso estallara.

La lectura política

El episodio cumple una función práctica para el PT: le permite presentar la salida de Sánchez Zumaya como una decisión personal y no como una remoción forzada por riesgos financieros o judiciales. En términos formales, el empresario nunca fue candidato registrado; su estatus era el de aspirante en un proceso interno. Pero en la política mexicana, un aspirante con respaldo partidista y recursos empresariales opera como precandidatura de facto: ordena expectativas, atrae financiamiento y compromete lealtades. Su colapso deja un hueco que el PT debe llenar sin explicar del todo qué sabía y cuándo.

El incentivo de Anaya al revelar el congelamiento es doble. Por un lado, deslinda al partido de cualquier responsabilidad financiera al atribuir el problema a una decisión de la UIF, no a una investigación interna del PT. Por otro, envía una señal a los demás aspirantes y a Morena: el PT no protegerá a quien tenga cuentas congeladas. Es una advertencia de disciplina interna en un momento en que la alianza Morena-PT debe definir candidaturas en varios estados.

San Luis Potosí es un territorio donde la alianza Morena-PT busca consolidar posiciones rumbo a 2027. La salida de Sánchez Zumaya debilita la carta empresarial del PT en un estado donde la competencia por la gubernatura exige perfiles con capacidad de financiamiento y estructura territorial. El partido tendrá que recurrir a un perfil distinto, probablemente menos vinculado al sector empresarial y más cercano a la estructura partidista o a la militancia de Morena.

El caso también plantea una pregunta sobre el timing: ¿por qué el PT no reveló antes el congelamiento? La respuesta más plausible es que el partido intentó contener el daño con la renuncia y solo confirmó el hecho cuando ya era insostenible ocultarlo. La revelación de Anaya funciona como una operación de control de daños: reconoce el problema, pero lo atribuye a una decisión de la UIF y a la huida del implicado, no a una falla del partido en la selección de perfiles.

Qué sigue

El PT deberá definir en las próximas semanas quién ocupará el espacio que dejó Sánchez Zumaya en San Luis Potosí. No hay fecha confirmada en el expediente para el anuncio de un nuevo aspirante o precandidato. La UIF no ha emitido un comunicado público sobre el caso, y se desconoce si existe una investigación formal en curso o si el congelamiento de cuentas deriva de un procedimiento administrativo. Tampoco hay información sobre si Sánchez Zumaya enfrenta una orden de aprehensión o una carpeta de investigación abierta. El PT tendrá que explicar si conocía el congelamiento antes de la renuncia del 24 de septiembre y si otros aspirantes están siendo sometidos a revisiones similares. La alianza Morena-PT deberá reordenar su estrategia en San Luis Potosí sin la carta empresarial que había posicionado.