RUTA 27 · MEDIUM
Partido PAZ busca 23 embajadores en BCS rumbo a 2027
La convocatoria cubre los dos distritos federales, cinco municipios y 16 distritos locales. El partido evita llamar candidatos a quienes podrían operar como tales.

El Partido PAZ en Baja California Sur abrió una convocatoria para elegir embajadores de paz en 23 demarcaciones: dos distritos federales, cinco municipios y 16 distritos locales. El proceso corre del 26 de octubre al 23 de noviembre y filtra perfiles por integridad. En la práctica, construye una estructura territorial anticipada rumbo a 2027, aunque no constituye aún una candidatura formal.
El Partido PAZ en Baja California Sur abrió una convocatoria para seleccionar embajadoras y embajadores de paz en las 23 demarcaciones del estado: los dos distritos electorales federales, los cinco municipios y los 16 distritos locales. El proceso, anunciado por la presidenta estatal Alejandra Núñez y el secretario de Estrategia Electoral Ernesto Parrilla, se extenderá del 26 de octubre al 23 de noviembre y forma parte de los trabajos de organización rumbo al proceso electoral de 2027.
La convocatoria cubre exactamente el mismo mapa territorial que se disputará en 2027: dos distritos federales, cinco municipios y 16 distritos locales. No es una coincidencia menor. Al nombrar representantes en cada una de esas demarcaciones, el partido construye una estructura paralela a la que necesitará para competir por diputaciones federales, presidencias municipales y diputaciones locales. El lenguaje elegido —"embajadores de paz"— evita deliberadamente la palabra candidato, pero la función práctica es la de un primer filtro de aspirantes.
Los criterios anunciados incluyen la revisión de trayectoria, visión, valores, reputación e integridad. Entre los requisitos explícitos están no contar con condenas por incumplimiento de obligaciones alimentarias, violencia política contra las mujeres en razón de género, violencia familiar o doméstica, ni resoluciones firmes por delitos sexuales. El filtro de integridad funciona también como mensaje hacia afuera: el partido busca distinguirse por el perfil de sus cuadros en un estado donde la competencia por reputación será parte del debate electoral.
En el anuncio participó Armando González Escoto, secretario general de Estrategia Electoral de PAZ Nacional, quien sostuvo que el partido no será utilizado para encubrir a ninguna persona, en referencia a las acciones difundidas en torno a la expresidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei. La mención introduce un elemento de contraste público que el partido parece querer capitalizar, aunque la evidencia disponible no permite establecer un vínculo directo entre esa referencia y el proceso de selección en BCS.
La lectura política
En la práctica, la convocatoria opera como una precandidatura de facto para 23 posiciones territoriales, aunque legalmente no constituye todavía una candidatura registrada. La distinción importa: no hay aún postulaciones formales ante el Instituto Estatal Electoral de Baja California Sur (IEEBCS), ni plazos legales de precampaña activados. Lo que existe es un mecanismo de selección interna que ordena aspiraciones, mide lealtades y coloca a personas en posición de salida antes de que el calendario electoral se abra formalmente.
El movimiento tiene varios incentivos visibles. Primero, permite al partido llegar a 2027 con estructura territorial ya distribuida, algo crítico para un instituto político de reciente creación que necesita presencia en cada rincón del estado. Segundo, la convocatoria funciona como un mecanismo de contención interna: al abrir el proceso a perfiles externos y evaluarlos con criterios públicos, la dirigencia estatal gana margen para decidir quién queda dentro y quién queda fuera sin cargar el costo político de un dedazo. Tercero, el filtro de integridad envía una señal a aliados y adversarios sobre el tipo de coalición que el partido quiere construir.
El equilibrio interno también se pone a prueba. La convocatoria es anunciada por la dirigencia estatal, pero con participación del secretario nacional de Estrategia Electoral. Esa presencia sugiere que el proceso en BCS no es un ejercicio aislado, sino parte de una estrategia nacional de posicionamiento. Quien controle la lista de embajadores de paz controlará, en los hechos, la primera lista de aspirantes a cargos de elección popular en el estado.
La referencia a Guadalupe Taddei añade una capa de lectura: el partido busca diferenciarse de prácticas que asocia con el uso faccioso de estructuras electorales. Esa señal puede resonar en un electorado cansado de escándalos institucionales, pero también expone al partido a un escrutinio mayor sobre sus propios procesos internos.
Qué sigue
El proceso de revisión de requisitos y perfiles corre del 26 de octubre al 23 de noviembre. Al cierre de ese periodo se conocerá quiénes quedan como embajadores de paz en cada demarcación. El siguiente paso verificable será si el partido formaliza esas designaciones ante el IEEBCS o si las mantiene como estructura interna sin registro oficial. También queda por verse si la convocatoria se replica en otras entidades y si el filtro de integridad se aplica con el mismo estándar a todos los aspirantes. La prueba de consistencia será la lista final.
